ENTRETENIMIENTO
14/07/2018 6:00 AM CDT

Con una final ganada y una perdida, Francia quiere otra estrella en Rusia 2018

Francia intentará conseguir su segundo Mundial el próximo domingo 15 de julio cuando enfrente a Croacia en el Estadio Olímpico Luzhnikí de Moscú.

Bixente Lizarazu y Zinedine Zidane sostienen la copa, observados por Robert Pires luego de que su equipo derrotara a Brasil durante la final del Mundial de Francia de 1998 en el Stade de France en París, el 12 de julio.
PAULO WHITAKER/REUTERS
Bixente Lizarazu y Zinedine Zidane sostienen la copa, observados por Robert Pires luego de que su equipo derrotara a Brasil durante la final del Mundial de Francia de 1998 en el Stade de France en París, el 12 de julio.

Francia es una de las ocho selecciones que conforman ese selecto grupo del fútbol que ha logrado levantar una o más Copas del Mundo, y este domingo 15 de julio aspira a levantar otra vez el trofeo, siempre y cuando derrote a Croacia, la gran revelación del Mundial de Rusia 2018.

En el tercer torneo disputado, en 1938, Francia hizo historia al ser el primer anfitrión que no salió campeón del mundo como local, tras los campeonatos de Uruguay en 1930 y de Italia en 1934. En aquel año, el campeón Italia fue el encargado de derrotar a los locales en cuartos de final.

Tuvieron que pasar 60 años para que Francia fuera anfitrión de otra Copa del Mundo y en el Mundial de 1998 no desaprovechó la oportunidad. Con una selección comandada por el astro Zinedine Zidane, pero que estaba rodeada de jugadores de gran talento como Thierry Henry, Didier Deschamps, Robert Pires, Patrick Vieira y David Trezeguet, Les Bleus hicieron historia al derrotar a Brasil por 3-0 en el Stade de France de París.

Ocho años después, en el Mundial de Alemania 2006, Francia llegó a su segunda final, esta vez contra Italia. La final celebrada en el Estadio Olímpico de Berlín fue épica entre las dos selecciones. Como en 1998, Zinedine Zidane volvería a marcar en una final de Copa del Mundo y ponía arriba a Les Bleus, hasta que llegó el defensor italiano Marco Materazzi para igualar el partido.

En tiempo extra, la selección francesa intentó pero no pude vencer al portero italiano Gianluigi Buffon. Con el tiempo extra a punto de terminar e irse a penales, los anotadores del partido protagonizarían una de las escenas más memorables de los mundiales. Zinedine Zidane dio un cabezazo en el pecho a Materazzi y fue expulsado del partido.

Sin su emblema en el campo de juego, Francia fue derrotada en penales 5-3 por Italia, que levantó su cuarta Copa del Mundo.

Con una victoria y una derrota en finales, Francia intentará conseguir su segunda estrella el próximo domingo 15 de julio cuando enfrente a Croacia en el Estadio Olímpico Luzhnikí de Moscú. Aunque es el claro favorito, la selección croata dio la sorpresa del Mundial con la victoria frente a Inglaterra y logró llegar a la final por primera vez en su historia.