NEGOCIOS
11/04/2018 8:26 AM CDT | Actualizado 11/04/2018 8:26 AM CDT

El discurso del presidente de China frenó la guerra comercial con Trump

Ahora el balón comercial está en la cancha del estadounidense.

Reporteros en el centro de medios del Foro Boao para Asia miran al presidente chino Xi Jinping pronunciar su discurso en el foro anual, en Boao, en la provincia meridional china de Hainan el 10 de abril de 2018.
Reuters Staff / Reuters
Reporteros en el centro de medios del Foro Boao para Asia miran al presidente chino Xi Jinping pronunciar su discurso en el foro anual, en Boao, en la provincia meridional china de Hainan el 10 de abril de 2018.

Luego de las constantes amenazas de Donald Trump de poner más aranceles a productos chinos, el presidente de China Xi Jinping destensó y contuvo la posible escalada de acciones rumbo a una guerra comercial con Estados Unidos.

Xi Jinping prometió el martes que habría una apertura comercial aún mayor en China, una economía que ha sido catalogada por funcionarios estadounidenses como "proteccionista".

Las promesas que el presidente chino hizo en su discurso apuntan al sector automotriz, clave para la política estadounidense. China elevará los límites de la participación en la propiedad por parte de extranjeros en la industria "tan pronto como sea posible", dijo Xi, y recortará aranceles a vehículos importados.

De forma más vaga, prometió una mayor protección a la propiedad intelectual foránea, uno de los temas con los que Trump justificó el alza en los aranceles a productos chinos, y dijo que China expandirá las importaciones.

Aunque este discurso difícilmente calmará los ánimos de los funcionarios que buscan recrudecer las medidas contra Estados Unidos, sí crean espacio para que el presidente DonaldTrump vuelva a las negociaciones con China.

Sin embargo, el discurso dio poco respaldo a los que sostienen que Xi se está convirtiendo en un verdadero líder del libre comercio. También genera riesgos de engendrar más "fatiga de promesas".

Tomar el gesto conciliatorio de Xi por lo que es -una base mínima para más negociaciones- permitiría a Trump atribuirse una victoria sobre los aranceles automotrices chinos mientras continúa buscando mayores concesiones y plazos claros de implementación.

Y, como se preveía, el presidente Donald Trump se atribuyó como un triunfo en un tuit muy cordial el mensaje de su par en China.

Twitter

"Muy agradecido por las amable palabras del presidente de China Xi sobre aranceles y barreras automovilísticas ... también, su iluminación sobre la propiedad intelectual y las transferencias de tecnología. ¡Haremos un gran progreso juntos!".

A pesar de las palabras y apertura del gobierno chino, Trump no ha mencionado nada sobre retomar el diálogo o reconsiderar algunos de los aranceles que EU ya impuso a importaciones de productos chinos.

Ahora el balón comercial está en la cancha del estadounidense, para aprovechar la flexibilidad del gobierno chino al diálogo u optar por mantener una postura dura.

Con información de Reuters.