UN MUNDO MEJOR
14/04/2018 2:45 PM CDT | Actualizado 14/04/2018 3:46 PM CDT

Si las ligas femeniles tuvieran mayor cobertura en los medios, se volverían más populares

Si amas los deportes, pero te has limitado a poner atención a las ligas masculinas, te estás perdiendo de mucho.

Dedicated female soccer player doing the bicycle kick on a soccer match at a stadium.
Getty Images
Dedicated female soccer player doing the bicycle kick on a soccer match at a stadium.

Quedaban tres segundos en el juego y el equipo de Notre Dame sólo tenía una oportunidad. Estaban empatadas con Mississippi State y fue difícil poner la bola en juego, pero luego llegó a las manos de la base junior, Arike Ogunbowale. Ogunbowale ya había brillado dos días antes, cuando en tiempo extra logró marcar dos puntos para terminar la temporada invicta de la Universidad de Connecticut y llevar a su equipo a la final del campeonato.

Ese domingo, atrapó la bola y la dribló para avanzar unos pasos por la cancha. Mientras se seguía moviendo (cayó a su derecha en cuanto soltó la bola) y con la mano de Victoria Vivians, del equipo de Mississippi State, en la cara, Ogunbowale se preparó e hizo el tiro. La bola cruzó la red menos de un segundo después y las luces rojas del tablero se encendieron para marcar el final del juego. Notre Dame ganó y Ogunbowale se convirtió en una leyenda de quien probablemente no escucharás nada después de que termine esta semana.

De hecho, probablemente sabes más sobre la monja Jean que sobre Ogunbowale.

Si seguiste March Madness (el Campeonato de la División I de Baloncesto Masculino de la NCAA), sabes que la hermana Jean-Dolores Schmidt, de 98 años, es la capellana del equipo de la Universidad Loyola Chicago, el equipo cenicienta que desde el #11 del cuadro realizó un impresionante recorrido hasta llegar a las semifinales de este año. Señalar que la hermana Jean recibió mayor cobertura en este torneo de la que Ogunbowale probablemente reciba en toda su carrera como basquetbolista, no tiene la intención de menospreciar a la monja con más suerte del mundo, sino que sirve para examinar cómo contamos estas historias y dónde decidimos poner nuestra atención.

Si amas los deportes, pero te has limitado a poner atención a las ligas masculinas, te estás perdiendo de mucho.

La mayor parte de las discusiones sobre el campeonato femenil de basquetbol de marzo 2018 se concentraron, como todos los años, en las explicaciones de algunas personas de los medios deportivos sobre por qué nadie quiere ver el básquetbol femenino. Esto tuvo una respuesta, completamente legítima, de otras personas de los medios especializados, donde detallaban los factores sistémicos (básicamente, la misoginia y el patriarcado) que resultan en una menor cobertura para las ligas femeniles.

Tenemos esta discusión anual en marzo porque los dos torneos se juegan al mismo tiempo y, a diferencia de las Olimpiadas, donde las atletas muchas veces son centro de atención, es obvio que no existe igualdad en la cobertura de basquetbol femenino y masculino. Incluso cosas básicas, como saber dónde puedes completar un cuadro con los equipos del torneo femenil, pueden ser todo un reto.

Después de un torneo femenil como este, con las semifinales y final que vimos este año, las excusas para no ver las ligas femeninas (que el nivel del deporte no es suficientemente alto, que no hay suficiente tensión, que falta atletismo, que no hay clavadas) son cada vez más difíciles de creer. En realidad, parecería ser que las personas no ven el basquetbol femenino porque tienen ideas sexistas sobre qué es el verdadero basquetbol y qué versiones del juego son legítimas.

Estas conversaciones inevitablemente conducen a una discusión del tipo "el huevo y la gallina" sobre la cobertura de los medios: ¿no hay suficientes personas que vean las ligas femeninas y eso justifica que no haya una cobertura mayor y continua?, o ¿las personas no ven estas ligas precisamente porque no existe esa cobertura mayor y continua?

Yo estoy del lado de la entrenadora principal el equipo Minnesota Lynx de la WNBA (Asociación Nacional de Baloncesto Femenino) en este debate (y sí, las mayúsculas son de ella): "SI LAS LIGAS FEMENILES DE DEPORTE TUVIERAN MAYOR COBERTURA EN LOS MEDIOS, SE VOLVERÍAN MÁS POPULARES".

Andy Lyons vía Getty Images

Ogunbowale levanta el trofeo del campeonato de la NCAA después de que Notre Dame derrotó a Mississippi State el primero de abril.

Sabemos que esto es cierto: a muchas personas les encanta ver las ligas femeniles y el número cada vez crece más. Aun así, sigue siendo muy difícil ser fanático de estas ligas porque no tienen una infraestructura mediática equivalente a la de las ligas varoniles. Aunque ahora hay un acceso a muchos eventos femeniles que nunca antes había existido, si quieres ser un seguidor informado y motivado, necesitas buscar de forma activa dónde conseguir noticias sobre tu deporte o tu equipo favorito, además de averiguar dónde puedes ver los juegos (casi siempre en internet).

Ahora existen algunos sitios en internet especializados en ligas femeniles, como The Equalizer (futbol), High Post Hoops (basquetbol), The Victory Press (principalmente hockey) y, por supuesto, espnW, y eso ayuda. De igual forma, las redes sociales sirven para construir comunidades que te permiten seguir a ciertos reporteros y conversar con otros fanáticos.

Pero sigue siendo completamente diferente que seguir las ligas varoniles. A menudo, parece que los medios masivos principales solo le ponen atención a las ligas femeniles cuando estas tienen dificultades. Pero esos análisis post mortem usualmente no consideran el papel que jugaron los mismo medios en su desaparición (lo que sucedió hace poco en Boston, cuando cerró el equipo profesional femenil de la ciudad).

Si amas los deportes, pero te has limitado a poner atención a las ligas masculinas, te estás perdiendo de mucho. Eso es triste para ti, pero también para las atletas, entrenadoras y equipos que aportan tanto a los juegos que dices amar. No podemos cambiar la cobertura que han hecho los medios en el pasado, pero ciertamente podemos cambiarla en el futuro.

Estamos a mitad de temporada de la National Women Soccer League (Liga Nacional de Futbol Femenil) y la temporada de la WNBA está a punto de empezar. Quiero que se escriban perfiles sobre jugadoras y entrenadoras, resúmenes de los juegos y que exista una cobertura continua, que sea fácil de encontrar en las páginas principales de los y no tener que buscar por cinco minutos hasta encontrarla en algún lugar perdido del sitio. Quiero que los reporteros dejen de ignorar a los equipos femeninos cuando hablen del número de títulos o equipos que tiene una ciudad. Quiero que los editores de los sitios especializados dejen de pretender que no hay interés en las ligas femeniles y que empiecen a hacer el trabajo necesario para construir audiencias. Estos mercados aún no se han explotado y seguimos esperando.

Quiero una mejor y más extensa cobertura sobre las mujeres que están jugando el deporte. Hablemos de la hermana Jean, claro, pero por Dios, hablemos mucho más sobre Arike Ogunbowale.

Jessica Luther es periodista independiente, autora y presentadora del podcast feminista sobre deportes "Burn It All Down" (Quemen todo).

Este artículo se publicó originalmente en The HuffPost