MÉXICO
22/05/2018 3:17 PM CDT | Actualizado 22/05/2018 3:31 PM CDT

El Consejo Fiscal que podría 'aguar' la fiesta en la que el gobierno malgasta nuestro dinero

Aunque el Congreso tendría que ser un vigilante del gasto público, la realidad es que ha dejado de ser un contrapeso en materia fiscal, de ahí la necesidad de esta figura, a la que AMLO y Anaya han dicho sí.

Getty Images/iStockphoto

El manejo del presupuesto público en ocasiones parece "una fiesta" que destaca por la ausencia de revisión, evaluación y discusión técnica seria sobre las finanzas públicas.

Aunque el Congreso tendría que ser un vigilante del gasto público, la realidad es que ha dejado de ser un contrapeso en materia fiscal. Año con año, aprueba el presupuesto "sin una discusión profunda entre los legisladores, promoviendo un presupuesto poco realista, que no corresponde con la realidad de los recursos obtenidos y ejercidos en años anteriores, ni es pertinente para las necesidades que se prevén financiar en los próximos años", considera el Colectivo PE$O.

JOSÉ BELTRÁN

En materia de macroeconomía y finanzas públicas, "la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo se ha dislocado", dijo en conferencia Mariana Campos, integrante del colectivo formado por Fundar, IMCO, Gesoc, CIEP, ITDP, Ethos, Frente a la pobreza y México Evalúa.

Aquí algunas cifras del desorden en las finanzas públicas, de acuerdo con el Colectivo PE$O:

Deuda pública

La deuda per se no es mala, aunque en el contexto del gobierno mexicano sí lo es. En la presente administración, la deuda ha crecido casi 10 puntos del Producto Interno Bruto (PIB) en un contexto de bajo crecimiento económico (2.1% en 2017).

Mientras que la Constitución establece que la deuda pública es para financiar proyectos productivos, en realidad no sucede así. De acuerdo con Colectivo PE$O, en 2018, por cada peso de endeudamiento aprobado del Gobierno federal, sólo 56 centavos se destinarán a la inversión pública.

El tema del endeudamiento se establece en una estimación del crecimiento económico que termina siendo más bajo. "Esto ocasiona que la deuda en relación al PIB termine siendo 1 o 2 puntos más de lo contemplado inicialmente", explicó Mariana Campos, coordinadora del programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa.

En el estudio de México Evalúa Blindar el gasto público contra la discrecionalidad, la organización explica que año con año, el Congreso aprueba las solicitudes de deuda del gobierno federal sin que indique qué proyectos y programas se van a financiar con dicha deuda. "El Gobierno cuenta entonces con una amplia discrecionalidad para "asignar" los recursos del endeudamiento sin justificar su destino".

Más ingresos y más deuda, ¿para qué?

En esta administración, más ingresos y más deuda no se tradujeron en un incremento deseable en rubros prioritarios. En 2012, el gasto en inversión fue de 4.3% del PIB, el de educación de 3.6% y el de salud de 2.8%, mientras que para 2017 los tres rubros se redujeron a 2.6%, 3.2% y 2.5%, respectivamente, según cifras del Colectivo PE$O.

Para Luis Foncerrada, director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), la actual inversión pública (3% del PIB) es la más baja en más de 70 años. "Esto es un obstáculo para el crecimiento económico y la productividad", explicó.

En pocas palabras, no se crece como se prevé, nos endeudamos más y por si fuera poco esos recursos no van destinados a lo estipulado en la Constitución. "El Congreso está firmando cheques en blanco", concluyó Mariana Campos.

Hacia la creación de un Consejo Fiscal

Aunque actualmente hay dos centros que deberían proporcionar evidencia sobre la viabilidad de los proyectos, propuestas de ley, presupuesto de ingresos y egresos, tanto el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas en la Cámara de Diputados como el Instituto Belisario Domínguez en el Senado terminan siendo poco técnicos y más bien se reparten con cuotas partidistas.

En este contexto, el Colectivo PE$O propone fusionar los dos centros y crear un Consejo Fiscal en el Legislativo que sea técnico, apartidista e imparcial para generar diagnósticos, evaluaciones e investigaciones en materia de finanzas públicas.

Para blindarlo de un sesgo partidista, Mariana Campos explicó al HuffPost que que el proceso de nombramiento estará basado en criterios explícitos y será una Comisión de Ciudadanos quien proponga a los miembros al Congreso, como sucedió con la creación del Sistema Nacional Anticorrupción.

La propuesta busca que el Consejo se apoye en el servicio profesional de carrera, que tenga autonomía técnica y de gestión, que sea una voz autorizada en los temas hacendarios desde el Poder Legislativo, que genere estudios con evidencia robusta sobre la situación de la política fiscal, que promuevan e informen el debate público y nutran la toma de decisión, que opine en momentos clave del ciclo presupuestario, y que pueda coordinarse y vincularse con las comisiones del Congreso y con consejos fiscales de otros países.

"El Congreso tiene amplias facultades constitucionales para ser un contrapeso en materia fiscal pero no tiene capacidad técnica para desempeñar sus funciones. Por eso el Colectivo PE$O propone instalar un Consejo Fiscal", explicó la coordinadora de México Evalúa durante la presentación.

AMLO y Anaya dicen 'sí'

Representantes de Fundar, Gesoc, Ceesp y México Evalúa dijeron que los dos candidatos que se han pronunciado a favor del Consejo son Ricardo Anaya, candidato de por México al Frente, y Andrés Manuel López Obrador, candidato de Juntos Haremos historia.

Si la aprobación, discusión y ejercicio del presupuesto público y de la deuda pública es una fiesta, lo que se pretende con el Consejo Fiscal es poner orden y que al otro día no haya una cruda nacional en las finanzas del país, de esas que todos padeceremos.