NEGOCIOS
07/06/2018 7:33 AM CDT | Actualizado 07/06/2018 9:34 AM CDT

Bayer compra Monsanto; ya es el líder mundial de semillas, fertilizantes y pesticidas

La sociedad alemana compró al gigante estadounidense Monsanto, transacción que posiciona a Bayer como el rey de las semillas.

Bloomberg via Getty Images
La empresa Bayer adquirió a Monsanto.

La sociedad alemana Bayer se convirtió este jueves en el líder mundial de las semillas, fertilizantes y pesticidas al concluir la compra por 63 mil millones de dólares de la empresa estadounidense Monsanto.

Dos años después de haber puesto en marcha la adquisición, la más importante hasta ahora de una empresa alemana en el extranjero, Bayer compró las acciones de Monsanto por 128 dólares cada una, que ya no cotizan en Wall Street, indicaron ambas empresas en un comunicado.

Estas compañías son dos de los actores más importantes en la industria agrícola a nivel mundial. En México venden a agricultores una amplia gama de semillas y productos para la protección de cultivos como herbicidas.

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Una botella de fungicida Luna, producida por Bayer CropScience AG, se encuentra en un campo de cebollas en una granja en esta fotografía dispuesta en Abbenes, Holanda.

El lunes, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) resolvió condicionar la concentración entre The Monsanto Company y Bayer Aktiengesellschaft a que se desinviertan los negocios de semillas de algodón genéticamente modificadas, la totalidad del negocio de semillas vegetales y ciertos herbicidas no selectivos, que son propiedad de Bayer.

La Cofece dijo que, tras la operación de concentración, Bayer se convertiría en el único proveedor de semillas de algodón genéticamente modificadas en México y obtendría una importante participación en el mercado de semillas para cultivos como cebolla, pepino, tomate, sandía, melón y lechuga, así como en herbicidas no selectivos.

La compañía alemana duplicará el negocio agrícola con la adquisición de Monsanto, operación que anunció en mayo de 2016.

Bayer ha tenido que vender algunos negocios por 7 mil 600 millones de euros a BASF para cumplir las condiciones establecidas por las autoridades reguladoras.

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Una botella de fungicida Fandango, producida por Bayer CropScience AG, se encuentra en un estante de almacenamiento cuando un famer selecciona productos para el cuidado de cultivos en su granja en Abbenes, Holanda.

Bayer ha desinvertido todo su negocio de semillas de hortalizas, algunos tratamientos para semillas y la granja digital por mil 700 millones de euros.

Esta desinversión comprende todo el negocio de semillas de hortalizas, algunos tratamientos para semillas, la plataforma de investigación para híbridos de trigo y herbicidas basados en el glifosato en Europa, que se aplican en el área industrial.

También el traspaso de tres proyectos de investigación en el área de herbicidas y la granja digital de Bayer, que tendrá una licencia para determinadas aplicaciones de esta granja digital.

Anteriormente vendió a BASF por 5 mil 900 millones de euros el negocio de glufosinato de amonio, que es un herbicida, y las actividades con algunas semillas.

Todas los negocios desinvertidos generaron unas ventas de 2 mil 200 millones de euros en 2017.

La polémica y la historia

Wolfgang Rattay / Reuters
Activistas protestan contra la fusión del fabricante alemán de productos farmacéuticos y químicos Bayer con la empresa estadounidense de semillas y agroquímicos Monsanto.

Bayer anunció la desaparición de la marca Monsanto, que se había convertido en sinónimo de malas prácticas medioambientales, denunciadas por ecologistas y agricultores durante décadas.

Monsanto fue fundada en 1901, cuando John Francis Queeny comenzó a fabricar edulcorante artificial en una Fábrica de San Luis, en el estado de Misuri en Estados Unidos. Posterior a la incorporación de su esposa a la fábrica, Olga Monsanto Queeny, y bajo la administración de su hijo, la compañía se extendió a la elaboración de productos farmacéuticos fertilizante.

Las plantas de Monsanto comenzaron a producir pesticidas en 1945 y su división agrícola se creó en 1964 con el fin de comercializar herbicidas. Fue hasta 1996 que los primeros cultivos modificados genéticamente fueron vendidos a los agricultores de Estados Unidos, iniciando así la era comercial de los alimentos genéticamente modificados.

La Organización Mundial de la Salud ha explicado que los cultivos transgénicos disponibles en el mercado internacional han pasado evaluaciones de seguridad, pero también advirtió que los nuevos productos siempre deben "evaluarse caso por caso" para pasar las pruebas sanitarias y de seguridad.

Pero para ecologistas y agricultores Monsanto representa una empresa que desplaza a pequeños productores y campesinos, amenaza especies orgánicas y contamina el campo. Durante años, activistas y ecologistas han protestado contra esta compañía.

Greenpeace ha denunciado que los transgénicos de Monsanto no pueden coexistir con variedades convencionales, nativas y orgánicas, de maíz, por lo que al implantarse en campos contaminan la diversidad genética de los granos.

"Los planes de Monsanto son convertir la producción agrícola y alimentaria mundial en un gran experimento genético, totalmente dependiente de sus semillas patentadas. Económicamente, Monsanto ha tenido grandes éxitos, pues ha demandado a innumerables agricultores que han sido contaminados con su semilla", alertó Greenpeace sobre la empresa.

Con información de Reuters, AFP y EFE.