ENTRETENIMIENTO
26/06/2018 2:30 PM CDT | Actualizado 26/06/2018 4:27 PM CDT

San Messi y San Rojo hacen el milagro para Argentina y clasifican en Rusia 2018

La selección albiceleste necesitaba ganar sí o sí frente a Nigeria... y triunfó

El capitán de Argentina, Lionel Messi, festeja el pase de su selección a la siguiente fase del Mundial. Photo by Paul ELLIS / AFP
AFP/Getty Images
El capitán de Argentina, Lionel Messi, festeja el pase de su selección a la siguiente fase del Mundial. Photo by Paul ELLIS / AFP

Fue un partido cardíaco, como le gustan a los argentinos. Un juego que al minuto 84 tenía a la selección albiceleste fuera de la Copa del Mundo. Pero a pocos minutos del final, el equipo comandado por Lionel Messi hizo el milagro que muchos soñaron y pocos creyeron posible frente a Nigeria: ganar por la mínima diferencia y superar la fase de grupos para mantenerse con vida en Rusia 2018.

Argentina llegó al estadio Zénit Arena con un sólo resultado en mente: el triunfo. Cualquier otro escenario los dejaría fuera del Mundial, tras haber empatado su primer juego con Islandia y perder por tres goles contra Croacia.

La esperanza era contar con la aparición de la destreza de su capitán, Messi, el que para muchos es el mejor jugador del mundo, pero que en su primer juego en suelo ruso falló un decisivo penal que marcó un angustioso camino de Argentina por el Grupo D.

Los argentinos rezaban por un milagro. Un destello de genialidad. Y lo habrán hecho con mucha fe porque a los 14 minutos de empezado el juego San Messi apareció con un disparo imposible de detener y que acabó al fondo de la portería nigeriana.

Pero el gol en lugar de achicar a los africanos, los creció. La velocidad y necesidad de ganar de los nigerianos para también clasificar a Octavos de Final los hicieron insistir sobre la portería de Franco Armani hasta que al minuto 51, la estrella Victor Moses anotó un penal que emparejó el marcador.

Entonces, Jorge Sampaoli, el cuestionado director técnico de Argentina, que enfrentó una revuelta en los vestidores tras la derrota contra Croacia, revolucionó su juego: apostó por los veteranos que rondan los 30 años y dejó en el banquillo a jóvenes figuras como Paulo Dybala de 24 años. Envió el equipo al frente y oró por el milagro de la experiencia.

Sus plegarias fueron atendidas por otro que hoy es santificado en el Obelisco de Buenos Aires: al minuto 84, el lateral Marcos Rojo anotó un agónico gol y el milagro quedó consumado. La escuadra dos veces campeona del mundo aún respira con 4 puntos y aspira a conseguir la Copa del Mundo, junto con su compañero de grupo, Croacia, que cosechó 9 unidades.

En el camino se han quedado Nigeria e Islandia. Para ellos, los santos óleos del futbol.