INTERNACIONAL
05/04/2018 10:00 AM CDT | Actualizado 05/04/2018 11:54 AM CDT

La última esperanza de Lula

Es un recurso legal, pero que difícilmente procederá.

MAURO PIMENTEL/AFP/Getty Images
Luiz Inácio Lula da Silva, el 2 de abril de 2018.

Luego de que la corte suprema de Brasil rechazara un recurso del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva para apelar en libertad ante las máximas instancias judiciales una condena a 12 años y un mes de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero, ahora el exmandatario tiene una última oportunidad.

El líder más emblemático de Brasil y cabeza en los sondeos de intención de voto para las elecciones presidenciales de octubre próximo tiene hasta el próximo martes 10 de abril para presentar un recurso ante la justicia local. Se llama "embargo del embargo aclaratorio" y con este se buscaría que algunas de las decisiones respecto al caso de Lula da Silva sean mejor explicadas por los magistrados.

Apenas ayer el Supremo Tribunal Federal rechazó, por 5 votos contra 4 —y en una muestra de la división que el caso Lula genera en el país— un hábeas corpus en el que la defensa solicitaba que el exmandatario solo sea conducido a prisión cuando no le queden más recursos ni en tercera ni en última instancia judicial.

La jurisprudencia brasileña determina que una persona cuya condena haya sido confirmada por un tribunal colegiado, como el caso de este político, tiene que comenzar a cumplir la pena cuando ya no le quede ningún recurso ante la segunda instancia.

Sin embargo, pese a que el Tribunal Federal Regional de la Cuarta Región con sede en Porto Alegre ya confirmó la condena de Lula, elevó su pena de 8 a 12 años de prisión y rechazó los primeros recursos contra tal decisión, el código de proceso penal prevé la posibilidad de que el condenado presente este último recurso. Según fuentes de ese tribunal consultadas por la agencia de noticias EFE, la defensa tiene de plazo solo hasta el martes para intentar esa salida.

Ueslei Marcelino / Reuters
La decisión de la Suprema Corte brasileña ha dividido a sectores del país. En la imagen, los seguidores de Lula en una manifestación ayer 4 de abril.

Ueslei Marcelino / Reuters
Y aquí los opositores a Lula, también ayer 4 de abril, en Brasilia.

La realidad, por otro lado, es que la gran mayoría de los magistrados brasileños acostumbra a rechazar este tipo de recurso por considerar que constituye una brecha que la defensa suele usar para intentar aplazar el cumplimiento de la pena. De acuerdo con voceros del tribunal, los magistrados tendrán que decidir primero si aceptarán analizar este último recurso y, en caso de que proceda, tendrán que definir una sesión para pronunciarse sobre la petición de la defensa. Esto podría aplazar el proceso al menos hasta finales de abril.

Únicamente cuando los miembros del tribunal de segunda instancia se pronuncien sobre la última solicitud de la defensa, la decisión podrá ser comunicada al juez en primera instancia que determinó la condena, a quien corresponde expedir la orden de encarcelamiento. Y este es precisamente Sergio Moro, conocido por su lucha anticorrupción y quien encabezó la operación Lava Jato, una investigación iniciada hace cuatro años y que puso al descubierto una gigantesca red de corrupción que desviaba recursos de la petrolera estatal Petrobras. De acuerdo a los resultados de este proceso, Moro dio por hecho que Lula da Silva recibió sobornos y un departamento de lujo por parte de la empresa constructora OAS.

Pese al inminente encarcelamiento del antiguo líder sindical, el Partido de los Trabajadores (PT), advirtió en un comunicado que defenderá la candidatura presidencial de su líder "en las calles y en todas las instancias, hasta las últimas consecuencias".

Este texto fue publicado originalmente en el periódico 'Excélsior' y ha sido editado.