INTERNACIONAL
13/07/2018 9:34 AM CDT | Actualizado 13/07/2018 1:53 PM CDT

Vladimir Putin tiene a Trump justo donde quería

El líder ruso probablemente prometará avances en temas como Siria en su cumbre de Helsinki. Pero los funcionarios de los países aliados de Estados Unidos dicen que Trump debería ser escéptico.

El presiente Donald Trump está por encontrarse con Vladimir Putin en una reunión que lleva anhelando años. Sin embargo, a unos pocos días para las conversaciones del próximo lunes en Helsinki, Finlandia, las personas con mayores apuestas en la reunión —un público estadounidense todavía afectado por la interferencia electoral rusa en 2016 y aliados clave de Estados Unidos, preocupados por la agenda de Putin con sus vecinos— tienen menos que celebrar.

Trump "tiene una inclinación natural de admiración hacia Putin" debido a su afinidad con los autócratas, dijo Charles Kupchan, el principal funcionario de la Casa Blanca en Europa bajo el mandato de Obama. Mientras, el presidente ha sido públicamente crítico con los líderes elegidos democráticamente en los países amigos de Estados Unidos.

El jueves, Trump llamó a Putin "un competidor" e insinuó que el líder ruso tenía todo el derecho de negar la intromisión electoral. Horas después, un periódico del Reino Unido publicó una entrevista en la que lo citaba criticando a la primera ministra británica Theresa May, un eco de sus ataques contra la canciller alemana Angela Merkel y el "débil" primer ministro canadiense Justin Trudeau".

Desde el punto de vista de Moscú, explotar esa dinámica es la mejor manera de sacar algo de la reunión.

Putin ya ha concluido que Trump está demasiado afectado por el Congreso, los funcionarios estadounidenses con experiencia y las preguntas del público estadounidense sobre el papel de Rusia en las elecciones de 2016, como para lograr una gran transformación en la política estadounidense y rusa, de acuerdo con Michael Kofman, experto ruso en el Centro de Análisis Naval.

Kofman señala que el gobierno de Trump falló al no reaccionar ante agravios rusos como la incautación de compuestos diplomáticos y la incapacidad de bloquear las nuevas sanciones del Congreso impuestas el verano pasado.

"Los rusos se marcharon con la clara impresión de que no controla Washington", dijo Kofman. Citó las declaraciones de Putin el año pasado, cuando el líder ruso señaló: "Es difícil dialogar con personas que confunden Austria y Australia".

Pero eso no significa que no haya nada que los rusos puedan ganar. La visión rusa para la reunión del lunes, que incluye una sesión uno a uno sin nadie más presente y sin un registro ni grabación formal de la conversación, presenta a Putin como el gran portador de la verdad y a Trump como un oyente descontento e insatisfecho con el status quo global.

La óptica de esto es una gran validación para Vladimir Putin cuando comienza un cuarto mandato ... [y] Putin es un maestro trolero que usará la reunión para trolear a los Estados Unidos, a los medios de Estados Unidos y al establishment de los Estados Unidos.Kofman

También es probable que Putin saque provecho del amor que por décadas Trump ha tenido por la cosmovisión rusa. Esta que es escéptica de los aliados estadounidenses tradicionales y los hombres y mujeres que trabajan para el gobierno de los Estados Unidos. Y tratará de sacar provecho de la convicción de Trump de que la tensa relación entre Estados Unidos y Rusia es culpa de los últimos líderes estadounidenses en lugar de las propias acciones beligerantes de Putin.

Todos los cortejos y las burlas pueden dar como resultado una gratificación instantánea, como que Trump diga algo que socave directamente el orden mundial construido por Estados Unidos —por ejemplo, sobre la invasión rusa a Ucrania o la alianza de seguridad de la — que pondría nerviosos a los funcionarios estadounidenses.

Putin incluso podría ofrecer a Trump una victoria que incluso los escépticos de Rusia apreciarían al acordar extender un tratado de control de armas de la era Obama conocido como New START, para frenar una carrera armamentista nuclear que de otra manera crecerá entre los Estados Unidos y Rusia.

En un plano general, Putin jugará hábilmente con Trump: sus inseguridades, ego, opiniones libres de hechos y todo, con un objetivo a largo plazo en mente: remodelar la política mundial aumentando la estatura de Rusia y reduciendo el tamaño de Estados Unidos, especialmente apuntando a su único red de alianzas.

A través de las peleas comerciales y otras disputas con los aliados, "Trump está quitando el elemento de valor de la política exterior de Estados Unidos, la idea de una perspectiva o ideología compartida ... actúa como un poder más", dijo Kofman.

Ludovic Marin/Pool via REUTERS
Slowly encouraging splits between the U.S. and its traditional allies is worth it for the Russians, even if the going is slow.

Por su lado, Trump no ha descrito a detalle ningún plan significativo para la reunión. Él dice que mencionará la interferencia electoral, aunque todavía expresa dudas de que haya tenido lugar. En Ucrania, la principal preocupación para los europeos es que Trump ha hablado poco; más prominentemente, ha sugerido que el país podría haber estado interfiriendo en las elecciones de 2016 en lugar de Rusia.

Y parece poco probable que el presidente se resistirá a la narrativa de Putin sobre el único tema que los asesores de Trump han dicho repetidamente que priorizará: Siria, donde Rusia está apuntalando al dictador Bashar Assad.

Los principales aliados de los Estados Unidos en Medio Oriente están preocupados por el otro patrón de Assad, Irán, que ha desplegado fuerzas importantes y ha financiado poderosas milicias para luchar contra una insurgencia anti Assad. Con Trump interesado desde hace mucho tiempo en la idea de que Rusia y los Estados Unidos puedan cooperar más estrechamente en Siria, idealmente para acabar con el papel estadounidense en conjunto, ahora están presionando para que Putin elimine a Irán, y que los dos líderes puedan lograr un histórico acuerdo sobre esa cuestión.

Pero aunque esa lógica puede apelar a un comandante en jefe en busca de una victoria, otros socios de los Estados Unidos coinciden en su escepticismo, declararon funcionarios de dos países aliados a HuffPost.

"No creemos que tengan tanta influencia en Irán", dijo un funcionario europeo, refiriéndose a Rusia. "Tal vez los estadounidenses lo creen. Es más fácil para ellos creerlo y decir que dejen que los rusos hagan el trabajo. Pero tenemos dudas".

Lo que importa para la política de Estados Unidos, por supuesto, es lo que Trump quiere creer. Las perspectivas de Putin de convencerlo parecen sólidas. Alentar lentamente esas divisiones vale la pena para los rusos, incluso si la marcha es lenta.

Los rusos "no sienten que no solo han demostrado ser resistentes, sino también un poder perdurable que, si bien es bastante débil en comparación con Estados Unidos, está dispuesto a sostener una confrontación en un esfuerzo por llegar a un acuerdo", dijo Kofman. "Entienden que Donald Trump puede no ser capaz de entregarlo. Está bien".

Esta nota fue publicada originalmente en HuffPost.

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