INTERNACIONAL
13/05/2018 10:42 PM CDT | Actualizado 13/05/2018 10:44 PM CDT

Familias separadas entre México y Estados Unidos derriban la frontera con un abrazo

Un emotivo encuentro en Ciudad Juárez y El Paso da un momento para estar cerca de sus seres queridos.

El lecho del Río Bravo fue el punto de encuentro para más de 300 familias separadas por las autoridades migratorias.
AFP Contributor via Getty Images
El lecho del Río Bravo fue el punto de encuentro para más de 300 familias separadas por las autoridades migratorias.

La mañana del sábado 12 de mayo familias separadas entre dos países se vuelven a estrechar por unos cuantos minutos en el Río Bravo entre Ciudad Juárez y El Paso.

Por medio de un sistema de sonido instalado en la frontera entre Texas y Chihuahua, a la altura del puente negro, esta vía de ferrocarril comunica a ambos países desde 1884, se escuchó "¡Tiempo!", esa era la señal para las familias para correr a abrazarse.

HERIKA MARTINEZ via Getty Images
Cientos de personas hicieron lo necesario por estar un instante con sus familias separadas por la migración.

Ana María corre con todas sus fuerzas y abraza a su hijo que no lo tiene tan cerca desde hace 15 años. El lecho seco del antes caudaloso Río Grande es testigo de este emotivo encuentro.

"Usted sabe, una madre siempre protegiendo a los hijos, me vine tras de él para que no se me echara a perder y ahorita desgraciadamente ya está bajo tierra", relató a El Diario una mujer de 60 años, originaria de Torreón pero con toda su historia en Ciudad Juárez, donde murió el hijo que deseaba proteger.

Fueron cerca de 300 familias las que se reunieron bajo el lema Hugs not walls – Abrazos no muros, este evento fue coordinado gracias a la tarea de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos.

Con su misma carita pero maduro.Ana María, tenía 15 años sin ver a su hijo que radica en Estados Unidos.

El encuentro es permitido por las las autoridades migratorias en Estados Unidos, son ellas las que brindan un permiso para que los participantes en territorio texano, familias y seres queridos se reencuentren después de años que pueden ser hasta décadas sin tener contacto físico.

Cuando cumplen con el registro, los inscritos deben adquirir una playera que los identifica, se forman y esperan para poder bajar al margen del límite con México.

Pasan en turnos de 10 familias por vez, la emoción es lo que colma el encuentro tan sentido por estas personas separadas por un río y una cerca de más de 3 metros.

Son tan solo cinco minutos para encontrarse.

"Ya no soy el niño que era", justifica un adulto de 32 años a su madre.

"Con su misma carita pero maduro", señala Ana María, la última vez que lo vio tenía 17 años, recogió El Diario en este encuentro.

Su turno comenzó a las 10:20 y eran las 10:26 cuando ya se les presiona para regresen a su lado de la frontera, ellos fueron la familia 63. La emoción no puede ser más grande, aunque la reprimenda por la demora es contundente, aún hay más que esperan tener su pequeño momento familiar.

Fernando García, fundador de la organización, dijo que fueron alrededor de 4 mil personas las que acudieron ayer en el quinto encuentro que se realiza de este tipo.

Lo que refleja este evento es un profundo dolor que pareciera inexplicable. Cómo es posible que a estas alturas, en este mundo que se dice que es globalizado en donde las economías se unen, estén familias separadas, cómo podemos aceptar una política de este tipo"Fernando García, organizador.

Una mujer mayor trasladada en una silla de ruedas y un tanque de oxígeno cruza desde El Paso a Ciudad Juárez, es la familia 46 y son más de 10 integrantes. Han pasado 20 años desde que Laura no ve a su familia en México.

"Te extraño" es la frase más presente en este encuentro.

"Hijo de mi vida", rompe en llanto Laura, que se contuvo frente a su madre, pero no lo logró al abrazar a aquel hombre al que dejó en México de 7 años.

Hilda Martínez y sus cinco hijos se reencontraron con Iván Castañeda, se le deportó apenas hace un mes desde Denver, Colorado, hicieron este esfuerzo por verse gracias a este evento.

"¡Tiempo!", repite una vez más el audio, es momento de terminar el encuentro y volver a su país de residencia.