ESTILO DE VIDA
14/04/2018 10:02 AM CDT

Así es estar casad@ o vivir con un influencer de Instagram

“A veces pienso: ‘¡Por qué no contratas a un maldito fotógrafo!’”

Detrás de cada gran influencer de Instagram hay una pareja que tiene toda la paciencia del mundo (y muy poco espacio libre en su celular) cuando se trata de tomar fotos . El verdadero amor es borrar algunas aplicaciones para tener espacio para más fotos de tu alma gemela.

¿Qué se siente ser la persona detrás de la cámara? Los maridos de Instagram (¡y una esposa!) hablaron con HuffPost sobre amar a alguien que se gana la vida en las redes sociales.

Es un trabajo de tiempo completo. Literalmente.

Para muchos esposos de influencers en Instagram, trabajar en las redes sociales y los blogs de su pareja es un empleo de tiempo completo. Son los fotógrafos detrás de las publicaciones que obtienen miles de "me gusta"; a veces, también son los representantes que se encargan del lado comercial.

Ese compromiso tiene sentido, dada la cantidad de dinero que puedes ganar con Instagram si haces bien las cosas. Las publicaciones patrocinadas y colaborativas son un negocio especialmente lucrativo, y algunos negocios les pagan a los influencers de alto perfil cerca de 150 mil dólares por cada una. La decisión de unir fuerzas les funcionó a Daniel y Jess Wang, un matrimonio que dejó su carrera en las finanzas hace tres años para trabajar exclusivamente en el blog y Instagram de Jess: Not Jess Fashion.

Jess ahora tiene más de 638 mil seguidores, obtuvo una campaña publicitaria nacional de Make Up Forever y trabajó en publicaciones sobre estilo con marcas como Bulgari, Coach y David Yurman.

Who's hungry? Gyoza 🥟or ramen 🍜? Take your pick.

Una publicación compartida de Jessica Wang (@notjessfashion) el

Daniel, responsable de operaciones comerciales y gran parte de las fotografías de moda y viajes elegantes y dignas de una revista en el canal de Jess, ahora es un esposo excepcional de Instagram.

"Me parece gracioso que, con el paso del tiempo, he comenzado a pensar en lo 'apropiado para Instagram' que es un lugar, una comida o una fotografía sin ni siquiera darme cuenta de que lo hago", comentó. "El estilo de vida de los 'esposos de Instagram' se hace casi instintivo... como si fuera parte de tu ADN".

Pero tomar la foto perfecta de Instagram toma tiempo y a veces termina en una discusión.

Por cada fotografía perfecta en Instagram, hay una carpeta llena de imágenes descartadas. Tan solo hay que preguntárselo a Jenna Costa. En un mar de parejas de Instagram, Jenna destaca como una esposa de Instagram. En agosto del año pasado, se casó con Carlos Costa, un modelo nacido en Portugal cuya épica barba lo ha ayudado a atraer a más de 214 mil seguidores.

Jenna, que en broma dice ser "la sombra de una barba", generalmente toma las fotografías "improvisadas" de su esposo, un empleo que, admite, ha causado algo de tensión en su relación de cinco años.

"Como su fotógrafa no profesional, siempre intento capturar la imagen perfecta que quiere Carlos, pero en realidad eso solo pasa el 50 por ciento del tiempo", dijo. "A veces le digo: '¡Contrata a un maldito fotógrafo!'".

A menos de que tenga mucha suerte, tomar la fotografía "casual" perfecta es muy complicado.

"Jamás es tan perfecto como parece en las fotos", comentó Jenna. "Podría tomarnos diez intentos y tres discusiones captar la imagen 'casual del momento'. La buena iluminación puede corregir muchas imperfecciones, ¡incluyendo la falta de sueño!"

Aquel video viral del "esposo de Instagram" de hace unos años todavía me duele por su precisión. Grayson Goff, el esposo de la influencer de estilo Ashley Hargrove, enloqueció un poco cuando vio ese video hace unos años. También él a veces se siente como un "selfie stick humano", aunque tiene una cámara profesional Canon 6D.

"Me dio miedo sentirme tan identificado con ese video", dijo el corredor de fondos de cobertura de Austin, Texas. "A veces, puede ser frustrante, por que es súper selectiva, pero me encanta el desafío de captar la imagen perfecta. ¡También ayuda que estoy fotografiando a la chica más hermosa del mundo!"

No está bromeando cuando habla del reto de captar la imagen perfecta para Hargrove, quien tiene más de 122 mil seguidores.

"En promedio, diría que toma más de tres o cuatro horas tomar cada una de las fotografías que publica, sin contar las publicaciones de blog que escribe", comentó Goff. "La gente que la sigue solo ve el resultado: algunas fotografías en las que se promueve un producto o artículo. Yo conozco la verdadera cantidad de tiempo que hay detrás de cada una".

Algunos aspectos de sus vidas tan fotografiadas están prohibidos.

Incluso las parejas que convierten la vida familiar en parte de su marca dijeron que intentan mantener privados algunos aspectos de su vida. Ahí está, por ejemplo, el influencer Barret Prendergast y su socio de negocios-esposo, Andre Vippolis.

Dirigen Valleybrink Road, un estudio de diseño floral y regalos de lujo en Los Ángeles. La cuenta de Instagram, que les encanta a tantos, tiene fotos de su hijo Costa y, recientemente, del vientre creciente de Prendergast, pues la pareja se prepara para darle la bienvenida a un nuevo bebé.

La pareja ha decidido qué compartir y qué no en Instagram, en parte, según su instinto, pero Vippolis admitió que permitir que la gente vea su vida privada puede ser un intercambio de "amor y odio".

"Una gran parte de nuestro éxito se debe a que presentamos gran parte de nuestra vida. Tenemos muchos seguidores a quienes inspiramos de verdad y que agradecen lo que publicamos, sobre todo ahora con las historias de Instagram, pero sí tratamos de estar conscientes de los momentos en que las cosas podrían ser demasiado íntimas", comentó. "Queremos ser auténticos, y creo que hacemos un gran trabajo, pero debemos poner un límite en algún momento".

Eso te obliga a revaluar tus límites mientras tu cuenta se hace más popular y crece la cantidad de seguidores, dijo Vippolis.

"Al final, Barrett y yo estamos comprometidos con mantener cierta división entre el contenido que creemos que le interesará a la gente y exhibir cada detalle sobre nuestra vida", comentó.

Otros, como Jenna y Carlos Costas, son un poco más libres con lo que publican en Instagram.

"Generalmente, no tenemos reglas, y en realidad compartimos muchos de nuestros momentos privados, incluyendo nuestra boda reciente porque sentimos que mucha gente nos ha acompañado durante todo este trayecto", comentó Jenna.

Habiendo dicho eso, están conscientes de que no es bueno tener un iPhone en frente las 24 horas del día.

"Si uno de nosotros tiene un momento en el que no quiere filmar para una Historia de Instagram, un simple 'vete al carajo' generalmente funciona", bromeó Jenna.

Sus casas están llenas de cajas y cajas de cosas gratis.

Si consideramos todos los aspectos, las vidas de los influencers de Instagram son las mismas que la tuya y la mía. ¿La diferencia clave? Reciben una cantidad envidiable de regalos de las empresas que quieren anunciarse en su cuenta

"Debido a todos los productos gratuitos que recibimos, pasamos mucho tiempo con cajas", dijo Goff. "Abrir cajas, desarmar cajas, viajes furtivos al basurero de alguien más porque tienes una pila de cajas en tu cochera".

"En realidad, las cosas que no están en cajas son de las mejores", agregó. "Hemos hecho tantos viajes asombrosos, nos hemos hospedado en hoteles increíbles y comido platillos geniales gracias al trabajo de Ashley".

Tristemente, a pesar de sus esfuerzos de tomar fotografías, las parejas de los influencers de Instagram no siempre comparten las ventajas.

"A mi esposa le envían productos, pruebas de alimentos y asiste a eventos divertidos", dijo Vippolis. "¡Lo malo es que la mayoría de los eventos son solo para mujeres!" Hay algunos buenos que me pierdo, sobre todo los que tienen que ver con comida. Fue a un pequeño almuerzo con Nancy Silverton hace poco, por ejemplo; estuve feliz por ella, pero un poco triste por mí".

Y si tu esposo es la estrella de la moda en Instagram, te sentirás un poco malhumorada cuando eches un vistazo a su armario.

"Es una desventaja definitiva ver el armario de Carlos y darme cuenta de que su colección de zapatos y ropa es considerablemente más grande que la mía", dijo Jenna. "Cuando escucho el timbre, pienso: '¿Qué es esto? ¿Una nueva caja de zapatos para hombre? Sí, eso pensé. Y suspiro'".