POLÍTICA
01/06/2018 1:21 PM CDT | Actualizado 01/06/2018 1:28 PM CDT

Las elecciones del castigo y de la rabia desde "el infierno", la visión de Jorge Volpi

El escritor mexicano reflexiona en El País sobre el panorama electoral: la continuidad o el beneficio de la duda en unas votaciones desde "el infierno".

PIERRE-PHILIPPE MARCOU/AFP/Getty Images
El escritor mexicano Jorge Volpi hace una reflexión alrededor de los candidatos a la presidencia y sobre el panorama que contempla: la continuidad o el beneficio de la duda.

"Quien no se dé cuenta de que la rabia y la desconfianza son los principales motores ciudadanos en este 2018 en realidad no conoce al país, sino el espejismo esculpido por los medios oficiales", sentencia el escritor Jorge Volpi en un reciente artículo, Votar en el infierno, publicado en el diario español El País. Una administración que decidió continuar con el combate frontal al narcotráfico puede otorgarle el triunfo, finalmente, a López Obrador.

De acuerdo con el reciente ganador del premio Alfaguara, estas elecciones serán definidas por el voto de castigo, mismo fenómeno que permitió la llegada del PAN al poder hace 18 años. Esta vez, Volpi asegura que el castigo será por partida doble, pues será una clara manifestación de rechazo hacia el PAN y el PRI por los niveles de desconfianza que han sembrado en la sociedad mexicana.

A nadie debería sorprender, pues que las elecciones de este año se aboquen a imponer un doble voto de castigo contra el PAN y el PRI, la criatura bicéfala que ha arrastrado a México a un caos semejante."

El escritor le concede a López Obrador ser el beneficiado de este hecho, además de haber explotado la idea de la existencia de una mafia del poder. "La elección se ha transformado, así, en un plebiscito entre la continuidad del régimen o un salto hacia algo que aún no se conoce muy bien, pero que representa la negación de estos 18 años de infortunio."

Aunado a eso, Volpi destaca que los contrincantes del tabasqueño no han logrado conectar con el electorado. Sobre Meade escribe que es un candidato sin carisma y sin consenso con las bases priistas, y con la pesada tarea de desmarcarse de la corrupción del partido que lo postuló.

A Anaya le concede representar la única oportunidad de que no llegue López Obrador al poder, pero diagnostica que su oratoria y juventud no le han permitido reconocerse en los grandes sectores del país. Esto ha abierto la oportunidad de que el candidato tabasqueño concilie todas sus facetas anteriores y se le deje de reconocer como alguien con cierta agresividad en sus discursos.

Cualquier candidato capaz de asumir una drástica condena al statu quo encontraría un eco natural entre la mayor parte de los votantes. Porque, aunque todos los candidatos se esfuercen por negarlo, México no es un país normal, sino un país en ruinas que, gracias al auge económico y la pujanza de las grandes urbes, se disfraza de potencia emergente".

Sin embargo, Volpi no reconoce en ninguno de los candidatos a la presidencia ideas rescatables: "Ninguno de los dos favoritos en las encuestas se muestra con las ideas para transformar un país que se desangra", concluye el escritor.