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27/06/2018 8:42 AM CDT | Actualizado 27/06/2018 9:41 AM CDT

Para esto también sirve el futbol: Rusia 2018 une a guerrilleros y víctimas

"Queremos reconciliarnos, no solo en el fútbol, sino en todas partes"

La afición colombiana apoya a su país que disputa su boleto en fase de grupos contra Japón, Senegal y Polonia. JOHN VIZCAINO/AFP/Getty Images
JOHN VIZCAINO via Getty Images
La afición colombiana apoya a su país que disputa su boleto en fase de grupos contra Japón, Senegal y Polonia. JOHN VIZCAINO/AFP/Getty Images

Lo que los seres humanos destruyen, el futbol puede repararlo. Incluso, si se trata de viejas heridas de una guerra que dejó más de 218 mil víctimas.

Este martes, la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia dio a conocer un hecho histórico: el 19 de junio, el día del juego mundialista entre las selecciones de Colombia y Japón, un grupo de víctimas del conflicto armado y excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, las FARC, fueron convocados a ver el partido juntos para apoyar a su país. Y la comunidad se unió alrededor de un televisor.

A la reunión se sumaron otros seguidores de la Selección Colombia que hace años eran, literalmente, enemigos a muerte: pobladores de la comunidad Llano Grande, en el departamento de Antioquia, y fuerzas de seguridad, a quienes un sector de la población aún ve como responsables de matanzas de inocentes.

Lo mismo ocurrió en la ciudad de Popayán, al sudoeste de Bogotá, y seguirá ocurriendo en distintas partes del país, mientras Colombia se mantenga con vida en Rusia 2018.

"Nosotros, los excombatientes, tuvimos esta idea y muchos otros se unieron", dijo el exguerrillero Iván Roberto Duque, alias 'Ernesto Báez'.

"El mensaje que estamos enviando a Colombia es que queremos reconciliarnos, no solo en el fútbol, sino en todas partes", lo secundó Pastor Alapa, antiguo combatiente de las FARC. "La paz genera tantos sentimientos que convierte la ficción en realidad".

A pesar de que el partido terminó con una derrota para Colombia frente a la escuadra nipona, el único gol de los sudamericanos, anotado por el volante Juan Fernando Quintero al minuto 39, se festejó como los ancianos colombianos nunca imaginaron: víctimas y victimarios, que actualmente forman parte del Proceso de Paz, se abrazaron y gritaron juntos.

Incluso, al final del juego, ambos bandos se enfrentaron... en un amistoso partido de futbol.