INTERNACIONAL
17/08/2018 6:30 PM CDT | Actualizado 17/08/2018 6:31 PM CDT

K2, la potente droga que causó 100 casos de sobredosis en 36 horas en EU

Durante 2017, 200 personas murieron a diario en Estados Unidos a causa de las drogas.

REUTERS

Connecticut vivió una jornada caótica el miércoles pasado con 76 casos de sobredosis en New Haven Green, un parque situado a un costado de la Universidad de Yale, Estados Unidos, debido al consumo de una letal y poderosa droga: K2.

A esos casos se sumaron una veintena horas más tarde. Se trata del último ejemplo de la grave crisis por el consumo de drogas que afecta a Estados Unidos.

El K2 –también conocido como Spice, Bliss o droga zombie– es marihuana sintética, una droga cada vez más popular que preocupa a las autoridades locales debido a su alto consumo, pese a las alertas que las autoridades han hecho sobre su toxicidad. Es un narcótico que puede ser mortal.

Esta droga de diseño tuvo tal éxito que durante un tiempo podía conseguirse fácilmente en algunas gasolineras y tiendas.

El alcalde de New Haven, Toni Harp, dijo a El País, que este episodio es sólo parte del reflejo de las dificultades por las que atraviesan las autoridades en EU.

Los servicios de emergencia de Connecticut recibieron caso tras caso de intoxicación provenientes del área donde se localiza el parque New Haven Green. Las personas presentaban convulsiones, vómito y pérdida del conocimiento, reportó Efe.

El 4 de julio pasado, se tuvieron 14 casos de sobredosis en ese mismo parte y otro caso similar en Brooklyn, que afectó a 100 personas.

Hasta el momento no se ha registrado ninguna víctima mortal y la mayor parte de los afectados fueron dados de alta.

De acuerdo con estadísticas del Centro para el Control de las Enfermedades (CDC), las sobredosis por la adicción a los estupefacientes provocaron 72 mil 287 muertes en 2017, una cifra récord que representa un incremento del 10% anual y que supera las víctimas por accidentes de tránsito o violencia con arma de fuego.

Ante esta situación, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró el año pasado la situación de "emergencia de salud pública" y urgió al fiscal general, Jeff Sessions que proceda a demandar a las compañías farmacéuticas que producen opiáceos.