ESTILO DE VIDA
16/03/2018 4:47 PM CST | Actualizado 15/09/2018 1:29 PM CDT

Un mensaje dedicado a los padres que no quieren vacunar a sus hijos

En los últimos años ha aumentado la cantidad de padres que deciden no vacunar a sus hijos, pero ¿cuál es el costo?

Los cuatro casos de sarampión recientemente detectados en México —y que las autoridades han descartado que se trate de una epidemia porque fueron casos "importados"— puso a discusión nuevamente la importancia de la vacunación en niños.

Las personas contagiadas de sarampión en México son una mujer italiana, su hijo, la mujer que cuidaba al niño (todos residentes en CDMX), y una persona de Baja California que viajó recientemente.

STRINGER Mexico / Reuters
Un niño vacunado en Oaxaca, al sur de México.

En los últimos años, Europa ha enfrentado una crisis por la baja tasa de vacunación.

En Francia, por ejemplo, más del 23% de la población no está vacunada contra el sarampión, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una tasa de vacunación del 95% para eliminar dicha enfermedad. Desde septiembre del año pasado, Italia implementó una medida para obligar a los padres vacunar a sus hijos, so pena de una sanción de hasta 7,500 euros.

Las autoridades mexicanas creen que la mujer se contagió por estar en contacto con ciudadanos italianos, ya que trabaja en la embajada de Italia en México.

Para aclarar las dudas acerca de la importancia de vacunar a los niños, en HuffPost México consultamos a los expertos.

¿Qué son las vacunas y cómo funcionan?

Una vacuna es "cualquier preparación que se puede utilizar para generar inmunidad en una persona; es decir, estimular sus defensas para que produzcan anticuerpos, que a su vez son sustancias que atacan ciertos gérmenes", explicó el inmunólogo y alergólogo pediatra del Hospital Infantil de México, Joel Barroso.

El especialista detalló que la vacunación consiste en introducir al cuerpo una pequeña parte de algún germen o virus, pero que no son capaces de causar la enfermedad, sino de solo despertar la respuesta inmune del cuerpo. El objetivo es que si la persona algún día está en contacto directo con un germen o virus, que "ya tenga defensas contra este germen y pueda defenderse sin mayor problema y sin arriesgar la vida".

¿Por qué es importante vacunar a los niños?

"Las vacunas ayudan a proteger a bebés, niños y adolescentes de enfermedades graves. Recibir las vacunas de la infancia significa que su hijo puede desarrollar inmunidad (protección) contra enfermedades antes de que entren en contacto con ellas", de acuerdo el Departamento de Salud de EU.

Seguir el calendario recomendado protege a bebés y niños otorgándoles inmunidad a una etapa temprana de la vida. Si su hijo no se administra alguna vacuna o lo hace tarde, estará en riesgo de contraer enfermedades graves que son prevenibles.Departamento de Salud de EU

Adicional al beneficio de proteger al niño, al vacunarlo también se protege a la comunidad porque evita contagios.

Los niños son particularmente vulnerables a enfermarse porque sus sistemas inmunitarios no han creado las defensas necesarias para combatir infecciones. Justo por esa razón es que las vacunaciones comienzan en una edad temprana para proteger a los niños antes de que estén expuestos a las enfermedades.

"Es un mito que las vacunas no funcionan", dijo Barroso. No vacunar a un niño a la larga "puede traer consecuencias que pueden poner en riesgo su vida. La vacunación sigue siendo y será siempre importante porque gracias a eso se han erradicado enfermedades".

Los niños —y adultos también— necesitan más de 1 dosis de algunas vacunas porque "se puede necesitar más de 1 dosis para desarrollar la inmunidad suficiente contra una enfermedad. Además, la protección de una vacuna también puede desaparecer con el tiempo".

Este es el esquema de vacunación mexicano:

Secretaría de Salud

Los adultos también debemos vacunarnos

Los adultos no nos salvamos de las vacunas. De acuerdo con la inmunóloga clínica y alergóloga Cecilia Hernández, las vacunas necesarias son las siguientes:

Tétanos. Debe aplicarse cada 5 años.

Sarampión. Solo en poblaciones de riesgo, es decir, en edad fértil; también a los adultos que no han enfermado de sarampión, adultos mayores y quienes padecen diabetes.

Influeza. Solo ancianos, mujeres que deseen embarazarse, personas con sobrepeso /obesidad, diabetes o pacientes con asma.

Neumococo. Personas mayores de 65 años o quienes padecen alguna condición respiratoria.

Hepatitis b. Personas con múltiples parejas sexuales.