ESTILO DE VIDA
20/03/2018 5:07 PM CST | Actualizado 20/03/2018 10:43 PM CST

Por qué el feminicidio ocurrido en Reforma 222 no es un "conflicto pasional"

Una mujer fue asesinada por un hombre en una tienda en el centro comercial Reforma 222. El hombre le disparó y después se disparó a sí mismo.

Él entró al local donde ella trabajaba —en el centro comercial Reforma 222—, le disparó tres veces y luego se disparó a sí mismo. Al informar en Twitter sobre lo ocurrido, las autoridades de CDMX dijeron que el hecho fue causado por un "conflicto/crimen pasional".

Horas después, la Procuraduría local informó que el asesinato sería investigado por el delito de homicidio calificado, no feminicidio, como se identifica al asesinato de una mujer por razones de género.

Fue hasta un día después que el subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas de la Procuraduría, Guillermo Terán Pulido, rectificó y dijo a medios que por el asesinato de Selene, de 28 años, se abrió una carpeta de investigación por feminicidio.

Esta falla de las autoridades cobra aún más relevancia si se toma en cuenta que México y Centroamérica encabezan las regiones más críticas de América Latina y el Caribe por violencia a las mujeres, de acuerdo con ONU Mujeres.

Cuartoscuro
Un hombre llegó a un local de Reforma 222, donde le disparó tres veces a su expareja.

¿Por qué es grave que las autoridades de CDMX hayan hablado de un "conflicto/crimen pasional"?

"Cuando hablas de conflicto/crimen pasional estás avalando que la pasión está relacionada con la violencia. Si bien entiendo que la pasión puede dominar la voluntad y cegarte, también hay que entender cómo se presenta distinto entre hombres y mujeres, para mí esa es la clave. Las mujeres no sentimos menos que los hombres y no vamos por ahí intentando matar a nuestras parejas", dijo a HuffPost México Ana Farías, quien dirige la organización Parvada, que trabaja en la intersección de género y pobreza.

El hecho de referirse a un feminicidio o un intento de feminicidio como un conflicto pasional está avalando el hecho de que la pasión está relacionada con la violencia, avalando la idea de que el amor puede matar, de que puedes morir por amor.

En el caso Reforma 222, la autoridad rectificó e investigará el asesinato como un feminicidio, pero la realidad es que en México más de 10 mil mujeres han sido asesinadas desde 2012, pero menos del 20% de los casos han sido juzgados como feminicidios, de acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción.

De acuerdo con la Procuraduría de CDMX —como miles de casos de asesinatos de mujeres en México—, ya existía un antecedente de denuncia por violencia intrafamiliar en contra del asesino, que intentó suicidarse y ahora se encuentra hospitalizado. La mujer de 28 años murió a las pocas horas del ataque.

En México, más del 93% de denuncias por violencia intrafamiliar no son investigadas por las autoridades, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2016.

Para Ana Farías también es grave que los dichos de las autoridades dan "herramientas a la gente que no es autoridad para decir el hombre que asesinó tuvo la razón, la mató por culpa de ella".

"Nos matan por ser mujeres porque ser mujer, en esta sociedad, es ser una persona de segunda. Visto así, cuando las mujeres comienzan a salir de los cánones de lo que la sociedad y, en particular, los hombre entienden por ser mujer, la reacción es la violencia desmedida (...) Nos matan porque nos vem como subhumanas. Si nos matan, no pasa nada y, efectivamente, no pasa nada debido a la inoperancia del sistema judicial", finalizó.