ESTILO DE VIDA
23/07/2018 3:19 PM CDT | Actualizado 31/07/2018 12:03 PM CDT

El aire en México es cada vez más mortal para las niñas y niños 😷

Greenpeace y la Red por los Derechos de la Infancia en México presentó un diagnóstico de cómo el aire afecta a las niñas y niños de la ciudad.

La calidad del aire que respiramos en México es tan mala que es mortal, peor aún para las niñas, niños y adolescentes que crecen en el país, según un reporte de Greenpeace y la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM).

De acuerdo con el informe No apto para pulmones pequeños. Diagnóstico de calidad del aire y el derecho de niñas, niños y adolescentes al aire limpio, cada año mueren mil 680 niñas, niños y adolescentes menores de cinco años por consecuencias de la contaminación del aire. Y esto ocurre mientras el gobierno ignora "mejorar las regulaciones que garanticen derechos a la salud y al ambiente sano para la infancia".

Con base en información del Instituto Nacional de Salud Pública, ambas organizaciones informaron que las muertes atribuibles a la contaminación del aire ha aumentado casi 60% entre 1990 y 2015, "debido a las altas concentraciones de contaminantes, la gran mayoría vinculadas con el uso de transportes contaminantes como el automóvil".

AFP/Getty Images
Protesta de Greenpeace en Ciudad de México contra la contaminación del aire.
Si bien la contaminación del aire afecta a personas de todas las edades, hay grupos —como el de niños y niñas— que son especialmente vulnerables. Según cifras de la Organización mundial de la Salud (OMS), la contaminación ambiental del aire causa la muerte prematura de 4.2 millones de personas cada año en el mundo. "Esta mortalidad se debe a la exposición a partículas pequeñas de 2,5 micrones o menos de diámetro (PM2.5), que causan enfermedades cardiovasculares y respiratorias, y cáncer".

En México, más de la mitad (53.4%) de las personas menores de 18 años que murieron en 2016 por asma tenían entre 0 y 4 años. En ese año también se registraron mil 902 muertes por infección respiratoria aguda de niñas, niños y adolescentes, detalla el informe.

Abordar todos los factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles —incluida la contaminación del aire— es fundamental para proteger la salud pública.ONU

Autoridades negligentes

El 6 de junio pasado, las autoridades de CDMX declararon la primera contingencia ambiental del año por los altos niveles de contaminación del aire. En ese entonces, Greenpeace criticó que "pese a las acciones emprendidas para contar con un aire más limpio, falta transformar radicalmente la forma de movilidad, apostando por transporte público eficiente y de calidad. Además, la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) debe ajustar las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) a los índices propuestos por la OMS".

De acuerdo con la organización no gubernamental, las normas mexicanas para regular los contaminantes están por encima de los valores sugeridos por la OMS, lo que significa que aunque no se decreten contingencias, la salud de la población ya corre un riesgo por la alta exposición de contaminantes como el ozono y las partículas suspendidas.

El informe presentado este lunes 23 de julio por Greenpeace y la REDIM alertó que el gobierno federal y los locales han ignorado las recomendaciones de reportes previos. "Por ejemplo, no actualizaron las Normas Oficiales mexicanas que regulan los límites máximos permisibles de emisiones contaminantes y la calidad de los combustibles, ni las de salud ambiental para homologarlas con los estándares que propone la Organización Mundial de la Salud (OMS)".

Joel Carillet via Getty Images
Vista de la contaminación del aire en Ciudad de México.

Los pendientes gubernamentales:

  • Fortalecimiento del monitoreo de la calidad del aire en varias ciudades del país.
  • El cruce entre esta información y la de salud pública para hacer análisis.
  • Implementación de sistemas integrales de transporte público.
  • Promoción de sistemas alternativos de transporte no motorizado, como la bicicleta.

La ONU ha destacado que las fuentes de contaminación del aire "están más allá del control de las personas", sino que se requieren medidas gubernamentales, como de las instancias normativas nacionales e internacionales en sectores tales como transporte, gestión de residuos energéticos, construcción y agricultura.

Algunas políticas públicas que que permiten reducir la contaminación del aire, según la ONU:

Industria: utilización de tecnologías limpias que reduzcan las emisiones de chimeneas industriales; gestión mejorada de desechos urbanos y agrícolas, incluida la recuperación del gas metano de los vertederos como una alternativa a la incineración (para utilizarlo como biogás);

Energia: garantizar el acceso a soluciones asequibles de energía doméstica limpia para cocinar, calentar y alumbrar;

Transporte: adopción de métodos limpios de generación de electricidad; priorización del transporte urbano rápido, las sendas peatonales y de bicicletas en las ciudades, y el transporte interurbano de cargas y pasajeros por ferrocarril; utilización de vehículos pesados de motor diésel más limpios y vehículos y combustibles de bajas emisiones, especialmente combustibles con bajo contenido de azufre;

Planificación urbana: mejoramiento de la eficiencia energética de los edificios y concentración de las ciudades para lograr una mayor eficiencia;

Generación de electricidad: aumento del uso de combustibles de bajas emisiones y fuentes de energía renovable sin combustión (solar, eólica o hidroeléctrica); generación conjunta de calor y electricidad; y generación distribuida de energía (por ejemplo, generación de electricidad mediante redes pequeñas y paneles solares).

Gestión de desechos municipales y agrícolas: estrategias de reducción, separación, reciclado y reutilización o reelaboración de desechos, así como métodos mejorados de gestión biológica de desechos tales como la digestión anaeróbica para producir biogás, mediante métodos viables y alternativas económicas en sustitución de la incineración de desechos sólidos. En casos en que la incineración sea inevitable, será crucial la utilización de tecnologías de combustión con rigurosos controles de emisión.