MÉXICO
05/05/2018 5:00 AM CDT

'Es posible digerir la violencia y el terror diario si se ponen en el plato adecuado'

La violencia diaria como nutriente según el arte de Moisés Zabludovsky, quien platicó con el HuffPost.

El Colegio Nacional

Las obras de Moisés Zabludovsky, lo mismo caben en un plato que en una gran maleta. De una colección que llega a los 130 platos, ElColegio Nacional está exhibiendo una selección de 30. Dos de ellos se destacan: en uno está pintado un ábaco con cabezas humanas atravesadas; en el otro, una fogata.

El primero es un ajuste de cuentas, el segundo una reinterpretación de Ayotzinapa.

"Hay que aprender a deglutir la violencia. Cuando nos levantamos, mientras desayunamos, vemos y escuchamos cada cosa", dice el artista quien toma con cierto humor los sucesos diarios sin resignarse a que se vuelvan costumbre.

"Desgraciadamente, es un nutriente diario, por eso lo asocié con el plato", dice Zabludovsky cuando le preguntamos si fue difícil redimensionar los hechos violentos para meterlos en platos de cerámica de 28 centímetros.

Sin embargo, toma como ejemplo el cine americano pues allá, explica, han sabido incorporar hechos difíciles de razonar y lo han convertido en su manifestación cultural más grande. "Es una forma de digerir estos sucesos".

Esta nueva exposición también muestra 11 maletas con diferentes temáticas, una de ellas contiene un globo terráqueo que simula ser una bomba. Un amplio diagnóstico de la situación por la que atraviesa el mundo.

Las ideas rondan la cabeza del artista y esta pieza surgió luego de pasar jornadas en el taller de acrílico y de observar material sobrante. Poco a poco, esos desperdicios y los nutrientes de los que habla Moisés terminaron por encontrar un cauce.

El Colegio Nacional

En un par de paredes están montados los 30 platos en los que se pueden ver escenas entre cotidianas, divertidas, alusivas a la música y los dos que retratan la violencia. Además, hay siete platos que homenajean a miembros de El Colegio Nacional y a sus profesiones.

"No fue sencillo poder dimensionar las escenas, algunas necesitaron más trabajo del que plantee en un principio", acepta Zabludovsky, quien empezó esta colección de platos hace 20 años, en 1998, y desde entonces ha expuesto su trabajo.

Las maletas responden a su necesidad de que todo se pueda solucionar con relativa facilidad. "No tiene que ver con la acción de viajar, sino con la sensación de que todo sea más llevadero. De que, si no tiene cabida la propuesta en un lugar, no sea complicado llevarlo al siguiente", explica.

Los tamaños van de un extremo al otro. Un par de mancuernillas pasan como equipaje, otra maleta funciona para llevar un tablado de flamenco portátil y otra más para cargar un arpa, dos jaranas y el lazo para bailar son jarocho.

Moisés Zabludovsky no teme hacer una demostración de cómo funciona. Baja el enorme cajón de madera y se pone a zapatear sobre su pieza de arte con una sonrisa cándida y baja riendo con algo que se parece mucho a la alegría auténtica.

"Me encanta la música. Así como la violencia es un nutriente que uno no pide ni quiere pero, que a pesar de todo está presente, la música sí es algo esencial e indispensable", este gusto del que habla queda de manifiesto en platos que contienen "Strawberry Fields" de The Beatles, a la icónica canción "Take Five" de Dave Brubeck y una orquesta sinfónica.

Todo eso cabe en un plato o una maleta.

El Colegio Nacional

Exposición "Platos y portabilidad de Moisés Zabludovsky", del 26 de abril al 25 de junio en El Colegio Nacional, Donceles 104, Centro Histórico, CDMX.