INTERNACIONAL
19/04/2018 3:08 PM CDT | Actualizado 19/04/2018 3:08 PM CDT

Teatro alemán regala boletos para obra de Hitler a personas que usen esvásticas

Los fiscales se negaron a investigar, diciendo que la obra está protegida por ser una expresión artística.

FELIX KASTLE via Getty Images

Los fiscales se negaron a investigar un teatro en Alemania que ofrece boletos gratis a quien lleve esvásticas a una obra satírica sobre la juventud de Hitler.

Las autoridades de Kinstanz, al sureste de Alemania, determinaron que la obra está protegida bajo la libertad de expresión, rechazando las críticas que dicen que la razón del regalo de boletos viola las leyes alemanas sobre la producción, distribución y visualización de símbolos nazis. Las leyes datan de 1945, después de la segunda guerra mundial, cuando los países aliados en el poder prohibieron la esvástica.

Actualmente, negar el Holocausto amerita una pena en Alemania.

Un representante de la oficina del fiscal dijo a The New York Times que, pese a que recibieron muchas quejas y lanzaron una investigación inicial, la oficina se negó a investigar más ya que la situación estaba "claramente cubierta" y protegida por las leyes de expresión artística.

El teatro continuará con la puesta en escena de la farsa Mein Kampf, escrita por el dramaturgo húngaro George Tabori en 1987, y será presentada el viernes, el día del cumpleaños de Hitler. Dirigida por el reconocido escritor de sátira política Serdar Somuncu, el espectáculo "comienza con la compra del boleto", según la página de internet de la producción. Aquellos que paguen el precio total del boleto tienen la opción de usar una estrella de David, "como una muestra de solidaridad con las víctimas de la tiranía Nacional Socialista".

Aquellos que deseen un boleto gratis deberán portar un brazalete con una esvástica durante la obra. Los brazaletes serán entregados en la entrada del auditorio y deberán ser devueltos después del espectáculo.

El vocero del teatro, Daniel Morgenroth, dijo en una entrevista que la oferta fue pensada para mostrar la fragilidad de las convicciones de las personas.

"El impulso artístico busca mostrar qué facil las personas pueden ser corrompidas y pueden usar el símbolo del sufrimiento de millones de personas por ahorrar unos euros", dijo Morgenroth.

"El arte, si se quiere que sea relevante, debe ser controversial algunas veces", agregó.

Miembros de la Comunidad Judía de Konstanz dijeron que el espectáculo hace un mal uso de los símbolos nazis para impulsar una discusión política, cuando fácilmente se pudo haber generado esa conversación sin usar la esvástica. Los miembros del grupo también están ofendidos de que la obra será presentada el día del cumpleaños de Hitler. El grupo ha llamado a boicotear la obra, y pidió que los símbolos nazis sean quitados y que el director se comprometa a platicar con la comunidad judía local.

"Nosotros no creemos que la obra, el teatro o Serdar Somuncu sean antisemitas. Sólo pensamos que lo que hicieron no fue razonado minuciosamente", dijo Arthur Bondarev, vicepresidente de la Comunidad Judía de Konstanz, en una entrevista. "Las personas a quienes les concierne esta obra no estuvieron involucradas. Los sobrevivientes del Holocausto, o al menos la comunidad judía, no estuvieron involucrados en absoluto".

La sátira sobre los intentos de Hitler por ser un joven artista en Viena ha estado en escena desde finales de los años ochenta. Ninguna presentación previa de la obra ha incluido el uso de brazaletes con esvásticas o estrellas de David.

"Ahora, nadie está interesado en la obra, solo se concentran en el truco de la venta de boletos", acusó el vicepresidente de la comunidad judía, Bondarev. "La única imagen que sobrevivirá de la producción será las personas usando esvásticas".

La obra ocurre en un momento de crecimiento del antisemitismo en Alemania y otros países de Europa. "Aunque no era su intención, realzan estas estructuras antisemitas cuando usan el símbolo de esta manera", dijo Bondarev.

Los líderes de la alemania de la posguerra decretaron leyes prohibiendo el nazismo y sus símbolos. El país también aprobó medidas para salvaguardar las libertades que el dictador socavó, particularmente la expresión artística.

Además del bien documentado Holocausto que es el sello distintivo de la Segunda Guerra Mundial, los nazis confiscaron aproximadamente 16,000 piezas de lo que ellos consideraban "arte degenerado". En julio de 1937, el partido acogió dos exposiciones de arte en Múnich: una para exhibir obras de arte que Hitler consideró aceptables, y otra para mostrar las obras que consideraba inmorales. Muchas de las obras "degeneradas" eran piezas modernas y abstractas. Las obras de artistas judíos también se consideraron "degeneradas" y muchas de las piezas del espectáculo fueron quemadas.

Hoy en día, la libertad de expresión está altamente protegida en Alemania, mientras que los símbolos de la era nazi están estrictamente prohibidos.

Aún así, los críticos argumentan que a pesar de las legalidades, usar símbolos nazis en el arte no está justificado.

"Siempre ha sido un tabú usar símbolos nazis de una manera artística", dijo Bondarev. "Ahora la producción rompió este tabú. Es una especie de ironía... pero siempre entendiste que no debes usar estos símbolos por razones artísticas, sin más discusión o mostrar la idea detrás eso", concluyó Arthur Bondarev.

Este artículo se publicó originalmente en HuffPost US.