ENTRETENIMIENTO
29/09/2018 8:30 PM CDT | Actualizado 01/10/2018 8:27 AM CDT

'Made in Mexico' o cómo los ricos también lloran

El reality show de Netflix ha generado mucho ruido en redes sociales. Muchos lo tachan de "asqueroso", otros se están divirtiendo.

Twitter

"Made in Mexico no nos representa como sociedad", fue un mensaje que se replicó varias veces en Twitter. Y sí. "Ese" no es el México de la mayoría de la población, pero sí el de "ellos": los de la clase alta, privilegiada, los ricos. Así viven "ellos", ese es "su México", el de las oportunidades, conexiones y una red de contactos que nunca te dejarán fracasar.

Conozcan la vida de Chantal Trujillo, Pepe Díaz, Kitzia Mitre, Carlos Girón Longoria, Liz Woodburn, Columba Díaz, Shanik Aspe, Roby Checa y Hanna Jaff, ellos son los socialités que decidieron "desnudarse" ante las cámaras de Netflix y mostrar el Beverly Hills mexicano... Polanco. (Segúuun dicen ellos).

¿Qué pasa con Made in Mexico? Nada que no hayamos visto en otros reality shows: drama, intrigas, amor, desamor, chismes y odio, entre otros. Pero lo realmente sobresaliente de este programa es que nos deja claro que los ricos también lloran (y sufren).

Cada persona es un mundo y sufren tal como "nosotros". Por ejemplo, a Chantal le duele que su novio, después de varios años, siga sin proponerle matrimonio. ¡Es más! Ni siquiera sabe si él se quiere casar con ella. Mientras a la bloguera le pesa esto, a Liz le propusieron dos veces matrimonio. Aunque con ella, el tema es que su novio se porta como un macho mexicano a ratos.

¿Ven? Nadie tiene la vida perfecta... aunque lo retraten así en Instagram.

Continuemos...

El caso más fuertes del show es el de Carlos Girón, quien relata en diversas ocasiones el secuestro que sufrió en México y que lo mantuvo semanas alejado de su familia y en la eterna pregunta si mañana amanecería. Luego del rapto, Girón se acercó a su padre, quien de acuerdo con el joven, lo rechazó, provocando un alejamiento de ocho años.

Seamos ricos o pobres, el secuestro es un tema que, como mexicanos, nos atañe.

Roby Checa. Dicho por él: alcohólico y mal padre.

Por años vivió acomplejado por ser el "amigo gordito" del club. Las chavas salían con él, pero al final le aplicaban el típico: "es que me gusta tu amigo", ¡ouch!

Después de años de sufrir por las mujeres, Roby comenzó a hacer ejercicio, pero... no dejó de beber. Podríamos decir que este joven es el típico amigo que mal copea o intensea en las "pedas". Pronto se da cuenta que tiene un problema con el alcohol y decide cambiar porque ¿qué creen? También se ha dado cuenta que lleva casi dos años sin ver a su hijo de poco más de tres años.

Pareciera que el reality fue el Oceánica de Roby. Y está perfecto.

Además de hacerle frente a sus adicción, tiene un pleito con Hanna, el cual se convierte en el eje del show.

Platiquemos, entonces, de Hanna.

Back in 🇬🇧

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Hanna y el constante "amiga, date cuenta".

Jaff es todo un personaje. Política, activista, "musulmana", "mexicana", "educada" y "lista para sobrevivir en un mundo de hombres", esta joven mujer es todo un estuche de monerías.

Además de su pleito con Roby, Hanna tiene momentos que, francamente, deseas darle una palmada en la espalda y decirle: "amiga, date cuenta".

La joven con maestrías y doctorados en el extranjero quería hacer una línea de ropa cuyo mensaje fuera la unión de la gente. Ahí todo bien, el tema es que iba a mezclar todos los símbolos religiosos. Pese a que Kidzia, Columba y líderes religiosos le dijeron que no era buena idea, ella insistía. Al final sí lanzó su ropa, pero enfocada a los comentarios racistas de Trump.

Hanna es la que le pone toda la emoción al reality. Es tanto el odio y rechazo que genera en el grupo, que sin ella no habría nada interesante.

@madeinmexico

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Otro personaje que sorprende es Pepe Díaz, cuyo nombre es famoso en las revistas de sociales por sus diversos antros y porque hace unos años, fue novio de Eiza González.

Atrás de la actitud "paps", existe un filántropo que desea mejorar el país; que se hace cargo de su familia y que pretende dejar la vida nocturna por gimnasios (de la mano del boxeador Julio César Chávez).

De hecho, en los últimos capítulos se ve cómo convenció al boxeador para abrir un gym con su nombre y en el que la gente se ejercitara con los métodos de Chávez.

En cuanto a Kidzia, "qué perra mi amiga", dirían algunos. Ella es una mujer decidida, determinada y sin "pelos en la lengua". Cae bien por su franqueza.

Shanik nos confesó a lo largo de ocho capítulos que puede cantar -no en inglés-, que podría ser una mamá coneja y que ama a su esposo. Ella es pura buena vibra.

Columba está en su onda. Pensando cómo decirle a Roby que lo quiere, pero como amigo, y viendo qué sale de su coqueteo con Pepe.

Juzgando por el final, seguro habrá una segunda temporada.

LO PÉSIMO DEL SHOW

El spanglish. ¡Qué cosa tan molesta! Entendemos que hay dos personajes que crecieron en Estados Unidos, pero ese pocheo es desesperante. A veces, pareciera que estamos en una clase de Harmon Hall-

En Twitter, muchos usuarios han usado una frase de Paulina de la Mora, de La Casa de las Flores, para describir la situación.

Twitter.com

¿Realmente es México? Pues sí, sí lo es.

Es ese México de los afortunados, de los que pueden organizar una cena de Acción de Gracias en el Hotel Presidente Intercontinental, de Polanco en CDMX, en la que el chef del restaurante Au Pied de Cochon les cocina el pavo.

Es el retrato de una sociedad que, al parecer, dedica una gran parte de su tiempo a organizar fiestas o ir por el café.

Ahora, ¿los podemos culpar por ser privilegiados?

Como mencionábamos en las primeras líneas, al fin y al cabo, es otra cara del México que nos guste o no, está dividido en clases. Como bien lo describió una de las protagonistas, "somos un círculo muy cerrado y todos nos conocemos".

LO BUENO

Netflix lo logró una vez más, causar ruido, generar conversación, hacer que la gente vea un programa, así sea por morbo o por criticar.

Por otro lado, la plataforma y la misma Kidzia, nos dan a entender que es muy posible que haya una segunda temporada. Al fin y al cabo, queremos ver en qué termina el romance entre Pepe y Columba, ¿no? Así como la paternidad de Roby; si Shanik se volverá cantante. ¿Acaso a Chantal le propondrán matrimonio? ¿Y qué hay de Liz?, ¿tendrá su boda de ensueño?