MÉXICO
02/05/2018 10:35 AM CDT | Actualizado 02/05/2018 10:36 AM CDT

A Javier Salomón, Jesús y Marco los asesinaron por error, según los detenidos

Los estudiantes de cine fueron asesinados y disueltos en ácido, según la Fiscalía de Jalisco y de acuerdo con declaraciones de los dos detenidos.

TWITTER: @CAAVUNIVERSIDAD

A los estudiantes de cine Javier Salomón Aceves, Daniel Díaz y Marco Ávalos los secuestraron, asesinaron y disolvieron en ácido porque supuestamente los confundieron, dijeron los dos detenidos por el caso en su declaración.

"(Me dijo El Cochi) que no me parara en Tonalá en unos días, según eso porque la habían cagado... Empecé a ver en las noticias para ver qué era lo que había pasado y vi que habían desaparecido tres estudiantes para el rumbo de Tonalá, que los habían levantado y al momento en que pasaron las fotos de los desaparecidos, me di cuenta de que se trataba de los tres cadáveres que yo les ayudé a pozolear", declaró Omar Palma, el rapero conocido como QBA que se encargó de disolver los cuerpos de los jóvenes.

El programa En Punto con Denise Maerker tuvo acceso a las declaraciones de Omar Palma y de Gerardo González, El Cochi, presunto líder de la célula del Cártel Jalisco Nueva Generación que detuvo, asesinó y desapareció a los tres estudiantes porque los confundió con miembros de un grupo rival.

Secuestro y error

Todo comenzó el trágico lunes 19 de marzo, cuando El Cochi y su grupo vieron movimiento en una casa que tenían vigilada porque esperaban la llegada de Diego Gabriel Mejía, un líder del cártel rival que estaba a punto de salir de la cárcel, según el diario El País, que accedió al expediente.

Juan Carlos Barragán, alias El Canzón o El Calzón, afirmó que la persona que se encontraba en la casa era Diego Gabriel Mejía, aunque en realidad se trataba de Javier Salomón Aceves, Daniel Díaz, Marco Ávalos, un compañero más, así como la novia de uno de ellos, que habían llegado a una casa de la tía de Salomón -Edith- para grabar un cortometraje en Tonalá. La prima de Salomón, hija de Edna, iría con una amiga unas horas más tarde.

"Llegamos las dos camionetas juntas, por lo que yo me paré delante de los carros y la otra camioneta atrás de los carros, por lo que rápidamente se bajaron de las camionetas los muchachos armados y comenzaron a someter a las personas que se encontraban en el lugar", aseguró El Cochi en su declaración, difundida en el programa En Punto con Denise Maerker.

Después del secuestro, los tres estudiantes de la Universidad de Medios Audiovisuales CAAV fueron transportados a una casa de seguridad del Cártel Jalisco Nueva Generación, en donde fueron torturados mientras eran interrogados.

"Empezamos a platicar con Javier (Salomón) sobre si él era Diego y qué hacía, quién era. Nos dijo que era estudiante de cine y que estaba haciendo un documental y le empezamos a preguntar que sí él conocía a Diego... Nos dijo Javier que Armando era su tío, que no conocía al tal Diego, que su tío era Armando. Le pregunté que de quién era la granja y me dijo que era de su tía Edna", contó El Cochi.

Asesinato

Gerardo González, El Cochi, contó que cuando se fue a comer a Javier Salomón lo estaban golpeando con una tabla en las nalgas y en la espalda. Después recibió una llamada de El Canzón: "Me dijo 'se nos fue el muchacho, Javier' y me dijo que lo iban a pasar para hacerlo agua".

En esa parte de la historia entra el cantante de rap QBA, un colaborador del Cártel de Jalisco Nueva Generación que confesó haber participado en el crimen en contra de Javier Salomón Aceves, Daniel Díaz y Marco Ávalos.

"Como a las tres de la mañana, estaba en mi casa dormido cuando recibí una llamada a mi teléfono, porque habían trabajado y que iban a pozolear", contó QBA.

Por un sueldo de tres mil pesos semanales, el rapero se dedicaba a disolver los cuerpos en ácido. No dudó cuando su jefe, El Cochi, le pidió hacerlo con los cuerpos de los tres jóvenes, sin saber que eran los tres estudiantes que la comunidad estudiantil buscaba sin cesar desde su desaparición el 19 de marzo.

"A un lado de los tinacos había tres personas ya sin vida, boca arriba, en fila. El primero era de un joven, como de unos 20 años, del sexo masculino, delgado, de tez morena, de cabello oscuro medio chinito, estaba completamente desnudo, estaba golpeado del rostro y tenía marcas como si le hubieran puesto una soga en el cuello. El segundo era de 1.70 de estatura, de complexión regular, de tez morena, cabello oscuro, como de unos 20 años, estaba golpeado de su cara y también tenía una marca en el cuello, como si lo hubieran asfixiado con la soga. Y el tercero se veía mas grande, como de unos 25 años, estaba llenito, güero, como de 1.80 de alto, barba abundante como rojiza, traía muchos tatuajes, en las piernas, en toda la pierna en los chamorros, en la espinilla, en la mano, de los que recuerdo era un tatuaje de una caricatura y la cara de un lobo", declaró QBA, de acuerdo con el programa En Punto con Denise Maerker.

Las dudas

Aunque los dos detenidos son piedra angular de la versión de la Fiscalía de Jalisco en el caso de los estudiantes, persisten algunas dudas sobre la evidencia científica que sustenta el caso.

Según el expediente al que tuvo acceso El País, "no hay rastro del ADN de Salomón en ningún lugar de los hechos". Además, las autoridades del estado tampoco hallaron en ningún lugar los materiales con los que presuntamente asesinaron a los estudiantes: una tabla de madera, una soga o cable y un tubo.

La tía de Salomón, dueña del lugar al que asistieron a grabar, se encuentra detenida por lenocinio por controlar una red de estéticas donde ofrecían "masajes para hombres".