POLÍTICA
05/06/2018 7:33 PM CDT | Actualizado 05/06/2018 8:54 PM CDT

Ricardo Anaya en la Ibero o el apapacho que Peña no tuvo

El candidato de la coalición Por México Al Frente, Ricardo Anaya, aceptó la invitación de los estudiantes a dialogar #SinMiedoALaIbero

Cuartoscuro
Ricardo Anaya aceptó el diálogo con los estudiantes de la Universidad Iberoamericana y aunque le hicieron preguntas que algunos podrían considerar "filosas", el candidato tienen bien ensayadas sus ideas y salió del paso.

Empieza a parecer uno de los grandes eventos en la Universidad Iberoamericana. La visita de los candidatos al campus de Ciudad de México puede desencadenar que un candidato entre a su mandato con el pie izquierdo, escondiéndose del encono y los reproches de los alumnos. La historia de la mañana de este 5 de junio distó mucho de aquel episodio que dio origen a la organización #YoSoy132.

El primero de los candidatos en aceptar la invitación de esta institución a dialogar con su comunidad fue Ricardo Anaya Cortés, quien a su paso hacia el auditorio "José Sánchez Villaseñor" se encontró con un solitario estudiante que portaba una cartulina que lo acusaba de "ser un K - Anaya". Pero lo opacaron, los estudiantes que se identificaban como panistas y al unísono gritaban "¡presidente, presidente!" para darle la bienvenida.

Dentro del auditorio, todos están expectantes. Alguien se da cuenta de que un reportero está sentado entre ellos y pide que nos pongamos "como perros, que haya putazos y que surja otro movimiento" desea el estudiante de Ciencias Políticas. Detrás, tres jóvenes toman asiento y meditan las preguntas que le pueden hacer al candidato de ser elegidas para hablar. Desfilan por sus labios Ayotzinapa, Nochixtlán, la ruptura del PAN y sus alianzas. Su aguerrido compañero voltea a preguntarles sin miramientos por quién van a votar, con la misma actitud y confianza responden que por López Obrador. Él revira la elección y presume que su voto va para Meade porque "él sí sabe gobernar".

Las estudiantes no se dejan intimidar y empiezan una leve discusión que alguien tiene a bien de parar. "Ya cada uno escogió, no creo que nos hagamos cambiar de opinión en este punto". Todos se apaciguan y regresan la vista al frente.

Entra Anaya al auditorio acompañado de Emilio Álvarez Icaza, Agustín Basave, Dante Delgado y Santiago Creel. Algunos de ellos, egresados de dicha universidad. Se pone cómodo, se le ve cómodo aun cuando sabe que al final del ejercicio le espera una entrevista con el periodista Jorge Ramos, también egresado de esa institución.

Ricardo pasa la primera prueba en la que expone con una presentación multimedia sus propuestas: reducir el ISR para quien gana menos de 15 mil pesos, reforzar los cuerpos de seguridad y marcar una ruta en la que se pueda retirar paulatinamente al Ejército de las calles, aunque no lo ve como una posibilidad a corto plazo. La crítica más dura fue --para no salirse del guión-- hacia López Obrador y su propuesta de construir siete refinerías cuando "el mundo está entrando en un momento de disrupción. Para cuando terminen de construir las refinerías, los carros eléctricos serán mucho más baratos".

Arrancó aplausos que vinieron como ola, desde adelante, donde estaban sus allegados, hasta atrás, donde el contagio parecía natural.

La segunda prueba consistió en preguntas de los estudiantes y las más duras, catalogadas así por el periodista Jorge Ramos, vinieron de los que cursan prepa. "Si Meade declinara por usted, ¿igual lo perseguiría por corrupción?" "¿Qué va a hacer para frenar la desaparición de estudiantes?".

Respecto a la primera pregunta, dijo que no le interesa que el priista decline en su favor puesto que, aseguró, representan proyectos diferentes y reiteró que los casos de corrupción, como Odebrecht, se van a investigar. Al segundo cuestionamiento, dijo que el Estado le va a dar prioridad a esos casos y no se va a tolerar uno más.

Una segunda ronda de aplausos, venida de todos lados.

Cuartoscuro

La tercera parte consistió en preguntas cara a cara con Jorge Ramos, quien no dudó en cuestionar la forma en que se hizo de la candidatura presidencial dentro del PAN. Algunos estudiantes, digamos, calderonistas, celebraron al periodista. Sin embargo, el candidato dijo que nunca había actuado de mala fe y que, si algo le había ofendido a Margarita Zavala, le ofrecía una sincera disculpa. El estudiante calderonista ya no supo qué hacer.

Tres momentos más de aparente dificultad: ¿a favor o en contra del aborto? Anaya dice que no va por la criminalización de la mujer que decida acudir a dicha práctica. Pero Ramos quería e insistía por una respuesta en blanco o negro, no acepta matices. ¿A favor o en contra de la despenalización de la marihuana? A favor en su forma medicinal, debate nacional y votación para su uso recreativo. Con esta respuesta se quedó más tranquilo el periodista. De repente, un estudiante al fondo se alza con una bandera LGBTTIQ y Jorge Ramos atiza: si uno de sus hijos fuera gay, ¿iría a la boda? Anaya lanza un tajante sí que parece que nadie esperaba.

Breve silencio.

No titubea, se sabe todo de memoria y está preparado para salir de cualquier paso. Incluyendo un foro que obligó a encerrarse en un baño al actual presidente del país.

Afuera se enfrentan las porras que lo nombran presidente contra las que claman por "ya sabes quien". Algunas cartulinas recuerdan Ayotzinapa, pero se atraviesa un banderín blanquiazul. Y el saldo parece positivo.