ENTRETENIMIENTO
06/08/2018 2:40 PM CDT | Actualizado 06/08/2018 3:48 PM CDT

'Nanette' 5 frases de una lesbiana para los heterosexuales

En su show de Netflix, la comediante Hannah Gradsby da una lección de vida

Lo más probable es que este episodio "standupero" de Nanette en Netflix esté siendo visto por mujeres lesbianas del mundo, ya que la autora es lesbiana y se dedica a hacer chistes al respecto de salir del clóset y de la vida gay. Quizás algunos hombres homosexuales estén mirando, pero no lo creo. Los hombres gays no consumen contenidos lésbicos. No les interesan en general. Mucho menos le interesa al público heterosexual. Así se comportan las audiencias, los seres humanos pues.

Sin embargo, Nanette debería ser visto por más gente, por todo tipo de gente. Y no solo para que abran sus mentes en cuanto a la homosexualidad, que mucho todavía hace falta, sino para que abran su mente en cuanto a otros asuntos de vida que la australiana Hannah Gradsby plantea con agudeza y claridad.

SPOILER

En el minuto 17, Hannah confiesa que ha pensado en dejar de hacer stand-up comedy porque no se siente cómoda elaborando humor a partir de la desaprobación... Entonces un discurso poco común en un show de comedia.

1. "Construí mi carrera con base en un humor que menosprecia. Y no quiero seguir haciéndolo".

Hannah explica que ella se auto desprecia para darse el permiso de hablar, pero que al mismo tiempo está despreciando a quienes son como ella. "No es humildad, es humillación", dice, cuando el auto desprecio se hace desde quien viene de la marginación.

Y sí, el humor es una liberación de tensión pero al final puede ser falsa libertad sobre un tema o un trauma, pero no es la cura. Hannah hace una reflexión tremenda cuando reconoce que el llamado humor negro no aplica para grupos marginados. Reírse de sí mismo no es haber superado tus traumas.

2. "Hay demasiada histeria [entre los "gender normals"] con esto del género".

La comediante se burla de los heterosexuales, quienes se autodenominan "normales", y les hace la observación sobre su obsesión de distinguir a los hombres de las mujeres, cuando en realidad tenemos como seres humanos más cosas en común que diferencias. Y sí, ¿por qué existe tanta vergüenza en la sociedad al confundir a un hombre con una mujer? Porque parecer lo otro está mal. Y en realidad, socialmente estamos mal pensando de esta manera.

3. "Mi sensibilidad es mi fortaleza".

De Hannah y de todos los seres humanos que aprenden precisamente que la sensibilidad es algo positivo. En esta época de budismo mal interpretado, de "ya suelta" como si se tratara de una cuerda que jala a tu perro, en la que el que sufre es un tonto, en la que ser sensible es anormal. No señores, hay que ver Nanette para identificarse y entender que gracias a su sensibilidad es que transmite grandes mensajes.

4. "Cuando un niño se cubre de vergüenza no puede desarrollar las vías neurológicas que conducen a los pensamientos del autoestima"

"El odio a uno mismo es una semilla que te plantan desde fuera, y cuando le haces eso a un niño, la hierba se vuelve tan espesa y crece tan rápido que el niño cree que es así. Se vuelve tan natural como la gravedad". Cualquier tipo de vergüenza. Lo que hacemos con nuestros hijos o lo que hicieron con nosotros en cuestión de orgullo sobre lo que somos —mexicanos, morenos, incapaces... va a costar años separarlo de la mente, de la vida cotidiana y del resultado en la felicidad y el éxito en la vida.

5. "Creemos que es más importante estar en lo correcto que apelar a la humanidad de la persona con la que no estamos de acuerdo".

"Es tóxico, infantil y destructivo" como hablamos de cosas delicadas en público. Atención redes sociales, destruyen, aniquilan, condenan porque creen que son poseedoras de la verdad, y en muchos casos sin apelar justo a la humanidad. Son el medievo, son la crueldad, son lo irracional.

Estamos contando mal las historias porque al que no encaja en el mundo lo encasillamos en el "nació adelantado a su tiempo". "Nadie nace adelantado a su tiempo", señala Hannah. "¡Es imposible", grita. Pero nos importa más la reputación que la humanidad. Entonces Hannah habla de Picasso, de Clinton, de Trump y hoy en día los todos los famosos como Weinstein, Woody Allen, Polanski que se regodean en la reputación. Y las audiencias seguimos a estas celebridades. Y "no nos importa un carajo las mujeres ni los niños. Solo nos importa la reputación de los hombres", dice Hannah.

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