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25/06/2018 3:22 PM CDT | Actualizado 25/06/2018 4:21 PM CDT

Un pueblo maya se rebela para salvar una cancha de futbol

Hay cosas que no pueden tocarse en esta comunidad: Dios, la iglesia y el campo de soccer

El arzobispo de Yucatán bendice la cancha de futbol de la comunidad maya de Kimbilá, rescatada de una obra irregular. EQUIPO INDIGNACIÓN A.C.
Equipo Indignación/Red TDT
El arzobispo de Yucatán bendice la cancha de futbol de la comunidad maya de Kimbilá, rescatada de una obra irregular. EQUIPO INDIGNACIÓN A.C.

Para la comunidad maya de Kimbilá, en el municipio de Izamal, al centro de Yucatán, México, hay cosas que son sagradas y si se tocan, pueden desatar una revolución: Dios, la iglesia... y la cancha de futbol del pueblo.

La historia de este revuelta futbolera en suelo indígena tuvo su pico más alto este fin de semana, cuando los pobladores de esta comunidad de apenas 3 mil 600 habitantes destruyeron con picos y palas los cimientos de una obra que permaneció inconclusa por cuatro años encima de su centro deportivo.

En mayo de 2014, los kimbaleños realizaron una consulta popular para decidir si se construiría un mercado en su comunidad. El resultado fueron 249 votos a favor y 12 en contra. La siguiente pregunta fue dónde sería el lugar idóneo para construirlo y la mayoría votó por un predio detrás del palacio municipal.

A pesar de eso, el entonces alcalde de Izamal, Fermín Sosa Lugo, inició las obras en un espacio muy importante para los mayas: una cancha de fútbol contigua a la iglesia, donde se ejercitan sus jóvenes, relata la organización defensora de derechos humanos Indignación A.C.

La posibilidad de perder el único espacio seguro donde se juega futbol en Kimbilá movilizó a sus habitantes, quienes se asesoraron para detender la obra. Y lo lograron: debido a que el campo forma parte del templo de Santa Clara de Asís, que es considerado monumento histórico, y está sobre un pozo de agua prehispánico, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ordenó la cancelación y demolición de la obra.

El mandato federal no cayó bien en la presidencia municipal, que trató de ampararse para continuar la construcción. Uno tras otros sus recursos jurídicos fueron rechazados y, al final, sólo les quedó ignorar las órdenes del INAH... pero luego de un año de desoír al instituto nacional, los pobladores tuvieron luz verde para derruir los cimientos del mercado por mano propia entre el viernes 22 y sábado 23 de junio pasado.

El triunfo de revuelta futbolera de los mayas de Kimbilá fue tan importante que el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, viajó a la comunidad a bendecir el terreno recuperado y felicitó a pobladores.

Al arrojar agua bendita sobre el campo de futbol, el sacerdote Gustavo Rodríguez sentenció: "esta cancha es de la Iglesia, es decir, del pueblo".