ESTILO DE VIDA
14/04/2018 2:00 PM CDT

7 rituales para ir a dormir (que de verdad funcionan)

Una rutina efectiva para dormir comienza con rituales divertidos y relajantes para antes de ir a la cama. Aquí te decimos cómo empezar.

A muchos papás les aterra la hora de dormir de sus hijos. Ese es el momento en el que tu adorado pequeño cambia de un manojo de alegría al terror encarnado y pasas la mejor parte de los 60 minutos engatusando, rogando y regañándolo para que se meta a la cama y se quede ahí. No tiene que ser así. Con la llegada de la tecnología y las largas jornadas laborales, el tradicional tiempo de familia ha disminuido, pero aun así puedes encontrar maneras de crear rituales significativos para ir a dormir, que ayudarán a tu hijo a prepararse para pasar la noche, afirma Jennifer Waldburger, cofundadora de Sleepy Planet Parenting (Crianza del Planeta Somnoliento) y coautora de The Sleepeasy Solution (La solución de dormir fácil).

Las siguientes actividades "ayudan a los niños a concentrar su energía, calmar su mente y relajar su cuerpo", dice Waldburger. Para obtener mejores resultados, organiza las tardes con 20 minutos de tiempo familiar, para jugar o simplemente pasar tiempo juntos, seguido por un buen baño y después de 20 minutos a una hora para serenarse. Con suerte, estos nuevos rituales harán que tu hijo duerma como, pues, un bebé.

1. Apaga los aparatos electrónicos

La televisión, el iPad y Ipods: todos estos dispositivos los estimulan cuando tú estás tratando de ayudar a tu hijo a serenarse. "Esta es una de las principales trampas para los papás", señala Waldburger. "Incluso ahora que algunos dispositivos ya no tienen luz azul, la cual estimula el cerebro, estos dispositivos en sí mismos todavía tienen el efecto opuesto al que estás buscando".

2. Pasen tiempo de calidad para estrechar lazos.

Puede parecer que estar junto a tu hijo viendo televisión es una forma de conectar con él, pero no hay ninguna interacción padre-hijo en esa actividad, señala Waldburger. "Si tu hija no siente que la estás atendiendo de forma genuina y que te tomas el tiempo para estrechar lazos, te va a buscar a la mitad de la noche". En lugar de ver televisión, intenten jugar juntos con bloques o peluches en el piso. Inventen historias e intercambien ideas.

3. Dale las buenas noches.

A los niños los tranquiliza saber que el mundo a su alrededor se va a dormir cuando ellos lo hacen. Siéntate junto a tu hijo en la cama y dale las buenas noches a varias cosas de su cuarto. Después de darle las buenas noches a su póster de cochecito, su tren de juguete y sus peluches, llegará la hora de darse las buenas noches entre ustedes.

4. Enséñale la respiración abdominal.

Este ritual inspirado en la práctica de yoga se ha usado en culturas de todo el mundo por siglos. También tu hijo puede obtener beneficios de ella, afirma Waldburger. "Comienza por pedirle a tu hija que se recueste sobre su espalda y posiciona algún libro ligero o peluche sobre su panza", sugiere. "Dile a que intente subir y bajar suavemente el juguete, inhalando y exhalando con profundidad, inflando su estómago con aire en cada inhalación". Este ejercicio relaja los músculos y ayuda al niño a concentrarse y sentirse tranquilo.

5. Respiración del chocolate caliente.

Es un ejercicio similar, pero dile a tu pequeño que ponga las manos en una posición parecida a una gran taza de chocolate caliente. Dile que se imagine respirar muy profundo para inhalar el delicioso aroma y luego exhalar muy profundamente para enfriar su chocolatito. De igual manera, esta actividad le quita las distracciones y le ayuda a canalizar la atención al aquí y ahora.

6. Saluda a la luna.

Esta antigua postura de yoga puede ayudar a los niños a estirarse antes de ir a la cama y facilitar el relajamiento. De pie, muy derechos y estirándose, traten de alcanzar el techo juntos y respiren profundamente. Ahora exhalen y dejen caer el cuerpo y brazos y balanceándose para tocar el piso. Repitan varias veces.

7. Aprieta y suelta.

Acostado cómodamente en su cama, dile a tu hijo que apriete (tense) diferentes áreas de su cuerpo, después que exhale muy fuerte y las suelte. Comienza por la cabeza y los músculos del cuello y ve bajando hasta llegar a los dedos de los pies, hasta que todo el cuerpo se haya tensado y relajado.