ESTILO DE VIDA
16/09/2018 12:10 PM CDT | Actualizado 16/09/2018 2:09 PM CDT

Cómo la neuroplasticidad puede ayudarte a deshacerte de malos hábitos

La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar.

La neuroplasticidad es básicamente una forma de reciclar tu cerebro.
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La neuroplasticidad es básicamente una forma de reciclar tu cerebro.

Malos hábitos: todos los tenemos. Ya sea que se trate de algo aparentemente insignificante, como morderse las uñas o algo más serio, como fumar, probablemente todo el mundo tenga al menos un desagradable hábito que le gustaría terminar.

El problema, por supuesto, es que es difícil de hacerlo. Si has pasado años y años haciendo lo mismo, ya sea consciente o inconscientemente, no es tan fácil despertar un día y decir "bueno, eso es todo, ya no lo haré".

Sin embargo, eso no quiere decir que sea imposible romper un hábito. De hecho, la especialista en neuroleadership y autora del nuevo libro "Traction", Kristen Hansen, dice que la clave está en un proceso relativamente simple llamado neuroplasticidad.

¿Qué es la neuroplasticidad?

En pocas palabras, la neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para adaptarse y cambiar. Al formar nuevas conexiones neuronales a lo largo de la vida, el cerebro puede "reorganizarse" y adaptarse a nuestras necesidades cambiantes.

La neuroplasticidad auto dirigida es la capacidad de cambiar tu propio cerebro, que es el proceso que Hansen dice que puede ayudar a cambiar nuestros hábitos.

¿Cómo se forman los malos hábitos?

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"Los hábitos se forman como accesos directos, como una forma de ahorrarnos tiempo o dinero o para hacernos sentir bien", dijo Hansen a HuffPost Australia.

"Así que un ejemplo es si estás estresado y alcanzas un polo, es una manera de sentirte bien en un momento no tan bueno. Si lo haces de nuevo, o una tercera vez, puede convertirse en un hábito".

"Estos atajos se vuelven cableados porque se vuelven vías neuronales más fuertes. Y no solo hablo de los grandes (hábitos) como fumar o comer en exceso, sino de cada hábito, y eso puede ser algo así como presionar el botón de repetición en la alarma todas las mañanas .

"En cualquier momento que eso ocurra, estás creando un hábito".

¿Cómo puedo romper mis malos hábitos?

1. Identifica tus hábitos

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En primer lugar, vale la pena señalar que no todos los hábitos deben romperse. De hecho, hay hábitos realmente positivos que deberían fomentarse. "Lo primero es echar un vistazo a cuánto de las cosas que hacemos en la vida se han convertido en hábitos que no nos sirven", comentó Hansen.

"Muchos de nuestros hábitos nos sirven. Entonces, si hacemos ejercicio cinco días a la semana, es un hábito saludable. "Creo que lo principal es identificar qué partes de tu vida son los hábitos que te sirven frente a los que no te sirven. "Identificarlos y etiquetarlos es el primer paso".

2. Comprender cómo cambia el cerebro

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Según Hansen, no es posible simplemente deshacerse de un hábito. La clave es en realidad reemplazar un hábito por otro. "Lo mejor es crear nuevas vías neuronales siendo más conscientes", dijo Hansen.

"Si traemos una conciencia consciente a nuestra respuesta, podemos cambiar la forma en que respondemos".

"Una vez que te das cuenta de tus factores desencadenantes, a continuación, buscaremos construir una respuesta de reemplazo", continuó Hansen. "Esta es una respuesta 'high-road', nuestra alternativa a la predeterminada.

"La idea es que cada vez que tengamos ganas o estímulos para el hábito, tengamos un hábito alternativo al que le prestamos más atención. Si quiere un polo porque está estresado, en vez de eso, encienda la jarra para tomar una taza de té".

3. Sé consciente de la meta

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Con el fin de ayudarte a mantenerte en el buen camino, Hansen dice que es importante tener una comprensión clara de tu objetivo final. "Pregúntate no solo '¿Qué quiero lograr y cuándo?' o '¿Qué aspecto tendría y cómo me sentiré cuando llegue allí?' comentó.

"Haz que el objetivo cobre vida en tu cerebro a través de la visualización creativa y al involucrar tus emociones. "Por ejemplo, 'No seré fumador antes de diciembre y veré a una persona más sana y en forma. Me sentiré más feliz, orgulloso y seguro'".

4. Presta atención al nuevo hábito que quieres formar

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Ya hemos establecido la idea de reemplazar tu "mal" hábito con una nueva acción más positiva, pero Hansen dice que es importante invertir realmente en tu nuevo hábito si deseas que se mantenga.

"Es importante porque la neuroplasticidad requiere atención a la nueva vía neural para que se forme. Podemos poner recordatorios en nuestro teléfono, tener un coach o compartir nuestro objetivo con nuestra pareja. Todas estas son excelentes maneras de crear recordatorios frecuentes de lo que estamos tratando de lograr".

5. Hazte comentarios positivos

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Si bien esto puede sonar cursi, Hansen dice que es una parte crucial del proceso de la neuroplasticidad. "Recompénsate a ti mismo por las pequeñas ganancias, en lugar de pasar tanto tiempo golpeándote por las cosas que no estamos haciendo a la perfección", dijo.

"Este feedback positivo nos ayuda porque termina siendo un 'golpe' para nuestros cerebros. Cuando decimos 'bien contigo' o alguien más dice eso, se libera la dopamina. Entonces nuestro cerebro se vuelve adicto".

¿Cuánto tiempo lleva romper un malo hábito?

"Cuánto tiempo lleva crear un nuevo hábito realmente depende de la persona", dijo Hansen. "Depende de cuán fuerte sea tu objetivo para crear el nuevo hábito y de cuánta atención le prestas al nuevo régimen".

"Para ser sincera, realmente no he visto a nadie tener éxito con un nuevo hábito en menos de tres o cuatro semanas", comentó.

"En lugar de tratar de deshacerse de los malos hábitos, es importante reconocer que podemos crear muchos nuevos hábitos útiles a lo largo del camino. "Es una parte importante de sacar lo mejor de nuestras vidas y lo mejor de nosotros mismos".

Este artículo se publicó originalmente en HuffPost Australia.

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