NEGOCIOS
23/03/2018 1:44 PM CST | Actualizado 23/03/2018 1:58 PM CST

La jugada de Trump que marcó el inicio de una guerra comercial entre EU y China

Los expertos no ven que se agite la bandera de la paz pronto.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aborda el Air Force One para partir hacia Vietnam desde el aeropuerto de Beijing en China, el 10 de noviembre de 2017.
Jonathan Ernst / Reuters
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aborda el Air Force One para partir hacia Vietnam desde el aeropuerto de Beijing en China, el 10 de noviembre de 2017.

Empezó como una forma de presionar las negociaciones del TLCAN, pero los impuestos al acero y aluminio del presidente estadounidense Donald Trump lanzaron ya el primer misil comercial en la guerra de EU y China.

A principios de marzo, Trump anunció que impondría impuestos de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio. Luego en su cuenta de Twitter condicionó la suspensión de los impuestos a que se firme un "nuevo y justo" TLCAN con sus socios comerciales México y Canadá.

Twitter

"Tenemos muchos déficits comerciales con México y Canadá. El TLCAN, que está siendo renegociado en este momento, ha sido un mal tratado para EU. Hubo una reubicación masiva de empresas y empleos. Las tarifas de acero y aluminio solo se suspenderán si firmamos un nuevo y justo TLCAN", tuiteó.

El anunció, que aún solo era una amenaza, molestó a varios países que resultarían afectados como los socios comerciales de EU, México y Canadá, pero también a China, Rusia, Brasil y la Unión Europea, esta última incluso dijo que podrían fija una especie de impuestos salvavidas a las importaciones de metales.

Tras los reclamos, Trump dijo que exentaría a algunos países de este mecanismo. Pero la incertidumbre continúo por días y los rumores de que Estados Unidos sacaría a México y Canadá de la medida, pero que sí incluiría a China se fortalecieron.

Ayer jueves 22 de marzo, el gobierno de Estados Unidos finalmente reveló los países que estarán exentos de los aranceles y los que no. Argentina, Australia, Brasil, Canadá, México, los miembros de la Unión Europea y Corea del Sur no pagarían los aranceles, pero, por supuesto, China sí.

The White House
Comunicado lanzado por la Casa Blanca sobre la exención de impuestos al acero y aluminio.

Las medidas punitivas de EU contra China ascienden a 60 mil millones de dólares. Y Trump dijo que los impuestos buscaban poner un límite, según él, a la competencia desleal de Beijing y el robo de la propiedad intelectual.

Luego del anuncio, el representante comercial de EU Robert Lighthizer informó que habían presentado una "demanda de consulta" contra China ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por "ciertas medidas chinas relativas a la protección de los derechos de propiedad intelectual".

Esta fue la gota que derramó el vaso para el gobierno chino.

Jonathan Ernst / Reuters
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de China, Xi Jinping, llegan a una cena de Estado en el Gran Palacio del Pueblo en Beijing, China, el 9 de noviembre de 2017.

Hoy, como represalia a las medidas de Trump, el gobierno chino impuso aranceles a más de cien productos estadounidenses. Y mandó un mensaje a EU: "China no teme en absoluto a una guerra comercial", dijo el ministro chino de Comercio.

China fijó en 128 los productos a los que aplicará tasas de aduana del 15% o del 25% si las negociaciones con Washington no llegan a buen puerto.

"Si se inicia una guerra comercial, China luchará hasta el fin para defender sus intereses legítimos con todas las medidas necesarias", informó la embajada china en Washington hoy.

Las nuevas sanciones de Estados Unidos son antes que nada un "preludio a una serie de negociaciones", aseguró el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross.

"Esperamos que los dos países puedan resolver sus diferendos con el diálogo y la negociación", dijo Hua Chunying, vocero de la cancillería china, advirtiendo no obstante que si Estados Unidos "se obstina, lucharemos hasta el final".

Gobierno de China
Los ministros de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, y de China, Zhong Shan.

Y, a todo esto, ¿qué impacto tendría en las economías de estos países?

El impacto de las medidas comerciales de Estados Unidos en China serán manejables para la economía estadounidense, pero los impactos económicos aumentarán si también se incrementan las medidas proteccionistas, según un análisis de Oxford Economics.

Además, los analistas de Oxford Economics consideran que Estados Unidos seguirá poniendo medidas restrictivas a China, debido a su éxito en la ampliación de las exportaciones de manufactura y la posición particular tiene en muchas cadenas de suministro clave.

Esto significa que los especialistas ven más bombardeos comerciales de Estados Unidos que la posibilidad de que se agite la bandera de la paz.

"Esperamos que EU despliegue pronto más restricciones comerciales dirigidas específicamente a China, así como restricciones a la inversión china en los Estados Unidos. Gran parte de las exportaciones de China a EU de marcas estadounidenses y/o procedentes de cadenas de suministro en las que participan empresas estadounidenses limitará el alcance de la imposición arancelaria, mientras que la respuesta de China debería mantenerse relativamente restringida. Aunque esto debería limitar el daño económico, existen riesgos de una mayor escalada", se lee en un análisis de Oxford Economics.

En cuanto a China, los analistas consideran que "el impacto directo debería ser moderado", aunque las sanciones "podrían alentar a las multinacionales a instalar sus nuevas fábricas fuera de China", advirtieron a AFP analistas del banco ANZ.

Sin embargo, del lado del gobierno chino también hay un as bajo la manga: los bonos.

China es el mayor acreedor de Estados Unidos. Al mes de enero contaba con 1.2 billones de dólares en bonos emitidos por Washington.

Con información de AFP.