MÉXICO
17/07/2018 4:54 PM CDT | Actualizado 18/07/2018 12:05 PM CDT

Labastida culpa a Peña Nieto de la debacle del PRI

Francisco Labastida señaló que las malas decisiones y la inexperiencia llevaron al PRI tener los resultados de la elección del 1 de julio.

Francisco Labastida Ochoa, candidato presidencial mexicano del PRI, rodeado por medios de comunicación después de depositar su voto en un colegio cerca de su casa en la Ciudad de México el 2 de julio del año 2000.
Reuters Photographer / Reuters
Francisco Labastida Ochoa, candidato presidencial mexicano del PRI, rodeado por medios de comunicación después de depositar su voto en un colegio cerca de su casa en la Ciudad de México el 2 de julio del año 2000.

Francisco Labastida, quien fuera candidato presidencial del PRI en el año 2000, señaló al presidente Enrique Peña Nieto como uno de los responsables de que el PRI quedara en tercer lugar en la elección presidencial del 1 de julio pasado.

"El presidente Peña es responsable de la debacle del PRI, el cambio en los estatutos generaron que entrara una gente valiosa, de principios, pero que no fue bien aceptada. Tan es así que los diputados y senadores sacaron más votos (que Meade)", dijo en entrevista con Grupo Fórmula.

Aseguró que la soberbia, la inexperiencia, las malas decisiones y hasta las fallas del gobierno federal llevaron al PRI a perder las gubernaturas y perder fuerza en el Congreso.

Labastida, el candidato con quien el Partido Revolucionario Institucional perdió por primera vez la Presidencia de la República en el año 2000, cuestionó que el partido abriera los candados para tener candidatos "ciudadanos".

Señaló que otro de los errores del tricolor fue no sustituir inmediatamente a Enrique Ochoa Reza, exdirigente nacional del PRI, por René Juárez Cisneros.

Para la elección presidencial el PRI reformó sus estatutos para permitir la postulación de un ciudadano simpatizante y eliminó el requisito de los 10 años de militancia a quienes aspirarán a ser candidato.

El partido perdió el 35.1% de sus gobiernos municipales, mientras que de las mil 612 alcaldías que se renovaron, ganó 47. Y también perdió fuerza en el Congreso.