POLÍTICA
11/06/2018 2:19 PM CDT | Actualizado 11/06/2018 2:19 PM CDT

Corrupción por Odebrecht podría quedar impune para no afectar a Meade: NYT

De acuerdo con The New York Times, tres fuentes confirman que hay sospechosos cercanos a EPN y a Meade, pero no van a avanzar las investigaciones.

REUTERS/Mariana Bazo
Mariana Bazo / Reuters
REUTERS/Mariana Bazo

De acuerdo con un reportaje del New York Times, un fiscal especial identificó a uno de los colaboradores cercanos del presidente Peña Nieto como sospechoso de ser partícipe de actos de corrupción. Sin embargo, antes de que pudiera proceder más allá con su investigación, el fiscal fue despedido. En primera instancia, el reportaje no lo menciona, pero hace clara referencia a Santiago Nieto.

Desde entonces, el caso del consorcio brasileño que, se ha comprobado, incurrió en casos de soborno para ganar contratos y que ha costado la remoción de presidentes y funcionarios, no ha causado estragos en México ni Venezuela.

De acuerdo con el reportaje de Azam Ahmed, no se ha avanzado con las investigaciones, sobre todo, para no afectar al PRI. La obstrucción o inacción por parte de las autoridades se traduce en la demora, incluso de meses, en las solicitudes de información.

La parte más sólida de la investigación inició en los primeros meses de este año, cuando tres fuentes del New York Times, aseguran, retomaron información suficiente para señalar sospechosos de estar relacionados con el caso que significa más de 800 millones de dólares en sobornos en toda América Latina. Excepto en nuestro país, donde las presiones políticas son tan fuertes que no han permitido la justicia en el caso.

De acuerdo con el trabajo periodístico, los sospechosos son trabajadores de Pemex. En los acuerdos extrajudiciales que han hecho en sus procesos en otros países, admitieron haber pagado millones de dólares en sobornos a funcionarios.

Mientras que, en Argentina, Odebrecht quedó inhabilitada durante años para operar en ese país, en México aún se está decidiendo por la elección de un fiscal con el temor de que, de ser asignado por el presidente, su compromiso con el trabajo pueda quedar en entredicho.

Raúl Cervantes, exprocurador de justicia, se mantuvo muy cercano al caso hasta su renuncia en octubre pasado y dijo entonces que el caso estaba concluido. Sin embargo, Alberto Elías Beltrán, su sucesor y encargado del despacho de la Procuraduría General de la República, dijo que no, que la investigación seguía su curso.

El New York Times cita a sus fuentes, quienes aseguran que se ha cerrado la carpeta del caso, pues el PRI no quiere arriesgarse a otro escándalo que entorpezca a su candidato. Si se llegase a relacionar al partido directamente con Odebrecht, podría echar abajo su maquinaria política y su financiamiento.

Desde el 2016, cuando se supo del caso, Emilio Lozoya se ha encargado de negar cualquier participación. Él fue parte del equipo de campaña de Peña Nieto y fue nombrado como director de Pemex tras ganar la contienda.