POLÍTICA
29/05/2018 12:55 PM CDT | Actualizado 29/05/2018 4:03 PM CDT

Así es como el Nuevo Aeropuerto salvó a ICA de una debacle anunciada

Forma parte de los consorcios que construirán las dos obras más caras del aeropuerto por más de 92 mil millones de pesos, según cálculos de una investigación.

Edgard Garrido / Reuters

El estado mexicano nunca ha dejado de confiar en ICA. En la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) la constructora ha ganado individualmente siete contratos por valor de más de 10 mil millones de pesos (mdp) y forma parte de los consorcios que construirán las dos obras más caras del aeropuerto por más de 92 mil millones de pesos, según cálculos de PODER.

Los contratos e inversiones han sido entre 2014 y 2018. En 2015 ICA reportó tener una seria crisis financiera, que incluso, la llevó a tener calificaciones crediticias negativas por parte de Standard & Poor's (S&P) y Moody's. En junio de 2016, ICA anunció que se retiraba de la Bolsa de Valores de Nueva York, sus acciones se habían desplomado a menos de un dólar.

Consorcios salvavidas

Con una deuda consolidada por cerca de 70 mil millones de pesos en 2016, ICA deja de ganar contratos por cuenta propia y sólo participa en consorcios con dos de sus subsidiarias sin soporte financiero, (lo que le permite no invertir económicamente en las obras, sino con su experiencia), ICA CI Constructora de Infraestructura e ICA PI Promotora de Infraestructura.

Los años anteriores la constructora ganó varias licitaciones del NAIM: en 2014 ganó más de 78 mdp con cuatro contratos, tres de ellos bajo el modelo de adjudicación directa, para hacer obras previas al inicio de la construcción del aeropuerto y en marzo de 2015 ganó otro contrato por más de 8 millones de pesos para la construcción de caminos de acceso a la zona del edificio terminal.

ICA CI Constructora de Infraestructura, es una de las empresas sin soporte financiero con las que participó en consorcios durante 2016 para la construcción de la losa de cimentación. El anuncio de que ICA participaría en ese consorcio hizo que el precio de sus acciones subieran 20.84% con respecto al cierre del día anterior.

También parte del consorcio ganador para la construcción del edificio terminal del NAIM, la obra más importante por monto económico del proyecto, más de 84 mil millones de pesos.

En esa licitación se alió con La Peninsular Compañía Constructora, y con Operadora y Administración Técnica, ambas de Carlos Hank González; además ICA se unió a Operadora CICSA, de Carlos Slim. Las otras partes del consorcio fueron FCC, en la que Slim también es parte de la junta directiva; Constructora y Edificadora GIA+A, de Hipólito Gerard Rivero; Acciona, en cuya junta directiva participa Jerónimo Gerard Rivero, hermano de Hipólito Gerard Rivero y ambos cuñados del expresidente Carlos Salinas de Gortari; y Promotora y Desarrolladora Mexicana (PRODEMEX).

Incluso haber perdido la construcción de la pista dos frente a Coconal, dirigida por Héctor Ovalle desde 1998, no fue del todo maligno para ICA, pues es una de las empresas prestamistas de ICA.

Las relaciones que salvaron a ICA

La relación entre Slim y Bernardo Quintana Isaac, presidente del consejo de administración de ICA, data de tiempo atrás. En 2003, Grupo Financiero Inbursa era poseedor de 17% de los títulos de ICA, ese mismo año la constructora enfrentó una reestructura financiera, en la que la Inbursa era la principal fuente para aumentar su capital. Slim y Quintana han compartido espacios en organismos empresariales y empresas, como el Consejo Mexicano de Negocios y Telmex, en el que el presidente de ICA fue consejero. Igualmente Quintana es parte del consejo de administración de Banamex, banco inversionista de Grupo Carso. Los ingenieros civiles comparten a la Universidad Nacional Autónoma de México como alma máter.

Además, ICA es una de las principales concesionarias de vías de transporte, rama en la que su falta de liquidez también cobró cuota. ICA canceló la construcción de la carretera Oaxaca-Huatulco, que tiene concesionada desde 2012 y que supuestamente terminaría en 2016, para ese año se quedó en un avance de alrededor del 50%. Ante tal escenario incluso la Secretaría de Comunicaciones y Transportes analizó ayudar a la empresa convirtiéndose en su socio a través de dotarla de recursos mediante el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin).

La Comisión Federal de Electricidad (CFE), ahora empresa productiva del estado, también hizo su parte para rescatar a ICA, al asociarse con ella y con la española Acciona para generar proyectos de energía con una inversión de 3 mil millones de dólares en Argentina, país que abrió esa industria a la participación de asociaciones público-privada.

La crisis de la constructora no interesaba tampoco a las pequeñas y medianas empresas. Trescientas subcontratistas pertenecientes a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción se vieron afectadas. Luis Zárate, breve director general de ICA y consejero del Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA) hasta su muerte en febrero de 2016, fue líder de la Cámara entre 2012 y 2015.

Al borde de la bancarrota

La debacle de ICA empezó el 18 de diciembre de 2015, cuando declaró que no pagaría intereses por aproximadamente 31 millones de dólares. Sus acciones cayeron más de 17% en la Bolsa Mexicana de Valores durante las nueve horas posteriores al anuncio. Este hecho se calificó como el mayor incumplimiento en el mercado de valores en México en al menos 20 años.

Lo anterior provocó que S&P y Moody's la pusieran en su peor calificación, D y Caa3 respectivamente. Las proyecciones de las calificadoras estimaron que ICA no sería capaz de pagar sus deudas a los acreedores por su débil liquidez. El origen de todo el problema fue la compra en 2014 de la constructora Facchina Construction Company en Estados Unidos. Dicha adquisición puso en alerta a casas de bolsa sobre el reto que enfrentaría la empresa al entrar a mercados tan competidos como el estadounidense junto a la debilidad del valor del peso en comparación con el dólar.

En mayo de 2016 las cosas empeoraron para ICA y declaró que empezaría un proceso de reestructuración de la deuda, mismo que de fallar "podría causar que nos declaremos en bancarrota", escribió en su Forma 20-F enviada a la SEC de Estados Unidos.

Ante la tormenta, en junio ICA presentó un plan de negocios y acudió a Fintech Advisory, una financiadora que ya ha sacado a otras empresas y países, como Argentina, de problemas económicos. La firma del mexicano David Martínez, quien hizo su carrera en Citigroup en Nueva York, dio un crédito a ICA por 215 millones de dólares que lo convirtió en el acreedor del 40% del capital social de ICA.

En agosto de 2016, ICA perdió la licitación por la construcción de la pista dos del NAIM, en la que iba en consorcio con la portuguesa Mota-Engil. Para el segundo trimestre de ese año reportó una pérdida neta por 2 mil 999 millones de pesos, debido al tipo de cambio (49% de su deuda está en dólares) y a la desaceleración de los proyectos de su subsidiaria Facchina en Estados Unidos.

ICA tuvo que comprometer las acciones del OMA, también dirigida por la familia Quintana y con 17% de sus acciones en propiedad de ICA, para garantizar con sus acciones el pago de los créditos que contrajo con Santander, Deutsche Bank, Barclays y Value. Ya en febrero de 2016, ICA perdió el 8.29% de las acciones de OMA como pago de un crédito a Deutsche Bank.

En septiembre de ese mismo año, la empresa salió del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la BMV, indicador que incluye a las 35 empresas públicas más importantes de México.

ICA no volvió a ganar ningún contrato con el GACM hasta 2018. En agosto de 2017 solicitó su concurso mercantil y en marzo de 2018 salió de él. En enero de 2018, aún en concurso, ganó la primera en varios años para proveer la red de distribución eléctrica en el aeropuerto por 3 mil 656 millones de pesos. En el mismo marzo de 2018 gana otro para construir las plataformas de la Terminal, el Edificio Satélite, Terminal de carga y Mantenimiento de Aeronaves por 7 mil 145 millones de pesos.

Las constructoras de la facultad de ingeniería

Bernardo Quintana pertenece a un reducido grupo de ingenieros, que junto con el gobierno marcan la agenda en materia de infraestructura en el país.

En 2010 Grupo ICA; Federico Patiño Márquez, entonces funcionario de BANOBRAS; y Óscar de Buen Richkarday, entonces subsecretario de Transportes, formaron parte del Consejo Directivo de la Alianza para la Formación e Investigación en Infraestructura para el Desarrollo de México, A.C., Alianza FiiDEM. Una organización civil que vincula a gobierno, empresas y escuelas para estimular políticas públicas en materia de infraestructura.

Patiño Márquez es director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), y de Buen Richkarday es consejero independiente del mismo grupo controlador del NAIM. El propio GACM está asociado al FiiDEM.

ICA es parte del consejo del FiiDEM junto con otras empresas con las que ha realizado consorcios para participar en el NAICM, como Impulsora de Desarrollo y el Empleo en América Latina (de Grupo Carso), e Impulsora de Desarrollo Integral.

Al primer trimestre de 2017, la deuda de ICA era de 65 mil 151 mdp, una disminución de 1% con respecto a 2016. Su efectivo no alcanza los 9 mil millones de pesos. Mientras que en su Plan de Reestructura la compañía espera que para 2021 el efectivo aún sea negativo.

"La reorganización de la compañía ha reconstruido la confianza de nuestros principales clientes, permitiendo a la compañía obtener algunos de los principales proyectos de infraestructura en México al día de hoy, tal como el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México", declara ICA como "resultado tangible" de su Plan de Reestructura Financiera presentado a inversionistas.

La Ley de Obras Públicas y Servicios no prohíbe a las dependencias del gobierno contratar a una empresa que esté en proceso de reestructura; sin embargo, la inclusión de ICA, considerada no hace mucho como la firma de ingeniería más grande de México, es una muestra de cómo las relaciones de la familia Quintana mantienen a la empresa dentro de las cúpulas del poder, lo que asegura, con el respaldo de otros poderosos empresarios y gobierno, que a pesar de sus problemas económicos, ICA seguirá jugando un papel importante en la construcción de las obras del sexenio y las usará para su rescate financiero.

*Esta investigación forma parte de la Torre de Control, sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México.