INTERNACIONAL
27/08/2018 1:13 PM CDT | Actualizado 29/08/2018 4:50 PM CDT

📹 El esperado reencuentro entre una madre hondureña y su hijo: él huye al no reconocerla

Sammy, de tres años, pasó tres meses y medio sin ver a sus padres.

Unos 2 mil 500 niños han sido separados de sus padres por el gobierno de Estados Unidos, después de que las familias entrasen en el país de forma ilegal, por la frontera sur con México. Ante la conmoción mundial por las imágenes de los centros de internamiento, el gobierno de Donald Trump dio marcha atrás y prometió que los menores volverían con sus progenitores. El proceso no se ha completado pero, incluso cuando lo sea, las alteraciones generadas en las familias pueden ser terribles.

Lo demuestra este video viral, grabado por un equipo de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) en el aeropuerto de Houston, Texas. En él se ve cómo el pequeño Sammy, de tres años, rechaza a sus padres en el momento de volverse a ver, tras tres meses y medio de separación forzosa.

Según ha informado el padre, Ever, hace más de cien días, en abril, la familia fue detenida cuando entró en Estados Unidos en su éxodo desde Honduras, el hogar que dejaron a causa de la violencia. Cuando estaban durmiendo en uno de los cubículos, un vigilante se le acercó y le dijo que tenía que presentarse ante el juez de migración, pero que dejase al niño durmiendo, que no merecía la pena despertarlo para ese trámite.

El padre se marchó y nunca más lo vio, hasta ese reencuentro amargo.

La madre del pequeño trató de acercarse a él, en busca del ansiado abrazo, pero el niño se le escapó, la rechazó y se fue a otra esquina de la sala. "Ever, ¿qué tiene mi hijo?", "mi hijo está traumado", "¡Yo soy tu mami!", grita la madre, en shock, incapaz de encajar la actitud de su pequeño. Su esposo la mira triste, con su otra niña, una bebé en brazos.

Consultada por la citada cadena de televisión, la psicóloga Ángela Conway explica que la reacción del niño es la normal cuando se ha pasado por una situación de desamparo, en la que aparecen traumas, complejos y ansiedad. Ha sufrido un "abandono emocional" que no sabe explicarse, al verse sin sus padres.

La publicación ha tenido un enorme impacto en América Latina y vuelve a recordar el drama aún no acabado de las separaciones familiares en Estados Unidos.