ENTRETENIMIENTO
03/07/2018 3:55 PM CDT | Actualizado 03/07/2018 5:37 PM CDT

Inglaterra rompe la maldición de los penales y despacha a Colombia

Inglaterra solo le había ganado a España en tanda de penales y eso sucedió hace más de 20 años.

Inglaterra rompe la maldición de los penales y despacha a Colombia
Carl Recine / Reuters
Inglaterra rompe la maldición de los penales y despacha a Colombia

Inglaterra había sufrido en todas las tandas de penales a la que llegó en un mundial: en 1990 cayó 4 a 3 frente a Alemania; en 1998 Argentina les ganó 4 a 3 y por último en 2006, no pudo vencer a Ricardo, portero de Portugal (3-1). Sin embargo, la fortuna les sonrío hoy a los británicos, quienes por fin rompieron con su 'maldición' y vencieron a Colombia en los tiros definitorios.

Tras un empate sucedido en los últimos cuatro minutos del partido en su tiempo regular gracias al defensa Yerry Mina, Inglaterra y Colombia se fueron a tiempos extras. Después 120 del máximo esfuerzo físico, ambas escuadras no pudiera hacer más que irse a tanda de penales en la justa disputada en el Spartak Stadium, en Moscú.

Dramatismo puro: fue hasta el quinto tiro que se definió quién sería el afortunado por seguir con vida en el Mundial de Rusia 2018. Jordan Pickford, guardameta inglés, atajó el quinto penal cafetalero, ejecutado por Carlos Bacca. Inmediatamente después, Eric Dyer perforó las redes custodiadas por David Ospina, y obtuvo el pase a cuartos de final de la escuadra británica.

Y así, después de 12 años, los británicos vuelven a colarse entre las 8 mejores selecciones de una Copa del Mundo.

Las figuras

Harry Kane, artillero estrella de esta edición del Mundial y responsable del primer gol de Inglaterra, igualó a Gary Lineker como jugador inglés con más goles en una misma Copa del Mundo (6 en 1986 y 6 en 2018).

Yerry Mina, autor del empate durante los últimos minutos del tiempo regular, se convirtió en el tercer defensa en marcar tres goles en una misma edición de la Copa del Mundo. Antes lo lograron Paul Breitner (en 1974) y de Andreas Brehme (en 1990).