INTERNACIONAL
20/06/2018 11:11 AM CDT | Actualizado 20/06/2018 11:19 AM CDT

Bebés separados de su padres permanecen en refugios para "niños de tierna edad"

La AP denunció tres albergues "para niños de tierna edad" en Texas y uno más está por habilitarse, mientras siga la política de Trump de separar familias.

A medida que la administración de Donald Trump sigue separando por la fuerza a las familias inmigrantes en la frontera entre México y Estados Unidos, "bebés y otros niños pequeños" son enviados a refugios de "tierna edad" en Texas, informó la Associated Press el martes por la noche.

Al menos tres albergues, en Combes, Raymondville y Brownsville en el sur de Texas, están operando actualmente, según el informe. Los visitantes de los centros describieron "salas de juego con niños en edad preescolar llorando y en crisis". Los niños en los refugios estaban "histéricos, llorando y actuando para tratar de expresar sus emociones".

Un cuarto refugio, que podría albergar hasta 240 niños, estaría en planes para abrirse en Houston. Sylvester Turner, alcalde de Houston, dijo que el refugio no es bienvenido en su ciudad.

"La idea de que van poner a esos niños pequeños en un entorno institucional. Es difícil para mí incluso ponerme a pensar sobre eso, dijo Kay Bellor, del Servicio Luterano de Inmigración y Refugiados, una organización sin fines de lucro que brinda servicios de bienestar infantil a niños inmigrantes, en entrevista para la AP esta semana.

"Los niños pequeños están siendo detenidos", dijo.

Twitter/mannyNYT

Esta niña tiene alrededor de 12 meses de edad. Fue separada de sus familiares como parte de la política de separación de familias de la administración Trump. Está detenida en un refugio de Brownsville. No tomé la foto. Me la pasaron.

La administración ha separado a más de 2 mi 300 niños de sus padres desde principios de mayo, cuando la Casa Blanca anunció su política de "tolerancia cero" para el cruce ilegal de fronteras. Las autoridades dijeron el martes que no sabían cuántos de estos niños tenían menos de 5 años.

CNN informó la semana pasada que una madre de Honduras dijo que los agentes federales le quitaron la bebé que amamantaba mientras esperaba un juicio en un centro de detención de inmigrantes. Michelle Brane, directora de derechos de inmigrantes en la Comisión de Mujeres Refugiadas, describió haber visto a "niños de 5 años en jaulas solos sin atención de adultos" y una niña de 4 años cuyos pañales estaban siendo cambiados por otros niños detenidos, cuando visitó una instalación donde los inmigrantes fueron retenidos.

El lunes, ProPublica lanzó un audio de 10 niños centroamericanos en poder de la Patrulla Fronteriza, muchos de ellos llorando con tanta fuerza que sonó como si "apenas pudieran respirar".

Los funcionarios de Trump defendieron esta semana los refugios de "tierna edad", dijeron que están bien equipados para proporcionar cuidados a los niños pequeños.

"Contamos con instalaciones especializadas que se dedican a brindar atención a niños con necesidades especiales, y los niños de tierna edad que definimos como menores de 13 entrarían en esa categoría", dijo Steven Wagner, vocero del Departamento de Salud y Servicios Humanos. "No son instalaciones del gobierno per se, y tienen médicos bien entrenados, y esas instalaciones cumplen con los estándares estatales de licencias para las agencias de bienestar infantil, y están atendidas por personas que saben cómo manejar las necesidades, particularmente de los niños más jóvenes".

Los abogados y médicos que visitaron los refugios dijeron que encontraron las instalaciones "limpias y seguras", pero subrayaron que no fueron los centros mismos los del problema.

"Los refugios no son el problema, es separar a los niños de sus padres, ese es el problema", le dijo a AP Marsha Griffin, una pediatra del sur de Texas que visitó varios refugios.

La investigación ha demostrado que la institucionalización de los niños puede causar cicatrices emocionales duraderas, así como problemas de salud física y mental.

"(Separar) a niños y padres en la frontera es una práctica que tiene el potencial de causar daños significativos y permanentes a los niños involucrados", escribió la Asociación Nacional de Enfermeras Pediátricas en una declaración la semana pasada al denunciar la práctica. "La investigación muestra claramente que las experiencias de vida traumáticas en la infancia, especialmente aquellas que implican la pérdida de un cuidador o padre, causan un riesgo de por vida para las enfermedades cardiovasculares y de salud mental".

Todavía no está claro cuánto tiempo más la administración de Trump mantendrá a su cargo a los miles de niños en los refugios. También se desconoce por cuánto tiempo estos niños serán separados de sus familias.

Este texto se publicó originalmente en HuffPost.