ESTILO DE VIDA
28/06/2018 6:19 AM CDT | Actualizado 28/06/2018 11:52 AM CDT

Los estigmas que Luis Miguel (y otras series y películas) han dejado a los hospitales psiquiátricos

Por años, las películas y programas de televisión han mostrado a los hospitales psiquiátricos como lugares terribles, ¿qué tan reales son esos estigmas?

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Las series (como Luis Miguel) y películas han reforzado en el imaginario colectivo la idea de que los hospitales psiquiátricos son de lo peor, lugares de los que ya no hay salida. Sin embargo, la realidad es un tanto diferente, incluso a pesar de que en México la atención a la salud mental enfrenta grandes retos.

"Los principales prejuicios hacia los hospitales psiquiátricos van de la mano del estigma que existe hacia las enfermedades mentales en general", dijo a HuffPost el psiquiatra Luis Lorea, especializado en atención al adulto mayor.

Estos estigmas e incluso temor hacia las enfermedades mentales —pese a que prácticamente todas las personas tendremos al menos un padecimiento mental en algún momento de nuestra vida— son fortalecidos, en parte, con la idea de que todos los pacientes psiquiátricos deben ser atendidos en un hospital diferente.

"En la mayoría de los países desarrollados, el hospital psiquiátrico es una figura del pasado, parte de un modelo manicomial, porque la psiquiatría es como cualquier otra rama de la medicina —como la reumatología, traumatología, endocrinología—.

"(La psiquiatría) es un servicio que debe existir en todos los hospitales generales. En México todavía está muy arraigado ese estigma en la salud mental de que, principalmente a los pacientes en internamiento, se les trata fuera del hospital general, en uno psiquiátrico", explicó el especialista.

Entonces, uno de los principales retos del sistema de salud mexicano en cuanto a salud mental es concebir hospitales generales aptos para tratar los padecimientos mentales como cualquier otra enfermedad, incluso en casos de internamiento.

Atención psiquiátrica, ¿cuándo sí y cuándo no?

sudok1 via Getty Images
Un doctor sostiene la mano de un paciente.

Siempre sí.

La falta de psicoeducación nos ha enseñado que solo la gente que está muy mal o muy enferma debe recibir tratamiento psicológico y psiquiátrico. Sin embargo, ambas "deben considerarse necesarias como una cuestión rutinaria. No hace falta llegar al extremo de una patología mental grave, como la adicción a una sustancia, ideación suicida o algún problema de alucinaciones o problemas del sueño graves, para ir a consulta", detalló Lorea.

Así como las personas acudimos al odontólogo o al oftalmólogo para hacernos chequeos periódicos —como cualquier otra rama de la salud—, la mente también requiere de una atención y de medicina preventiva.Luis Lorea, psiquiatra.

Sin embargo, aunque la atención psiquiátrica es para todos, no todos requeriremos de ser internados. "El interamiento psiquiátrico comprende patologías o problemas que no se pueden resolver en casa".

Por ejemplo, un ortopedista no enviará a su casa a un paciente con una fractura de fémur, sino que lo inmovilizará y, en caso de ser necesario, operará, explicó el especialista.

"De la misma forma funcionan los tratamientos intrahospitalarios para psiquiatría: cuestiones que no se pueden resolver en casa; en general, las que ponen en riesgo la vida del paciente o de las personas a su alrededor. Lo más común son depresiones graves con ideación e intención suicida, alucinaciones visuales/auditivas que condicionen que el paciente se niegue a comer o a tomar medicamentos, y autolesiones en general".

Poner orden desde fuera para que el paciente pueda llevarse algo hacia su realidad. Salir de ese caos que representa la depresión, la ansiedad, la esquizofrenia, las alucinaciones, y tener una guía, una base.

Si acaso hay diferencias entre en internamiento psiquiátrico y el de otras especialidades es que el objetivo no solo sanar y sacar de peligro físico al paciente, "sino dar estructura, establecer horarios más específicos (para medicamentos/tratamientos/desayunos, comidas/actividades generales/visitas de familiares/consultas con su médicos) porque muchas veces la patología mental no solo viene de una cuestión neurobiológica, sino que se refuerza por problemas ambientales, familiares, de dinámicas disfuncionales y patológicas", detalló el psiquiatra.

Por ello, se busca que el paciente regrese lo antes posible a su núcleo familiar y social para su reinserción.

La enfermedad mental no implica violencia

Otro estigma común es que los pacientes mentales son violentos. Lorea explicó que pocos la violencia no está relacionada instrínsecamente a las enfermedades mentales.

"Las actitudes de agresión suelen ser hacia el paciente, que es violentado por cuestiones de estigma y que dentro de esa misma violencia va incluido que no tengan buen acceso a servicios de salud, que no se les dé empleos, que se les excluya de actividades familiares o sociales. Esa es la verdadera violencia latente y constante que rodea a las enfermedades mentales", dijo.

Los retos de la atención psiquiátrica en México

El especialista enumeró tres retos principales para derribar los estigmas y mejorar la atención mental en México.

Más recursos a la salud. México es de los países que menos invierte a salud, considerando el tamaño de su economía. Se deben encargar los recursos necesarios que indica la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OCDE.

Nombrar encargados de salud capacitados y no políticamente adecuados. El segundo reto consiste en administrar mejor la parte de salud, que esté quien mejor desempeño y resultados tenga y que no sea algo que, como se hace cada sexenio, se politice y se termine dando la responsabilidad no al más apto sino al que conviene por cuestión política.

Unificación del sistema de salud. Un tercer reto sería la unificación del sistema de salud. Ya no más instituciones que complican la asignación de recursos.