MÉXICO
23/07/2018 10:27 AM CDT | Actualizado 23/07/2018 10:35 AM CDT

¿Cómo inició el Movimiento Estudiantil de 1968? Todo empezó en el Centro

Un pleito entre alumnos de las vocas 2 y 5 y de la Ochoterena dio inició al movimiento estudiantil que concluyó con la matanza de Tlatelolco.

Archivo/Excélsior

A las 10 de la mañana y quince minutos del 22 de julio de 1968, en las calles de Lucerna y Versalles en el centro de Ciudad de México, inició el ataque de estudiantes de las vocacionales 2 y 5 del Instituto Politécnico Nacional en contra de la escuela particular Isaac Ochoterena (incorporada a la UNAM).

Históricamente este hecho, ocurrido a esa hora y en ese lugar, documentado en la página 22 de la edición de Excélsior del 23 de julio de hace 50 años, es señalado como el inicio del Movimiento Estudiantil de 1968, que el 2 de octubre en la Plaza de la Tres Culturas de Tlatelolco hizo crisis con una matanza de al menos 30 personas.

La nota informativa del 23 de julio de 1968 da cuenta somera de lo sucedido en las calles cercanas a la Secretaría de Gobernación. "Fue atacada la escuela Ochoterena", se lee en el titular, complementada con el sumario: "Decenas de lesionados y daños por 7,000 pesos; alumnos asaltados".

El texto fue ilustrado con tres fotografías después de los hechos, donde se aprecia a policías que llegaron hasta la puerta principal del plantel privado, que no era la primera vez que sufría este tipo de ataques por parte de estudiantes politécnicos.

La nota de la gresca entre estudiantes, publicada en Excélsior, inicia así:

Alumnos de las Vocacionales 5 y 2 del Instituto Politécnico Nacional lapidaron ayer la escuela secundaria Isaac Ochoterena, ubicada en la esquina de Lucerna y Versalles... El resultado de la batalla campal fue de una docena de golpeados y daños por siete mil doscientos pesos.

De acuerdo con el texto de la nota de hace 50 años, los estudiantes del Poli habían amenazado con volver al día siguiente a la Ochoterena, con el objetivo de secuestrar profesores y alumnos de esa escuela.

La información periodística de hace 50 años daba como un hecho que los alumnos del Politécnico tenían rencillas con el director de la escuela, Manuel Rosas. "Los alumnos de las vocacionales han hecho saber que 'tienen cuentas pendientes' con el profesor Manuel Rosas, director de la secundaria, debido a una denuncia que el mentor presentó hace tiempo contra los estudiantes, ante las autoridades del Instituto Politécnico Nacional", se lee en el ejemplar.

Archivo/Excélsior
Calles de Lucerna y Versales. Los jóvenes que participaron en la riña se armaron de piedras.

En torno al acontecimiento que los investigadores e historiadores señalan como el inicio del Movimiento Estudiantil se han dado distintas versiones, como una pelea en la plaza de la Ciudadela en el marco de un juego de futbol; el piropo que un preparatoriano le echó a una joven novia de un alumno de la Vocacional 5; un conflicto amoroso entre una estudiante y dos alumnos de las distintas instituciones educativas o la intervención de pandilleros como Los Araños y Los Ciudadelos, que asolaban a los estudiantes de uno y otro bando.

Las grescas de los universitarios y los politécnicos se daban, como parte de la tradición de las llamadas novatadas cuando iniciaban los cursos. Y la del 22 de julio de 1968 al parecer fue una de esas grescas, que se habían desarrollado, incluso días atrás, sin que fuese noticia para los medios de comunicación, sin que se descarte ninguna de las otras versiones.

En la información de Excélsior de hace 50 años se dijo: "La batalla comenzó a las 10:15 horas, frente a las puertas de la secundaria (Ochoterena), cuando un numeroso grupo de estudiantes del Politécnico lanzó piedras contra un grupo de alumnos de ese plantel".

Propietarios de automóviles que sufrieron daños por las pedradas que cruzaron los estudiantes ese 22 de julio de 1968 se presentaron a denunciar a los estudiantes de las vocacionales 2 y 5 y de la preparatoria Ochoterena por daños en propiedad ajena. Los denunciantes fueron identificados en la información periodística como José Castillo Tejeda, Gabriel Suárez Vargas y Ernesto Nájera del Valle.

"Se pudo superar en lo inmediato"

Cuauhtémoc García, el entonces presidente de la sociedad de alumnos de la Ochoterena, da su versión:

El 22 de julio de 1968, Cuauhtémoc García Ortega era el presidente de la Sociedad de Alumnos de la preparatoria Isaac Ochoterena. A 50 años de distancia recordó cómo vivió esa fecha que marcó históricamente el inicio del Movimiento Estudiantil de 1968 y que desde su punto de vista pudo haberse conjurado.

"Este movimiento tuvo un origen que pudo haberse superado de inmediato", aseguró en entrevista con Excélsior.

García Ortega, un texcocano que hace 50 años cursaba el segundo semestre de bachillerato en la Ochoterena, una preparatoria particular incorporada a la SEP y a la UNAM, lamentó la violencia que se originó en el marco del Movimiento Estudiantil y que inició en las puertas de esa escuela, a raíz de un ataque por parte de estudiantes de las Vocacionales 2 y 5.

"Un origen muy elemental que sucedió en la preparatoria Isaac Ochoterena, de la cual yo era estudiante del turno vespertino", dijo García Ortega, quien tiempo después de los hechos se convirtió en militante priista.

Archivo/Excélsior
Parte de los daños que sufrieron los automovilistas que estuvieron en medio de la riña entre los estudiantes de las vocacionales 2 y 5 y de la Ochoterena.

Recordó que "al inicio de cursos en aquella época se acostumbraban las novatadas de los que ingresaban por primera ocasión y también se acostumbraban las visitas de estudiantes del Politécnico a instituciones de la UNAM, donde había algunas grescas, que no pasaban de ahí. Y en esta ocasión no era la excepción".

El exestudiante de la Ochoterena, que obtuvo una beca por parte de la directora y dueña del plantel, la maestra Amanda Sánchez Soto, dijo que en la época de la agresión de las vocacionales a la Ochoterena:

Daba inicio un segundo semestre, y en ese inicio, la Vocacional 5 que está muy cerca de la Ochoterena, en la Ciudadela, a 5 minutos caminando, un grupo de la Voca 5 fue a la prepa y a los jóvenes que estaba afuera los insultaron, trataron de defenderse, pero fueron muchos más los del Poli; incluso, la directora del plantel y dueña de la prepa Ochoterena, Amanda Sánchez Soto, salió a tratar de disuadir ese conflicto y ella fue empujada y golpeada, lo cual nos indignó mucho a los estudiantes.

Recordó que la tarde del 22 de julio de hace 50, cuando él llegó a la escuela se enteró de lo que había pasado por la mañana.

"Me lo comentó la directora; yo era presidente de la sociedad de alumnos; me dijo: 'vinieron a visitarnos, nos golpearon, a mí también, traigo aquí algunos golpes por tratar de meter la paz, y sucedió esto...'. Le dije 'maestra, no se preocupe, se la vamos a regresar'. La directora me dijo 'ni lo pienses, déjalo así'. Bueno, le dije, 'lo voy a consultar con los compañeros, y a ver qué se hace'".

García Ortega, quien accedió a hacer algunas reflexiones sobre lo que "nos marcó a los universitarios, a los politécnicos, a todo el mundo estudiantil de nuestro país, a todo México", sostuvo:

Resulta impensable que una institución del Estado mexicano, para acabar con un movimiento democrático de estudiantes, con una aceptación y una popularidad enorme, haya decidido terminarlo masacrando los jóvenes ese 2 de octubre, es algo que no se olvida y seguramente nunca se va a olvidar. Es un parteaguas de la vida política y económicas de nuestro país y de alguna forma obligó a los responsables de las instituciones a poner la vista en la gente, en el pueblo e iniciar la entrega de algunas gotitas de democracia a efecto de que haya una participación más abierta.

Recordó que el 22 de julio de 1968, después de consultar a los integrantes de la Sociedad de Alumnos, "decidimos que (al día siguiente) un grupo de nosotros fuera a regresarles la agresión. Y fuimos a la Ciudadela. Nos reuniríamos unos 50 alumnos. Fuimos a buscar a quienes habían estado de la Sociedad de Alumnos del Poli, y nos contestaron de una forma agresiva y ahí se inició una gresca entre ambas instituciones.

"En la Ciudadela, en la puerta de la Voca 5. Y qué sucede, seguramente, las autoridades de la Voca 5 al ver este conflicto pidieron el auxilio de la policía y en ese momento, a los pocos minutos llegó un grupo de granaderos. Y nos dispersa para evitar que nos siguiéramos golpeando, y no paro en eso, sino que golpeaban de manera muy violenta, indiscriminadamente, incluso se metieron a la vocacional.

"Se metieron a perseguir estudiantes y había compañeras muy valientes que los enfrentaron. Y una de ellas recibió un golpe muy fuerte y quedó conmocionada. Entonces terminó el conflicto, nos separamos, regresamos a la escuela y hasta ahí hubiese quedado, con eso saldábamos lo que nos habían hecho", dijo García Ortega.

Este texto se publicó originalmente en Excélsior.