MÉXICO
29/03/2018 4:54 PM CST | Actualizado 29/03/2018 7:07 PM CST

Así se defiende Tlacotepec, en Guerrero, del crimen organizado

La aparición de civiles armados en Tlacotepec no es ni casual ni nueva. En 2012 ya habían otros movimientos de autodefensa en varias zonas de Guerrero.

AFP PHOTO / Pedro PARDO
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En Tlacotepec, en las montañas de Guerrero, un estado que en 2017 registró 2 mil 318 homicidios, la cifra más alta de todo el país, según datos oficiales, parte de la comunidad ha optado por armarse para evitar la entrada del crimen organizado.

Así, ha comenzado a ser normal ver por sus calles a decenas de civiles armados con rifles y otros que vigilan puntos de inspección para mantener la seguridad de la zona. En sus uniformes se ve la leyenda: "Podrán verme muerto, pero nunca rendido o humillado", atribuida al militar Heliodoro Castillo (1887-1917), quien luchó en la Revolución Mexicana en los inicios del siglo 20 y dio su nombre al municipio donde se ubica Tlacotepec.

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Pedro Pardo. AFP

Una calurosa tarde de mediados de marzo, la policía comunitaria de Tlacotepec marcha con sus similares de comunidades cercanas como Apaxtla, Teloloapan y Eduardo Neri para mostrar su fuerza en una zona en la que solo se ven dos policías municipales de tránsito desarmados.

En el encuentro de miembros de policías comunitarias, algunos de sus líderes lanzan consignas como "uno a uno somos mortales pero juntos seremos eternos" y "Dios le va a dar la razón a quienes luchan por algo justo", que generan algunos aplausos.

La aparición de civiles armados en Tlacotepec no es ni casual ni nueva. En 2012 ya habían otros movimientos de autodefensa en varias zonas de Guerrero, muchos de ellos con la consigna de evitar las actividades del crimen organizado.

Se trata de levantamientos armados similares a los del vecino estado de Michoacán. Muchos de sus miembros tienen historias en las que un familiar fue secuestrado, extorsionado o asesinado, lo que, aseguran, les obligó a levantarse en armas.

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Sin embargo, la línea que divide a la policía comunitaria del narcotráfico es borrosa o en ocasiones inexistente: muchos de los miembros admiten dedicarse al cultivo de la amapola, de donde se obtiene el precursor para la heroína.

*Con información de AFP.