MÉXICO
26/05/2018 5:31 PM CDT | Actualizado 26/05/2018 5:31 PM CDT

A 5 años del asesinato de 13 jóvenes en el bar Heaven, madres siguen sin respuestas

"Nosotras lo que queremos es conocer la verdad, saber al menos cómo murieron", piden las madres de las víctimas.

Familiares de doce personas que desaparecieron en un bar llamado "Heaven" protestan frente al bar "Heaven" en México.
AFP/Getty Images
Familiares de doce personas que desaparecieron en un bar llamado "Heaven" protestan frente al bar "Heaven" en México.

El 26 de mayo de 2013, 13 jóvenes desaparecieron del bar Heaven que se ubicaba en la Zona Rosa. Luego de tres meses, sus cuerpos fueron encontrados en una fosa clandestina en Tlalmanalco, en el Estado de México.

Desde entonces, las madres de las 13 víctimas siguen buscando respuestas. A cinco años de lo ocurrido, las familias no saben por qué los mataron. Tal como ha ocurrido en otros casos en el país.

Los jóvenes –con edades entre los 16 y los 34 años– fueron secuestrados en el bar ubicado en el centro de la Ciudad de México, a 50 metros de Paseo de la Reforma y a unas calles de la sede de la policía capitalina.

Ese 2013 el hecho parecía que no podía suceder en la Ciudad de México, un territorio que se presumía libre de la narcoviolencia que reinaba en otros estados del país.

Pero esta creencia contrastaba con los hechos: 13 personas habían sido asesinados con las técnicas más brutales: tortura, desmembramiento, entierro en fosa común.

"Nosotras lo que queremos es conocer la verdad, saber al menos cómo murieron, enterrar a nuestros hijos... Y que algo así no vuelva a suceder nunca", declaró Eugenia Ponce, tía de Jerzy Ortiz, quien tenía 16 años el día del homicidio a El País.

AFP/Getty Images
Familiares de doce personas que desaparecieron en un bar llamado "Heaven" protestan frente al bar "Heaven" en la ciudad de México.

De acuerdo con las autoridades, el motivo de la matanza fue un ajuste de cuentas entre bandas rivales de Tepito, pues en aquellos días la ciudad vivía una ola de violencia a causa del asesinato de Horacio Vité Ángel, el Chaparro, repartidor de droga de la banda La Unión de Insurgentes.

El cuerpo del narcotraficante fue encontrado en un árbol afuera del bar Black, lo que desató la venganza de los líderes de la banda criminal, de acuerdo con declaraciones de uno de los implicados a la PGR.

La noche del 25 de mayo Ernesto Espinoza Lobo, líder de la banda Los Lobos ordenó que nadie del barrio entrara al bar y Gabriel Carrasco, el Diablo, jefe de seguridad del bar avisó a la banda rival de la presencia de jóvenes, pero acabaron por cobrar la vida de jóvenes que no tenían nada que ver en el asunto.

En 2016 un juez penal condenó a 520 años de cárcel y 5 millones de pesos a Mario Rodríguez y Gabriel Carrasco, por el secuestro y desaparición de los 13 jóvenes.

El pasado 30 de enero, ocho integrantes de La Unión fueron sentenciados a penas de hasta 150 años de prisión por el asesinato de los 13 jóvenes.

Entre los sentenciados se encuentran Francisco Paz López, Pancho Pulgas, uno de los primeros detenidos, así como otros mencionados por sus apodos: El Padre, El Trompas, El Perro, El Caricahua, El Lápiz, y Brayan, el Niño, quienes reconocieron su participación en los hechos y negaron haber sido ayudados por el dueño del bar, de acuerdo con Excélsior.