MÉXICO
30/03/2018 9:03 AM CST | Actualizado 30/03/2018 11:13 AM CST

AMLO se guarda en el inicio de campaña y predica sus ideas religiosas: "porque Cristo es amor y la justicia es amor"

Las creencias religiosas de López Obrador, que parecieran contrastar con su admiración por Benito Juárez, han sido criticadas debido a la facilidad con que el candidato de Morena refiere a temas divinos en asuntos públicos. Una polémica que revivió tras su alianza con el PES.

AMLO

Al comienzo formal de la campaña presidencial, Andrés Manuel López Obrador prefirió guardarse en su rancho y reflexionar sobre Jesucristo.

Así lo hizo el candidato presidencial de Morena, luego de que en últimas semanas, la manera en que expone sus creencias religiosas en el ámbito de la política se convirtieron en objeto de crítica por parte de algunos analistas, hecho que desató una polémica en redes sobre el cristianismo del tabasqueño y su alianza electora con el PES.

Rasgos que evidencian el conservadurismo de López Obrador en temas religiosos, pese a proclamarse como un liberal.

Desde su finca ubicada en Chiapas, el tabasqueño inició su reflexión en torno a las ideas de los expresidentes Francisco I. Madero y Benito Juárez, en torno a la separación entre la religión y los asuntos públicos.

"En estos días de guardar estamos en Palenque, con la familia. Son días para la reflexión. Recuerdo que Madero era juarista y los conservadores lo cuestionaban. Él insistía, decía que Juárez era anticlerical, pero no antirreligioso. Y en efecto, Juárez cuando iba a dar a conocer las leyes de Reforma, en sus mensajes introductorios hablaba de que ojalá protegiera a los liberales la providencia divina", dijo López Obrador.

Cuando me preguntan de qué religión soy, digo que soy cristiano, en el sentido más amplio de la palabra, porque Cristo es amor y la justicia es amor".Andrés Manuel López Obrador

"Hace poco, el papa Francisco hablaba que los no creyentes, cuando defienden una causa justa, son profundamente humanos y profundamente cristianos. Así me ubico respetuoso de todas las creencias, de todas las religiones y respetuoso de los no creyentes", agregó el tabasqueño en un video difundido en sus redes sociales.

"Independientemente de la religión que se profese podemos dialogar entre todos", acotó.

"El amor al prójimo es de antes de la existencia de Jesús, antes de Cristo, un principio que todos podemos profesar y llevar a la práctica", concluyó el candidato presidencial de Morena.

Pero esta no es la primera vez que López Obrador profesa con orgullo sus ideas religiosas, tal como ocurrió por ejemplo, en 2017, durante un acto en Tamaulipas.

"Soy un seguidor de la vida y de la obra de Jesucristo. Porque Jesucristo luchó en su tiempo por los pobres, por los humildes. Por eso lo persiguieron los poderosos de su época. Entonces soy en ese sentido un creyente. Tengo mucho amor, lo digo de manera sincera, por el pueblo", dijo López Obrador en aquella ocasión.

Un tema recurrente también, durante su campaña presidencial de 2012, donde predicaba una "República amorosa", a pesar de la incomodidad que le causa el tema religioso cada vez que le cuestionan sobre los derechos civiles de la comunidad homosexual, un asunto contrario a sus ideas conservadoras.

La religiosidad de López Obrador también generó críticas durante su alianza con el PES para la elección presidencial de 2018, un partido derechista de corte cristiano cuyo líder considera "un error histórico de nuestros líderes sacar a Dios de la vida pública de México", para luego declararse admirador del expresidente Juárez, famoso precisamente por promover el Estado laico y quitarle derechos políticos a las iglesias.

"No es ir en contra del Estado laico, es ir en contra de un Estado jacobino, que simple y sencillamente uno no puede ni expresar sus creencias religiosas. Nosotros creemos en el estado laico, en la separación del Estado y la Iglesia", dijo el dirigente del PES, Hugo Eric Flores, en 2015.

De ahí que el cristianismo del PES coincidió con las ideas cristianas y evangélicas de López Obrador, quien paradójicamente se afirma como un liberal y promotor de un proyecto político de izquierda cada vez más recorrido hacia la derecha.

"Usted para nosotros es Caleb a punto de conquistar el Monte Hebrón", dijo Flores en febrero pasado, después de narrar el pasaje bíblico del libro de Josué y ungir a López Obrador como su candidato presidencial.

Una postura religiosa que, aunado a sus posturas políticas, ha dado pie a que los críticos de López Obrador lo califiquen como "redentor" o "mesías tropical", término acuñado por el historiador Enrique Krauze.

Críticas que encendió el debate en redes sociales en semanas recientes, a partir de algunas críticas vertidas en la prensa sobre el discurso religioso de López Obrador.

"Que un presidente sea creyente o no, no es problema. Pero que la religión oriente las políticas públicas, es preocupante", escribió el periodista Raymundo Riva Palacio en una serie de artículos dedicados al cristianismo de López Obrador.

Riva Palacio recuerda la alianza que estableció López Obrador, cuando era jefe de Gobierno de la Ciudad de México, con el cardenal Norberto Rivera, la cual incluso tuvo efectos en su manera de gobernar la capital del país a través de otorgar algunas concesiones al cuestionado exlíder de la Iglesia mexicana.

"López Obrador, que no es un dios sino un político, lo ha hecho en el pasado, con alianzas incluso inconfesables, como quien es enemigo público de muchos de sus seguidores, el cardenal Norberto Rivera, acusado de haber encubierto a cuando menos 15 curas pederastas, entre ellos el fundador de Los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel", escribió.

"La discusión sobre las creencias del poderoso candidato presidencial es más importante que sobre cualquier otro de sus adversarios, porque podría convertirse en el primer presidente cristiano en la historia de México, un país profundamente católico, en la coyuntura particular de la crisis de la Iglesia católica en el mundo, que está tratando de revertir el papa Francisco ante el crecimiento desafiante de las sectas protestantes", añadiría Riva Palacio previo al video difundido por López Obrador.

Pero posterior a la columna del periodista, López Obrador negó pertenecer a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, como aseguraba el periodista.

Una posición que desató una polémica entre Riva Palacio y Andrés Lajous (sociólogo por la UNiversidad de Princeton y simpatizante del tabasqueño) quien resaltó que, más allá de declararse abiertamente protestante, López Obrador ha tenido fuertes vínculos con la iglesia católica. En su cuenta de Twitter, Lajous recordó que en 2002 cuando Juan Pablo II visitó México, AMLO llevó a su entonces esposa Rocío Beltrán a recibir la bendición del Papa porque ella se encontraba enferma. En 2015, AMLO visitó el Vaticano y entregó al papa Francisco una medalla de Fray Bartolomé de las Casas y una carta personal. Por lo cual, concluyó, es impreciso vincular a López Obrador con la iglesia protestante.

Una aclaración que sin embargo, sigue sin resultar convincente para los críticos del tabasqueño y su devoción por Jesús de Nazareth.

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