INTERNACIONAL
06/06/2018 8:07 PM CDT | Actualizado 06/06/2018 8:13 PM CDT

Brasil en una escalada de violencia, revela Atlas de violencia 2018

El mayor país de Sudamérica tiene francos retos en cuanto a seguridad, la criminalidad contra la población negra es abrumadora contra lo que ocurre con la población de otro origen racial.

Ricardo Moraes / Reuters
Entre 1980 y 2016, cerca de 910 mil personas fueron asesinadas por un arma de fuego.
Ricardo Moraes / Reuters

Los mayores aumentos en la violencia armada entre 2006 y 2016 ocurrieron en estados brasileños donde los homicidios avanzaron a ritmo acelerado, como Río Grande do Norte, Acre, Tocantins y Maranhão. Los datos son del Atlas de la Violencia 2018, divulgado este martes (5). La tasa de homicidios por arma de fuego en ese período fue del 349.1% en Rio Grande do Norte, 280% en Acre, 219.1% en Tocantins y 201.7% en Maranhão.

El estudio hace una relación directa entre el uso de armas y muertes violentas. "No es coincidencia que los estados donde se observó mayor crecimiento de la violencia letal en la última década son aquellos en que hubo, mayor crecimiento de la victimización por arma de fuego", dice el texto.

Entre 1980 y 2016, cerca de 910 mil personas murieron con el uso de armas de fuego. En la evaluación de los investigadores, el Estatuto del Desarme, en vigor desde 2003, a su vez, fue determinante para que el aumento de muertes no fuese mayor.

"Hemos alcanzado un índice de muertes por armas de fuego del 71.1% en 2003, el mismo índice observado todavía en 2016. De ese modo, llegamos más cerca de países como El Salvador (76,9%) y Honduras (83,4% y nos alejamos del promedio de países de Europa (19.3%), un punto importante es que el Estatuto del Desarme, aunque no sea una panacea para todos los problemas de violencia letal, interrumpió la carrera armamentista en el país que estaba impulsando las muertes violentas ", dice la investigación.

Sergio Moraes / Reuters

Aumento de homicidios

En el año 2016, se registraron 62 mil 517 homicidios en Brasil, de acuerdo con el Sistema de Información sobre Mortalidad, del Ministerio de Salud. Es la primera vez que el país supera el nivel de 30 muertes por 100 mil habitantes, lo que consolida un cambio de nivel en ese indicador (en el orden de 60 mil a 65 mil casos por año) y se distancia de las 50 mil a 58 mil muertes, ocurridas entre 2008 y 2013.

"Este índice creciente revela, además de la naturalización del fenómeno, la premura de acciones comprometidas y efectivas por parte de las autoridades en los tres niveles de gobierno: federal, estatual y municipal", afirma el estudio.

Atlas da Violência/Divulgação
Brasil rebasó su marca de 30 homicidios por cada 100 mil habitantes. México tiene una proporción de 20.5 por cada 100 mil habitantes.

En los estados, São Paulo continúa en una trayectoria consistente de disminución de las tasas de homicidios, iniciada en 2000. Entre 2006 y 2016 la reducción fue del 46,7%. Algunos de los factores que explican el fenómeno son políticas sobre el control responsable de las armas de fuego, mejoras en el sistema de informaciones criminales y en la organización policial, factores demográficos, mejoras en el mercado de trabajo, además de la hipótesis de influencia de la actuación del Primer Comando de la Capital (PCC), cuando el tribunal de la facción criminal pasó a controlar el uso de la violencia letal, lo que habría generado efectos locales sobre la disminución de homicidios en algunas comunidades.

Ricardo Moraes / Reuters
"O Estatuto do Desarmamento, ainda que não seja uma panaceia para todos os problemas de violência letal, interrompeu a corrida armamentista no país que estava impulsionando as mortes violentas."

Homicidios raciales

La concentración de homicidios en la población negra, faceta más cruel de la desigualdad en Brasil, es revelada por el Atlas. En 2016, la tasa de homicidios de negros fue dos veces y media superior a la de no negros (16.0% contra 40.2%). Entre 2006 y 2016, la tasa de homicidios de negros creció el 23.1%. En el mismo período, la tasa entre los no negros tuvo una reducción del 6.8%. La tasa de homicidios de mujeres negras fue 71% superior a la de mujeres no negras.

Es como si, en relación con la violencia letal, los negros y no negros vivieran en países completamente distintos.

En 9 estados, las tasas de homicidio de negros cayeron entre 2006 y 2016, destacando São Paulo (-47.7%), Río de Janeiro (-27.7%) y Espírito Santo (-23.8%). São Paulo es también el estado en que las tasas de homicidios de negros y de no negros más se acercaban (13.5 y 9.1, respectivamente).

La encuesta destaca además el caso de Alagoas, con la tercera mayor tasa de homicidios de negros (69.7%) y la menor tasa de homicidios de no negros de Brasil (4.1%). "En una aproximación posible, es como si los no negros alagoanos vivían en Estados Unidos, que en 2016 registró una tasa de 5.3 homicidios por cada 100 mil habitantes, y los negros alagoanos vivían en El Salvador, cuya tasa de homicidios alcanzó 60.1 por 100 mil habitantes en 2017 ", dice el estudio.

En la evaluación de los investigadores, "la desigualdad racial en Brasil se expresa de modo cristalino en lo que se refiere a la violencia letal y a las políticas de seguridad". El estudio destaca que los negros son las principales víctimas de la acción letal de las policías y el perfil predominante de la población presidiaria de Brasil. También refuerza la necesidad de cambios en las políticas públicas.

"Para que podamos reducir la violencia letal en el país, es necesario que esos datos sean tenidos en cuenta y objetivo de profunda reflexión. Es con base en evidencias como aquellas que políticas eficientes de prevención de la violencia deben ser diseñadas y focalizadas, garantizando el efectivo derecho a la vida ya la seguridad de la población negra en Brasil ", dice el estudio.