POLÍTICA
05/06/2018 5:00 AM CDT | Actualizado 05/06/2018 5:00 AM CDT

La CNTE llega a CDMX, llama a paro nacional y acampa en Segob

Al menos 3 mil integrantes de la CNTE llegaron a la ciudad en busca de respuestas, hasta la medianoche del 4 de junio no las conseguían, menos la principal: la abrogación de la Reforma Educativa.

Cuartoscuro
Maestros de la CNTE marcharon por Reforma llamando a una "huelga nacional" por la abrogación de la Reforma Educativa.

Sobre advertencia no hay engaño. Este 4 de junio llegaron de varios estados de la República cerca de 3 mil miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), todos con el fiero propósito de conseguir respuestas por parte del Gobierno Federal luego de que este, acusan, se retirara de los diálogos y faltara a su promesa de negociar si regresaban a los salones de clase, en 2016. Reclaman que el gobierno faltó a su palabra y su llegada a Ciudad de México es consecuencia de ello.

Tres estaciones del Metro fueron los puntos de reunión: Balbuena, Chabacano y Auditorio. El destino acordado era la Secretaría de Gobernación para recibir respuestas, ya no más pliegos petitorios ni cartas para acercarse a las autoridades. Las carreteras que conectan a la ciudad con los estados aledaños estuvieron a punto de colapsar. Cuerpos policiacos querían impedir el ingreso de los contingentes, pero la disputa solo ocasionó entorpecer el tránsito.

Al llegar al Auditorio Nacional, el contingente que provenía de Chimalhuacán cantó como su primera victoria el haber pasado ese cerco. Ahí los esperaba un grupo de la Asamblea de Barrios: personas con banderas amarillas y un camión, como de los que reparten pan, pintado igualmente de amarillo y con el escudo que alguna vez portó en el pecho el hoy candidato a la jefatura de gobierno, Marco Rascón, cuando se ponía traje de luchador y se hacía llamar Super Barrio.

En 1987, cuando nació esta organización, defendían el derecho a la vivienda. Qué hacen en una marcha que quiere derogar una reforma en materia educativa, solo ellos saben. Cuando el HuffPost se acerca a preguntarles, responden a regañadientes, con aspereza y hostilidad, que están ahí en solidaridad con los grupos que defienden las causas del pueblo. Nada más.

Luego de mediodía, se suspende el servicio de Metrobús y se hace realidad una de las quejas que se escuchaba cuando se planeó esta ruta: las manifestaciones van a entorpecer el traslado de quienes laboran por el rumbo. Las quejas no son menores, las molestias se dirigen contra los choferes de las unidades y los elementos de tránsito. No saben dar explicaciones o no quieren echar culpas.

El contingente va en dos partes, delante los maestros y atrás una fracción de la Asamblea de Barrios, que resultan los más escandalosos, parece que sí tenían algo que decir después de todo. Pero sus cánticos son más groserías contra el gobierno que demandas. Ellos no van a llegar hasta Bucareli, su compañía es solidaria, nada más. No tienen peticiones, al parecer.

Cuartoscuro
CIUDAD DE MÃXICO, 04JUNIO2018.- Maestros de la Coordinadora Nacional marcharon por avenida Reforma en lo que llamaron una "huelga nacional" por la abrogación de la Reforma Educativa. Los profesores llegaron de varios estados del país, pero principalmente de Oaxaca, por la mañana llegaron en camiones que fueron retenidos por algunas horas por la policía capitalina, los inconformes han anunciado que instalarán un campamento en las inmediaciones de la Secretaría de Gobernación hasta que sea instalada una mesa de diálogo. FOTO: MOISÃS PABLO /CUARTOSCURO.COM

Habla una profesora de Durango, que dice venir en representación de los nueve maestros en el norte que "están en pie de lucha" contra la Reforma Educativa. Frente al Ángel de la Independencia, reclama que el gobierno tiene retenido su sueldo desde hace dos años, y que aun así ella sigue dando clases. El calor le corona la frente con sudor. Le cede el micrófono a un maestro de Michoacán, quien justifica su presencia en la ciudad porque, reitera, no han recibido respuestas. Hace un llamado a todos los sectores de la sociedad a unirse al paro nacional al que están convocando, pero los oficinistas no interrumpen su hora de comida, su rutina.

Frente a la pregunta de un reportero, el mismo profesor asegura que su movimiento se va a mantener apartidista y que están dispuestos a sentarse a dialogar con quien resulte ganador de las elecciones que sucederán en menos de un mes. No menciona nombres ni descarta que vaya a haber un acuerdo con la coalición que lidera Andrés Manuel López Obrador, quien se ha opuesto a la Reforma Educativa y ha prometido derogarla de llegar a ganar la contienda. Siguen avanzando.

Pasan frente al campamento que mantienen sobre Reforma los padres de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, pero no se ve movimiento dentro, palabras de apoyo o solidaridad. En cambio, el contingente que avanza pide también la presentación con vida de dichos estudiantes y alzan la petición de justicia por Nochixtlán, Ayotzinapa y hasta por lo sucedido en Tlatelolco, hace 50 años.

Frente a la Secretaría de Desarrollo Social, encuentran un segundo plantón, uno más grande. Son campesinos de Chiapas y zonas serranas que llegaron hace casi dos meses ahí, también por respuestas. Todavía no las tienen. Tampoco se unen, ni se dedican palabras de apoyo. Hasta se miran con recelo. Huele al carbón en los anafres en los que preparan la comida del día mientras unos duermen. Los campesinos ven a los maestros pasar, pero se desconocen. "Ah, son de la CNTE", se escucha adentro de una de las carpas. Del contingente que acaba de pasar algunos ni se han enterado, duermen a pierna suelta adentro de una de las carpas.

Es en la glorieta del Caballito se encuentran los tres contingentes de maestros. Ahí los discursos son más duros, piden juicio y encarcelamiento de funcionarios del gobierno, empezando por el presidente Enrique Peña Nieto, no tienen miramiento en culparlo de todo crimen ocurrido en su gestión. Esperan al menos una hora para incorporarse sobre Bucareli, pero ahí ya los espera una pasarela de vendedores ambulantes que ofrecen sombreros, lentes y refrescos para contrarrestar el calor. Al final del paseo van a encontrar una valla, la misma de siempre.

Parece una suerte de pasaporte esa barrera gris. Tiene pintas y reclamos de marchas anteriores. Todo el día han amenazado con que, si no encuentran apertura al diálogo, ahí van a acampar. Parecen saber la respuesta de antemano y algunos cargan con cobijas y bolsas de dormir.

Sucedida la marcha, la ciudad recupera su ritmo. Como siempre... mientras casas de campaña vuelven a romper la rutina de Bucareli.

Nota: Hasta las 23:00 horas del 4 de junio ninguna mesa de negociación había sido instalada.