INTERNACIONAL
04/07/2018 9:08 AM CDT | Actualizado 04/07/2018 10:09 AM CDT

Trump lleva meses pensando invadir Venezuela

Sale a la luz una conversación llevada a cabo en la Casa Blanca el año pasado.

Trump en la oficina Oval de la Casa Blanca. REUTERS/Yuri Gripas
Yuri Gripas / Reuters
Trump en la oficina Oval de la Casa Blanca. REUTERS/Yuri Gripas

"¿Por qué Estados Unidos no puede invadir el país sudamericano?", preguntó Trump hace algunos meses estando en la Oficina Oval de la Casa Blanca a sus asesores, entre ellos, Rex Tillerson, y el asesor de Seguridad Nacional, el general H.R. McMaster, quienes hoy ya no figuran. La situación de ese país amenaza la seguridad de la región, agregó el presidente.

Esta conversación hasta ahora desconocida acaba de salir a la luaz, y, según la agencia AP, procede de un alto cargo del gobierno familiarizado con lo que se dijo entonces.

Antes las explicaciones del general McMaster sobre las consecuencias negativas de una invasión, que le costaría a Washington el apoyo de los gobiernos latinoamericanos, Trump tuvo una respuesta. Dijo que había varios ejemplos de lo que consideraba el uso exitoso de la fuerza en la región, como Panamá y Granada.

La fuente aclara que no se dieron indicios de ordenar el plan de acción por parte del presidente. Sin embargo, Trump volvió al tema de la "opción militar para derrocar a Maduro" en los días posteriores. Y si bien en la Casa Blanca ya se tiene costumbre de los arranques del comandante de las fuerzas armadas, éste también tocó el tema con Juan Manuel Santos, presidente de Colombia.

Mientras se llevaba a cabo la Asamblea General de la ONU en septiembre pasado, Trump y tres aliados latinoamericanos cenaron para hablar de este asunto, así lo publicó la revista Politico.

"Mi personal me dijo que no hablara de esto", dijo Trump en la cena, según la fuente anónima. Insistiendo a los primeros mandatarios si estaban seguros sobre no invadir Venezuela. Todos respondieron que estaban seguros.

La Casa Blanca se negó a hacer declaraciones sobre las conversaciones privadas.

Pero un vocero del Consejo de Seguridad Nacional reiteró que Estados Unidos estudiará todas las opciones a su disposición para ayudar a restaurar la democracia y llevar la estabilidad a Venezuela.

Bajo la conducción de Trump, Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea han aplicado sanciones a decenas de altos funcionarios venezolanos y el mismo Maduro, a los que acusan de corrupción, narcotráfico y violaciones de los derechos humanos.

Washington ha aportado más de 30 millones de dólares a los vecinos de Venezuela para ayudarlos a absorber más de un millón de migrantes que han huido del país.

Para Maduro, que denuncia desde hace tiempo que Estados Unidos tiene planes militares para apoderarse de Venezuela y sus enormes reservas petroleras, las declaraciones belicosas de Trump le permitieron recuperar, aunque por poco tiempo, algo de la popularidad perdida justamente cuando se lo culpaba de la escasez de alimentos y la hiperinflación.

Pocos días después de las declaraciones del presidente sobre la opción militar, Maduro envió a sus leales a las calles de Caracas para condenar la beligerancia del "emperador" Trump, ordenó ejercicios militares en todo el país y amenazó con la cárcel a los opositores que, según él, conspiraban con Washington para derrocarlo.

Si se diera el supuesto negado de mancillarse el suelo patrio, los fusiles llegarían a Nueva York, señor Trump, tomaríamos la Casa Blanca, (porque) hasta Vietnam se quedaría pequeño.Nicolás Maduro

Hasta los aliados más acérrimos de Estados Unidos se vieron obligados a apoyar con renuencia a Maduro contra las palabras beligerantes de Trump.

Santos, un firme partidario de los intentos estadunidenses de aislar a Maduro, dijo que una invasión gozaría de cero apoyo en la región.

La alianza aduanera Mercosur, que incluye a Brasil y Argentina, dijo en un comunicado que "los únicos instrumentos aceptables para la promoción de la democracia son el diálogo y la diplomacia", y que repudiaba cualquier opción que implicara el uso de la fuerza.

Pero en el asediado movimiento opositor venezolano, la hostilidad hacia la idea de una intervención militar ha empezado a ceder.

Semanas después de las declaraciones públicas de Trump, el profesor de economía de Harvard y exministro de planificación venezolano Ricardo Hausmann escribió una columna de opinión titulada 'Día D en Venezuela' en la que apeló a una "coalición de los dispuestos" integrada por potencias regionales y Estados Unidos a intervenir y dar apoyo militar a un gobierno designado por la Asamblea Nacional, dirigida por la oposición.

Mark Feierstein, encargado de asuntos latinoamericanos del Consejo Nacional de Seguridad bajo el gobierno de Obama, dijo que una medida espectacular de Washington en Venezuela, por aceptable que sea, no forzará a Maduro a soltar las riendas del poder si no la acompaña la presión desde las calles.

Además, él considera que la represión de las protestas del año pasado, que dejó decenas de muertos, ha desmoralizado en gran medida a los venezolanos, y la amenaza de más represión ha obligado a decenas de dirigentes opositores a irse al exilio.

La gente dentro y fuera del gobierno sabe que puede hacer caso omiso de mucho de lo que dice Trump. Lo preocupante es que generó expectativas entre muchos venezolanos esperanzados de que venga un actor externo a salvarlos.Mark Feierstein, un asesor sénior en el Albright Stonebridge Group.

Con información de AP.