ESTILO DE VIDA
18/07/2018 10:55 AM CDT | Actualizado 18/07/2018 1:09 PM CDT

Los consejos de una teóloga para la comunidad LGBT+ que vive con una religión

Ser no heterosexual implica romper los esquemas en la mayoría de religiones; sin embargo, ser LGBT+ no está peleado con la religión.

Si bien la mayoría de las religiones han rechazado por años a la comunidad LGBT+, e incluso han llegado a considerarla como una enfermedad, cada vez existe más apertura y grupos de apoyo para que las personas no heterosexuales vivan su espiritualidad y religión abiertamente, sin ser discriminados, de acuerdo con la teóloga Judith Vázquez Arreola.

En entrevista con HuffPost México durante Love4all —el primer evento dedicado a la inclusión y diversidad de la comunidad LGBT+ en Ciudad de México—, Vázquez Arreola dijo que "la religión te aporta tres elementos: el sentido de pertenecer, un horizonte esperanzador y un estilo de vida", y separarse de ella por la falta de aceptación puede representar una ruptura profunda de las convicciones personales.

Alejandra Verdugo

Como teóloga y feminista, Vázquez Arreola ha impulsado a la Asociación Civil Acción Ciudadana de Construcción Nacional, donde es vicepresidenta, como un espacio de apoyo a la comunidad LGBT+ que, en un país mayormente católico como México, difícilmente encuentra espacios para vivir su espiritualidad.

Vázquez Arreola y la constituyente Lol Kin Castañeda se convirtieron en el primer matrimonio lésbico de Ciudad de México y Latinoamérica. Juntas impulsaron el matrimonio igualitario en la capital del país, pero su lucha hacia los derechos humanos de la Comunidad LGBT+ ha sido constante desde hace más de tres décadas.

A continuación, reproducimos la entrevista con algunos consejos de la teóloga.

¿Cómo es ser LGBT cuando se tiene una creencia religiosa?

No es nada sencillo, pero ahora sí existe la posibilidad de decir que se es homosexual. La religión te aporta tres elementos: el sentido de pertenecer, un horizonte esperanzador y un estilo de vida. Cuando te descubres no heterosexual, normalmente, estamos ante la posibilidad de romper con la religión porque rompieron con la familia después de salir del clóset. Muchos otros luchan desde su interior, pero nunca solos, siempre hay grupos de apoyo.

¿Tener una creencia es un obstáculo para salir del clóset?

Muchas veces sí. La religión es algo con lo que te marcan, a mí me bautizaron cuando tenía tres meses y ni siquiera me preguntaron. Interesante sería si a todos los que quieren pertenecer a una comunidad se les preguntara. Ahora, la religión sigue siendo algo importante cuando estás con la gente que te imprimió ese sello de religión, la familia de sangre. Pero cuando te alejas de ese mundo la religión es otra cosa, hay un rompimiento posible entre tus convicciones personales.

¿Cómo salir del clóset y mantener tus creencias?

Ser fuertes, defender tus creencias y luchar por tu libertad. El mayor de los sentidos de un creyente es impactar en el mayor bien posible que puedas darle a tu comunidad, de esa manera, tu sentido como creyente habrá cobrado la dimensión que te corresponde.

"Ser fuertes, defender tus creencias y luchar por tu libertad".

¿Qué pasa con la comunidad LGBT que sí tienen creencias pero las mismas instituciones religiosas los rechazan?

Hay niveles de religiosidad. La gente puede pertenece a una comunidad, que puede ser su Iglesia y esa Iglesia está prendida de una tradición, sin embargo, lo más importante es el contacto. Cuando una comunidad no responde a tus necesidades de aceptación, en donde te puedas desarrollar y pertenecer, lo que hemos hecho la gran mayoría es buscar una comunidad que nos dé esas posibilidades. No puedes estar en donde no te quieren.

¿Por qué la iglesia no ha querido entender la homosexualiadad?

La Iglesia se va a negar de hablar de dos temas: la sexualidad y el cuerpo. Mientras las causas sociales pasen por esas dos realidades, la Iglesia no va a votar jamás ni estar a favor. Para ellos el cuerpo es el templo y donde habita el espíritu y todo lo que rompa con la tradición que ellos han impuesto está haciendo impuro lo puro.

A donde tenemos que avanzar es en lo social, en las leyes, y hemos avanzado con contundencia porque hemos podido argumentar con contundencia. Nos hemos ajustado a la argumentación que se funda en el derecho internacional y en los tratados que México firma. Así no hay manera de argumentar en contra. La Iglesia tendrá que argumentar con sus prejuicios, con sus estigmas y con la doctrina, pero la doctrina no es un argumento para construir el derecho. Por eso nosotros hemos podido avanzar.

¿Ha habido cambios con el Papa Francisco?

El papa Francisco es muy político y muy astuto para contestar a los medios, pero de ninguna manera esperamos un progreso a favor de la libertad y la igualdad. No creo que vaya a abrirle la puerta a las lesbianas, homosexuales, a la comunidad LGBT, me encantaría equivocarme.

Dudo que alguna Iglesia, desde la jerarquía máxima, vaya abrir una puerta para que los temas cambien. Tendrían que hablar de sexualidad, de igualdad, de inclusión, de incluir a las mujeres en el gobierno y no lo van a hacer, tendrían que hablar del cuerpo y los placeres, y dejar de decir que el cuerpo es el templo en donde habita Dios, porque Dios habita en todos lados.