POLÍTICA
11/09/2018 6:07 PM CDT | Actualizado 11/09/2018 6:17 PM CDT

Cuatro señales necesarias para empezar a hacer justicia en el caso Rébsamen

A casi un año del sismo que arrebató la vida de 19 niños y 7 adultos en el Colegio Enrique Rébsamen, los familiares esperan justicia y sentar un precedente.

En la escuela Enrique Rébsamen continúan los trabajos de remoción de escombros, las autoridades aún esperan la recuperación del cuerpo de una señora que trabajaba en el área de intendencia, el 22 de septiembre de 2017.
TERCERO DÍAZ/CUARTOSCURO
En la escuela Enrique Rébsamen continúan los trabajos de remoción de escombros, las autoridades aún esperan la recuperación del cuerpo de una señora que trabajaba en el área de intendencia, el 22 de septiembre de 2017.

El caso del Colegio Enrique Rébsamen en Ciudad de México, donde 19 niños y siete adultos fallecieron en el temblor del 19 de septiembre de 2017, es un ejemplo de la cadena de omisiones, irresponsabilidades y negligencia que arrebató vidas y que a casi un año del fatídico día aún no se ha hecho justicia para los familiares de víctimas.

"Diversas autoridades nos fallaron como ciudadanos, como padres, como hijos. Nos fallaron los dueños y directivos del colegio, nos falló la delegación de Tlalpan, los directores responsables de obra (DRO), los responsables de seguridad estructural, la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Instituto para la Seguridad de Construcciones del Distrito Federal, entre otros", dijo en conferencia de prensa Ana Velázquez, mamá de Eduardo Díaz Velázquez, un niño de siete que falleció en la escuela ubicada en la colonia Nueva Oriental Coapa.

El estudio Responsabilidades de los sismos del 19-S y el caso del Colegio Rébsamen, presentado por Impunidad Cero y la Barra Mexicana Colegio de Abogados, da cuenta de las múltiples fallas que terminaron con la vida de 26 de las 228 personas que fallecieron en Ciudad de México y que involucran a diversas autoridades a lo largo del tiempo.

Aquel día no solo se derrumbó el colegio, se derrumbaron los sueños, el proyecto, el futuro de mi pequeño, de nuestra familia. -Ana Velázquez, madre de Eduardo Díaz.

"Mientras más encontramos evidencia, más nos damos cuenta de que realmente fue por un acto de corrupción en que murieron nuestros hijos y no necesariamente por un temblor", dijo en conferencia de prensa Óscar Contreras, padre de uno de los niños que perdieron la vida en el Rébsamen.

TERCERO DÍAZ/CUARTOSCURO
Maquinaria pesada llegó al Colegio Enrique Rebsamen, cuya demolición está próxima a realizarse, en Ciudad de México, el 20 de agosto de 2018.

El Colegio Enrique Rébsamen fue construido en 1983, y tras el terremoto de 1985, no adecuó su diseño al Reglamento de Construcciones de 1987 y a las Normas Técnicas establecidas. Sin modificar ni reforzar su diseño estructural, la directora del colegio, Mónica García Villegas, construyó un departamento de dos pisos arriba y generó un sobrepeso de 225 toneladas a la estructura, de acuerdo con el estudio.

Una tragedia que se pudo haber evitado, como lo evidencia la cronología de conductas que presentaron:

  • 20 de mayo de 2009: Hay una queja de los vecinos ante la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) por la construcción del cuarto nivel en el plantel. La Seduvi pide a la delegación Tlalpan verificar la obra.
  • 30 de noviembre de 2009: La delegación verifica la obra del cuarto nivel y emite orden de verificación dentro del inmueble.
  • 30 de junio de 2010: Verificadora de la delegación identifica que la construcción del cuarto piso no cuenta con autorización.Enrique García Villegas (hermano de directora) impone recurso por falta de formalidades en la visita, pero no acredita el permiso para la nueva obra.
  • 13 de agosto de 2010: La delegación ordena clausurar y demolición de obra adicional. Posteriormente, no hubo constancia de que se subsanaran las irregularidades y no hubo constancia de levantamiento de la clausura.
  • 22 de octubre de 2013: Se presenta un aviso de obras que no requieren manifestación de construcción ante Seduvi, en donde se informa que solo estaban pintando y haciendo hojalatería, pero no se informa sobre la obra de construcción. La delegación ordena visita para verificar obras.
  • 8 de noviembre de 2013: Una verificadora de la delegación establece en un acta que al momento del análisis técnico se observó que se estaban realizando trabajos de demolición de estructuras de concreto en tercer y cuarto nivel, dañando estructuras que afectan la estabilidad del inmueble.
  • 31 de enero de 2014: Delegación ordena nuevamente la clausura hasta que quedara acreditada la legalidad de la obra y el inmueble fue clausurado con sellos, pero no se bloqueó el acceso porque como era una escuela no podía cerrarse.
  • 15 de julio de 2014: Corresponsable de seguridad estructural emite constancia de seguridad estructural y un director responsable de obra (DRO) validó el inmueble acreditando pruebas de cargas. La delegación solicita evidencia teórica y experimental de las pruebas de carga.
  • 5 de septiembre de 2014: DRO responde que no son necesarias las obras de carga, ya que la edificación no tenía daños estructurales.
  • 7 de diciembre de 2014: Se paga la multa y se levanta la clausura.
  • 7 de septiembre de 2017: Existe evidencia de que el mueble queda resentido, pero las autoridades y los directivos del colegio no hicieron nada.

Con esta evidencia, 87 familiares directos de personas fallecidas interpusieron una acción colectiva para buscar la reparación del daño moral. "Reclamamos un derecho difuso, humanos, colectivo, a la seguridad y protección especial del niño".

"Vamos por buen camino, todavía hay muchas cosas pendientes, pero la velocidad nos las ha marcado el sistema y vamos a tener que acatarnos a esa situación. Hemos hecho presión, pero tampoco es tan fácil", dijo al HuffPost, Cynthia Ríos, hija de la víctima número 26, la maestra Gema Galván, la miss que en aquel momento dramático le ordenó a los niños del grupo que evacuaran el aula, bajaran las escaleras y cruzaran por la dirección para llegar al punto donde estarían a salvo.

A Cynthia Ríos le preocupa que a un año de la tragedia podría suceder lo mismo en otras escuelas. "Eso es nuestra finalidad, que no vuelva a suceder más. No queremos una escuela más así, incluso hasta hospitales, queremos dejar huella (para) que el gobierno trabaje para bien de todos".

En la demanda interpuesta el 13 de abril del 2018, ante un Juez de Distrito en materia civil de la Ciudad de México, se plantearon las siguientes acciones para hacer justicia en este caso y prevenir una tragedia anunciada tras la cadena de omisiones, irregularidades y negligencias, como en el caso del Colegio Enrique Rébsamen:

- De forma coordinada, verificar instalaciones educativas construidas antes del Reglamento de Construcciones de 1987.

- Obtención y presentación de Dictamen técnico del Instituto de Seguridad para las Construcciones del Ciudad de México y certificado de infraestructura educativadel Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa para todas las instalaciones antes descritas.

- Las sanciones y las revocaciones para los DRO y CSE que validaron instalaciones defectuosas o en riesgo.

- La indemnización del daño moral.

"Lo que estamos atacando de raíz es generar precedente atacando de raíz la problemática sistemática: reclamo en contra de las instituciones", explicó Julio Gutiérrez, abogado litigante de la Fundación Barra Mexicana de Abogados.

La acción colectiva busca cambiar no solo la realidad de mil 900 escuelas afectadas (749 con daño moderado/severo y 9 con daño grave), sino impactar y transformar la realidad de toda una ciudad para que no suceda lo mismo. "Por nuestros hijos, por nuestros sobrinos, por nuestros conocidos: ni un Rébsamen más", dijo Ana Velázquez.

A casi un año del sismo del 19 de septiembre, Óscar Contreras define lo que han vivido los familiares de víctimas del Colegio Rébsamen: "Para nosotros la vida cambió, estos salones eran nuestra vida, hoy son un hueco que tenemos en nuestro corazón".