MÉXICO
06/04/2018 5:00 AM CDT | Actualizado 06/04/2018 6:54 AM CDT

¿Es viable la propuesta económica de AMLO? Su equipo reconoce que no alcanza el dinero para llevar a cabo su proyecto de nación

Andrés Manuel López Obrador pidió a los inversionistas tener confianza en su proyecto económico, aunque incluso sus colaboradores más cercanos, como el empresario Alfonso Romo, reconocen que no alcanza el dinero actual para cumplir las propuestas del tabasqueño.

Daniel Becerril / Reuters

A través de una carta, Andrés Manuel López Obrador pidió confianza a los empresarios para no dejarse llevar por la "guerra sucia" en su contra. Pero la carta dio pie a varias críticas en torno a la viabilidad de la propuesta económica del candidato de Morena. ¿Qué tan viable es realmente el modelo y la propuesta económica de López Obrador?

Es la pregunta que muchos analistas se siguen haciendo, luego de que incluso el empresario Alfonso Romo, coordinador del Proyecto de Nación de Morena, reconoce que no alcanza el dinero para realizar todas las propuestas ofrecidas por López Obrador en campañas electorales. Y de acuerdo con algunos análisis del sector privado, se requerirían hasta 4 billones de pesos adicionales para llevarlo a cabo.

La carta publicada por López Obrador en El Financiero consta de 10 puntos, en los que el candidato presidencial de Morena pide a los inversionistas que tengan confianza en su proyecto, al asegurar que el combate a la corrupción y la construcción de un Estado de derecho permitirá generar condiciones para el crecimiento económico.

"Consideramos que sin corrupción y con un gobierno austero podremos sacar a México de la crisis económica, del malestar y la pobreza, de la espiral de inseguridad y violencia que actualmente padece. Para ello, no hará falta aumentar impuestos ni incrementar la deuda del Estado; bastará con honestidad en el gobierno y con una reducción del costo de la administración para aumentar la inversión pública y utilizarla como capital semilla para financiar proyectos productivos con la participación de la iniciativa privada y del sector social", señala.

"En términos generales, el modelo económico que proponemos es semejante al que se aplicó en el país en el periodo denominado del Desarrollo Estabilizador. Con esa orientación la economía mexicana creció a tasas del 7% anual, sin endeudamiento, inflación ni devaluación de la moneda. No es nuestro propósito, desde luego, revivir un modelo del pasado y aplicarlo de manera mecánica; pretendemos retomar las lógicas que funcionaron, ajustarlas a las condiciones actuales y aplicarlas con una visión política distinta, de pleno respeto a los principios democráticos y a la legalidad, en un entorno en el que deben tomarse en cuenta factores tan diversos como la inserción de México en la globalidad, el surgimiento de una nueva generación de derechos individuales y sociales y una vertiginosa transformación tecnológica."

El periodo del Desarrollo Estabilizador es un periodo que va de 1952 a 1970, de acuerdo con algunos autores, modelo que luego sería modificado en algunos aspectos por el llamado Desarrollo Compartido de Luis Echeverría, con la justificación de lograr una repartición más equitativa de la riqueza, la cual detonó en la crisis económica de 1976.

Datos oficiales recopilados por el blog México Maxico

Sin embargo, el Desarrollo Estabilizador no fue tan estable como algunos consideran, tal como señala el economista emérito por la UNAM, Carlos Tello.

"Junto con la solidez monetaria, el crecimiento económico y la aparente estabilidad, estaban la creciente concentración de la riqueza, los rezagos en la atención de los servicios sociales, la concentración de la propiedad de los medios de producción, la penetración del capital extranjero (incluyendo la adquisición de empresas ya establecidas), la insuficiencia agropecuaria, la ineficiencia industrial, el creciente subempleo, el debilitamiento del sector público y la insuficiente práctica democrática. El Desarrollo Estabilizador fue, en realidad, desestabilizador", escribió Carlos Tello, profesor emérito en Economía por la UNAM y exfuncionario de la Secretaría de Programación y Presupuesto durante el sexenio de José López Portillo.

Pero aunque López Obrador aclaró en su carta que no pretende reproducir el modelo a rajatabla, sino adaptarlo al momento actual, marcado por 30 años de apertura económica, las propuestas del tabasqueño siguen sin convencer a un sector de inversionistas.

"Nos preocupa el modelo económico que propone el candidato de Morena-PES-PT, semejante al desarrollo estabilizador, porque México no puede volver al pasado; la certidumbre que México necesita debe venir más bien de la fortaleza de nuestras propias instituciones, más que de las promesas de las personas. Estamos en campaña electoral, queremos ver planes específicos en materia económica que garanticen y generen empleo", dijo Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial en entrevista con El Financiero Bloomberg.

Otra de las voces críticas fue la del periodista Raymundo Riva Palacio, quien en su texto Las matemáticas de Andrés, cuestionó la manera en que López Obrador ha evadido responder clara y puntualmente de dónde sacará los recursos necesarios para realizar lo que propone.

"De acuerdo con un costeo de los recursos que se necesitarían para poder llevarlo a cabo, el programa de López Obrador requeriría de aproximadamente 80% adicional del Presupuesto de la Federación en 2018", refirió el periodista aludiendo a un estudio desarrollado por inversionistas críticos del proyecto del candidato presidencial de Morena.

Riva Palacio mencionó que según dicho informe, se requerirían al menos 4 billones de pesos para cumplir sus metas: 1) Suprimir los impuestos especiales a combustibles y subsidiar la luz y la electricidad: 284 mil millones de pesos; 2) Cerrar a Pemex una vez más y mantenerlo estatizado: 951 mil millones. 3) Cerrar la Comisión Federal de Electricidad al capital privado: 118 mil millones; 4) Becas a alumnos de educación básica y media superior: 284 mil millones; 5) Becas a 300 mil estudiantes: ocho mil millones; 6) Subsidio a personas de la tercera edad: 109 mil millones; 7) Subsidios a vivienda: 128 mil millones; 8) Salud gratis para todos: 264 mil millones; 9) Descentralizar las secretarías de Estado: 289 mil millones; 10) Trenes bala al norte del país: 186 mil millones; 11) Internet gratis para todos: 53 mil millones; 12) Consulta bianual para la revocación de mandato: 3 mil millones.

Una crítica que si bien no toma en cuenta las muchas maneras en que se podría redirigir buena parte del gasto altamente ineficiente que realiza actualmente el gobierno -tal como ocurre con el gasto en publicidad oficial o el hecho de que según análisis, 8 de cada 10 programas sociales no están cumpliendo su objetivo de combatir la pobreza- sigue dejando cabos sueltos en las explicaciones ofrecidas por los encargados de elaborar la propuesta económica del tabasqueño.

"Lo que vi que hizo López Obrador en la Ciudad de México, que me llamó la atención y que no se ha hecho en muchos gobiernos, es precisamente cambiar la estructura del gasto público. La gran pregunta es si se puede cambiar esa estructura del gasto público en un Presupuesto de Egresos de la Federación de más de 5 billones de pesos como el aprobado para 2018. Lo que hemos visto en los últimos años es una tendencia a la baja muy importante en el gasto de capital. Hay otro rubro de gasto que, por el contrario, ha subido grave y preocupantemente: el gasto en las pensiones", explicó Abel Mauro Hibert Sánchez, quien condujo durante seis meses los trabajos de la parte económica del proyecto de Morena.

Y aunque López Obrador ha insistido que los recursos adicionales saldrán del combate a la corrupción, dicha explicación hasta el momento no ha logrado convencer a los economistas, pese a reconocer las buenas intenciones del tabasqueño.

Pero incluso algunos de los principales colaboradores del candidato han externado su preocupación de que no haya suficiente dinero para cumplir con las propuestas del tabasqueño.

"Estamos formando equipos de trabajo, estamos sumando las propuestas y viendo dónde están las grandes prioridades; estamos viendo para qué nos alcanza, pero con una premisa: cero déficit y cero contrato de deuda", señaló el empresario Alfonso Romo, coordinador del Proyecto de Nación de Morena.

Mientras tanto, la postura de las calificadoras de riesgo están divididas. Standard & Poor's aseguró en diciembre pasado que no habrá ningún desequilibrio económico en México si Andrés Manuel López Obrador llega a la presidencia. Sin embargo, Fitch Ratings aseguró en marzo que representa un riesgo para la continuidad de la política macroeconómica de México.

Sin embargo, para algunos expertos, los temores en torno al peligro que representa López Obrador para la economía han sido infundados por la prensa extranjera. En octubre pasado, Paul Krugman, premio Nobel de Economía, quien resaltó la figura del morenista con el expresidente de Brasil Lula da Silva. Krugman también señaló que no existen elementos teóricos que sostengan que la liberalización de la economía genera crecimiento. Un argumento que suelen utilizar los detractores del candidato de Morena a la Presidencia.

"El proyecto económico de AMLO está basado en la teoría Keynesiana de crecimiento por demanda. El gasto público y la inversión, tanto pública como privada, son los dinamizadores de la economía. Sin embargo, el plan no es aumentar el gasto público sino redistribuirlo. Se estima en el proyecto que gran parte del aumento del gasto público de los últimos años se utilizó para el funcionamiento del Gobierno – o sea para mantener la burocracia administrativa- y en corrupción; no en mejorar las condiciones de vida de los mexicanos", explicó Lucia Converti, investigadora del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), tras hacer un análisis al proyecto económico del tabasqueño.

"El ahorro y redistribución de recursos permitirá alcanzar un déficit cero, sin aumentar el nivel de deuda pública ni crear nuevos impuestos (y tampoco aumentar los ya existentes). Es importante señalar en este sentido que sólo la mitad del presupuesto se cubre con los ingresos fiscales, el resto proviene de recursos energéticos y de la renta petrolera", añadió Converti, quien consideró que el modelo del tabasqueño sí es viable.

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