MÉXICO
08/06/2018 3:42 PM CDT | Actualizado 08/06/2018 3:51 PM CDT

América Latina, sin un liderazgo ético para condenar violaciones a los derechos humanos

Alerta Aministía Internacional sobre la incapacidad de los países de la región para señalar al gobierno de Daniel Ortega por la represión del Estado a sus opositores. Hasta ahora suman 130 muertos.

Manifestantes en Ticuantepe, Nicaragua.
Oswaldo Rivas / Reuters
Manifestantes en Ticuantepe, Nicaragua.

Álvaro Conrado cumplió 15 años. De regalo sus padres le dieron dinero que decidió utilizar para comprar botellas de agua y llevarlas a los estudiantes a una manifestación el pasado 20 de abril en Managua, Nicaragua, en la zona conocida como Metrocentro, cerca de la Universidad Nacional de Ingeniería. Fue asesinado por la policía nacional por dos disparos, uno en el tórax, otro en la cabeza.

Los estudiantes lo llevaron malherido al Hospital Cruz Azul, un hospital público; el personal al verlos venir, les cierra las puertas, incluso con cadenas y candados, como pudieron ver sus papás en un video tomado por los manifestantes. Finalmente, murió en el Hospital Bautista, un hospital privado, donde accedieron a darle atención.

Jorge Cabrera / Reuters
El cuerpo de un estudiante asesinado durante las protestas contra Ortega.

Actualmente, después de las 6 de la tarde las calles de Managua están prácticamente vacías, entonces llegan los rondines de grupos paramiltares en motocicleta para generar un estado de terror, según ha alertado Amnistía Internacional. Lo mismo pasa en Matagalpa y Granada.

Los hospitales no dan atención, menos si llegas herido por arma de fuego, ni siquiera te abren la puerta.

Nicaragua es el segundo país del continente, después de Haití, con altos niveles de pobreza extrema y hoy está incendiado, como el resto de la región, en un deterioro acelerado, alerta Erika Guevara Rosas, directora de Amnistía Internacional (AI) para las Américas, a propósito del recrudecimiento de la violencia en aquel país y el "Proyecto de Declaración de Apoyo al Pueblo de Nicaragua", presentado por las comisiones permanentes de Estados Unidos y Nicaragua ante la Organización de los Estados Americanos y que evidencia, a decir de AI, que los países de la región ignoran la responsabilidad del gobierno de Daniel Ortega por estas atrocidades.

Hasta el 6 de junio, en Nicaragua se contabilizaban 130 personas muertas bajo la represión del Estado, de una política que hace el uso letal de la fuerza y, a decir de Guevara, con indicios suficientes para considerar que se están cometiendo ejecuciones extrajudiciales.

El gobierno de Daniel Ortega está matando a sus propios ciudadanos.

El "Proyecto de Declaración de Apoyo al Pueblo de Nicaragua" fue presentado el 5 de junio por las comisiones permanentes de Estados Unidos y Nicaragua, y fue suscrito en consenso en el Plenario de la Asamblea General de la OEA por los estados que la conforman sin destacar las graves violaciones a derechos humanos por parte del gobierno de Ortega.

"Cuando vimos el borrador del texto, vimos con mucha preocupación que hablan de la violencia, pero de una violencia que afecta al público en general y nunca hablan de las gravísimas violaciones a derechos humanos ni de la responsabilidad del Estado nicaragüense ante esta atrocidades. Pasó en comisiones y en el Plenario de la Asamblea General de la OEA y es firmada por todos los estados en consenso", cuenta Guevara en entrevista al HuffPost.

Oswaldo Rivas / Reuters
Manifestantes bloquean la autopista Panamericana en protesta contra el gobierno.

Para la directora de AI en la región esto no es nuevo, es un patrón en América Latina, pues hay una falta de liderazgo ético, moral, para condenar las violaciones a los derechos humanos y esto sólo contribuye a que las crisis se vayan profundizando, como refleja lo que acontece en Venezuela y México: "No hay un país en la región, o muy pocos, que puedan levantar la voz porque todos tienen trapos sucios en casa, y esto genera que no quieran condenar a nadie porque saben que serán los siguientes en ser acusados", refiere.

Entre Estados terminan negociándose, terminan protegiéndose, porque todos tienen intereses y violaciones a los derechos humanos y corrupciones e impunidades que esconder."Erika Guevara, directora de Amnistía Internacional para las Américas.

VIOLENCIA SELECTIVA

En Nicaragua no sólo se trata ya de la represión contra manifestantes, también se trata de violencia selectiva, de la persecución y el ataque a líderes estudiantiles y defensores de derechos humanos, a quienes incluso se le están imputando cargos como terrorismo, asesinato, crimen organizado sin evidencia ni fundamento, como ha documentado AI.

"Vemos simulaciones, por un lado, el gobierno llama a un diálogo nacional a las primeras semanas de esta crisis, pero sigue reprimiendo en las calles. Acepta la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero continúan los ataques a la gente. Son simulaciones que hace el Estado y que, en nuestra opinión, han llegado a niveles perversos."

Daniel Ortega utiliza un discurso de negación, desde el principio ha negado la existencia de los muertos y culpa a grupos de oposición, "pero lo que vemos en las calles es la represión violenta en manos de la policía y el uso de grupos paramilitares vestidos de civiles que operan en colusión con las autoridades del Estado, incluso hay un reconocimiento tácito de las propias autoridades de que estos grupos operan bajo las instrucciones de Ortega.

En Nicaragua, por orden constitucional, la policía queda bajo la instrucción y la orden del presidente.

Para Guevara, la declaración hecha ante la OEA sólo abona al discurso de Ortega sobre un complot de la derecha, de la oposición, "cuando en realidad la institucionalidad de Nicaragua ha colapsado, no hay realmente oposición de partidos políticos, porque este hombre se ha encargado de destruir la institucionalidad, de destruir el Estado derecho, de cooptar los poderes del Estado, no hay un poder judicial autónomo, en un proceso electoral cuestionado en el que él se ha reelegido."

Daniel Ortega se aferra al poder en una Nicaragua al borde del caos. Vía: El País.

La creación de un grupo de expertos independientes, bajo el auspicio de la Comisión Interamericana de Derechos humanos, lleva esperanza a Nicaragua.

Amnistía Internacional llama a la comunidad internacional para que respalde en todo sentido, tanto con recursos como con respaldo político, el establecimiento del grupo de expertos independientes bajo el auspicio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que pueda instalarse en el país e iniciar las investigaciones que permitan formar el cuerpo de evidencia de estas atrocidades bajo el derecho internacional de manera que se puedan judicializar y llevar ante la justicia a los perpetradores.