INTERNACIONAL
14/03/2018 8:38 PM CST | Actualizado 15/03/2018 5:08 PM CST

Reseña de “La forma del agua” de un tipo que tuvo sexo con un delfín

Relata su experiencia y la compara con la premiada película.

En 2010 el periodista Malcolm J. Brenner publicó su novela autobiográfica Diosa Húmeda (Wet Goddess). A los pocos años, J. Brenner fue el objeto de un documental que ganó varios premios: 'El amante de los delfines' ('Dolphin Lover'). En ambas obras se explora un periodo en la década de los 70s en que Brenner ganó fama: él se enamoró, e hizo el amor, con una delfín llamada Dolly.


Durante su inmersión a esta fama sensacionalista, Brenner también se convirtió en materia de varios ensayos y entrevistas. Pero el metabolismo de internet es apresurado, inclusive tratándose de sexo inter-especie con un delfín, y el nombre de Brenner lentamente se borró de las conversaciones de la sociedad.

Malcolm Brenner
Malcolm Brenner with an unidentified dolphin.

Entonces, Guillermo del Toro hizo "La forma del agua", una película sobre una mujer muda que se enamora y, al final, hace el amor con un fornido anfibio humanoide. La cinta ganó el Oscar a la Mejor Película la semana pasada. Yo de inmediato pensé en Brenner.

En 1970, cuando Brenner iba en el segundo año de la universidad, tuvo acceso al ya extinto parque de diversiones Floridaland, cerca de Sarasota, para tomar fotos para un libro sobre el espectáculo con delfines. Ahí, asegura, la delfín Dolly comenzó a cortejarlo.

"Ella frotaba su área genital contra mí", dice Brenner en "El amante de los delfines". "Y cuando la empujaba lejos de mí, ella se enfurecía. Una vez, cuando ella se quería masturbar con mi pierna y no la dejaba, ella se propulsó sobre mi y me empujó hacia el fondo de la piscina de 4 metros".

Luego de un tiempo, Brenner y Dolly consumaron su relación, él de manera vertical y ella horizontal, pero Brenner eventualmente se mudó y a Dolly la enviaron a un acuario en Mississippi, en donde luego murió.

Uno puede pensar en Brenner como un zoófilo. Él traza una diferencia entre los zoófilos y los que practican el bestialismo, refiriendo en "El amante de los delfines" que los segundos "simplemente tienen sexo con un animal y luego se van", en tanto que el primero "es alguien que tiene emociones de ternura o de cuidado con su pareja animal".

Brenner no cree que una persona necesariamente haya nacido con este tipo particular de inclinaciones sexuales, lo cual va en sentido contrario al dogma de muchos otros zoófilos. En el documental, Brenner explica su creencia de que su zoofilia resulta del "abuso físico y sexual tan intenso" que afirma sufrió de niño por parte de su psicólogo Albert Duvall, un estudiante del controvertido psicoanalista Wilhelm Reich. "Creo que descubrí que los animales podían ser un repositorio seguro y cierto de mis deseos sexuales", dice en el documental.

Brenner también traza paralelos entre las actuales leyes antibestialismo y las leyes antimestizaje de los siglos XIX y XX porque, como refiere en el documental: "hace 150 años, a la gente de la raza negra los consideraban como una subespecie degenerada del ser humano... Y espero que, en un futuro más iluminado, la zoofilia no sea vista como algo más controvertido o dañino que como se ve ahora al sexo interracial".

"La forma del agua" también fija su romance interespecies en términos de justicia social. Es probable, pensé, que por ello Brenner viera esta película como un triunfo personal, como una señal de que los zoófilos quizá son más aceptados por la sociedad en general.

Aunque Brenner no había visto la peli, aceptó de gran talante verla a fin de nuestra charla al respecto, la cual se llevó a cabo por teléfono y Facebook.
(La conversación, que aquí presentamos, se editó ligeramente por cuestiones de gramática y narrativa).

Y, ¿qué te pareció?

Mi impresión general es que se trata de una fantasía descaradamente romántica.

¿En qué sentido?

Pues, en todo el montaje. La institución elaboradamente diabólica y opresiva, la noción de que un par de afanadoras se lanzan en contra del jefazo ese y los grandes militares, supongo. Este ser acuático divino que es horrible en un hermoso sentido... o hermoso en un horrible sentido... Creo que hicieron un buen trabajo al transmitir eso. Resulta que me sentí atraído y asqueado por él. Y por la forma en que se dio el romance. Creo que todo se dio demasiado rápido. O sea, a pesar de que él cercenó una parte a un ser humano, parece haber tenido siempre un corazón de oro. Se trató de un romance estereotípico. Creo que tenía que ver más con "Splash, la sirena", con Daryl Hanna y Tom Hanks, con esa versión femenina. No tiene mucho que ver con mi libro, el cual creo que muchos periodistas asumen que es una novela.

¿Crees que el hecho de que la creatura en la película haya estado en cautiverio le da un giro a esa relación?

Bueno, el cautiverio era evidentemente cruel y sádico. No creo que puedas compararlo mucho con el cautiverio de los mamíferos marinos, o a menos con los que yo estoy más familiarizados, fuera de lugares como Indonesia o Rusia, en donde mantienen a la fecha shows itinerantes con delfines. De hecho, hay una escena en que la criatura sale encadenada y se parece a Charles Laughton en "El jorobado de Notre Dame". Ahí se delataron un poco en términos cinematográficos. Hay un paralelo en el hecho de que tanto Elisa como la criatura son mudos. Sin embargo, la criatura consigue expresarse.

Sí, de hecho eso me recordó mucho de lo que escribiste de que hubo una conexión telepática entre tú y el delfín.

El caso es que, si eres un ser humano racional, o más o menos racional, y comienzas a creer que tienes una comunicación telepática de cualquier tipo, comienzas a dudar de tu cordura. Creo que la única cosa en duda es si la criatura se podía comunicar o no. Y (en la película) el único que dudaba era el tipo malo... ¿cómo se llamaba? Se me olvidó. (El personaje era Richard Strickland.) A fin de cuentas, creo que fue una buena película; disfrutable. Quizá fue un poco larga, sobre todo al final. Eso es una falla en muchas películas modernas, creo. Sería mejor si se limitaran a 90 o 100 minutos.

Mucha gente se enfoca casi por completo en el hecho de que en la película sale Elisa teniendo sexo con este hombre pez. Me da curiosidad saber cuál es tu reacción.

Dado cómo se desarrolla su relación, parece que viene siendo algo natural. Sin embargo, debo decir que un delfín es mucho más sexy que esa cosa. Pero bueno, no soy Elisa. Quizá mejor debas dirigir todo esto a otra parte. De cualquier forma, para mí, el hecho de que ganó el Oscar a la Mejor Película es sorprendente. Demuestra hasta qué grado se trata de una fantasía.

¿Por qué dices eso?

Porque no creo... Mira, hace dos años se hizo un documental... estoy tratando de recordar cómo se llamaba... creo que era "Zoo". Y se trataba de un incidente en el que un ingeniero de Boeing se iba a un zoológico en el campo y muere tras ser atacado por un semental. Y aunque se trata de una película en la que se toca el tema de manera muy artística, no deja de ser un cuadrúpedo. Al parecer el dictado de Hollywood es que mientras el objeto de tu deseo sea un bípedo sin plumas, no dejemos que unas branquias o escamas interfieran con un romance verdadero. Así que mientras ese objeto de tu deseo parezca un hombre...

Dices que en tu opinión los delfines son más sexys. ¿Hay alguna característica específica de los delfines que sea más atractiva para tí de lo que viste en la peli?

Hay que aceptarlo: el simple concepto de un hombre con branquias proviene del hecho de que no tenían tecnologìas visuales (como CGI, imágenes generadas por computadora) en la década de los 50s, cuando querían hacer "El monstruo de la Laguna Negra". Entonces, tuvieron que recurrir a un tipo con un traje de goma. Eso determina que la criatura tenga una especie de forma antropomórfica. Un delfín, en tanto, no es antropomórfico. No tiene piernas y sus extremidades son aletas. En lugar de fosas nasales tienen un orificio en la cabeza. En su trasero en vez de nalgas tienen unas aletas poderosas y pueden nadar a más de 32 kilómetros por hora. Son los más radicalmente diferentes de los mamíferos, así como una de las especies mamíferas más antiguas. Tienen una línea elegante y son suaves. Y, por lo general, se interesan por nosotros.

Los delfines además, pueden ser, si acaso quieren (como yo lo descubrí con Dolly, la delfín que se convirtió en el personaje llamado Ruby en 'Diosa húmeda'), muy discriminantes y muy, pero muy, delicados y gentiles con un ser humano. Cuando ella abría su boca y pasaba sus dientes muy ligeramente por mis brazos y piernas, hacía que se me erizaran los vellos detrás de mi cuello. Ves, era increíble. Y el haber pasado por este proceso en el que ella primero esperaba que yo respondiera como un delfín macho, hasta que, de algún modo, entendió que tenía que ser más gentil y suave conmigo, y ver su respuesta a ello, fue algo evocador e inquietante. Muy evocador e inquietante. Esa es la manera en que trabaja la inteligencia en la mente de un delfín.

A la fecha no sé, y me rehúso a especular, por qué ella quería tener sexo conmigo, o con un ser humano en sí. Sin embargo, ella me dedicó toda su atención. Con el tiempo, eso fue muy halagador, sobre todo porque nadie se fijaba en mí. Así que por ello entiendo por qué Elisa se sentía así (en "La forma del agua").

¿El hecho de que Dolly era hembra tenía algo que ver con que te sintieras atraído por ella? ¿No crees que te sientas atraído por delfines machos?

No. Los delfines machos no me atraen sexualmente. Como adulto, soy heterosexual a pesar de haber cruzado una línea con otra especie. De adolescente, como escribí en mi biografía, hubo una época en mi vida en la que masturbaba al perro de la familia, un poodle macho. Pero no era porque yo fuera gay. Era porque me excitaba su excitación y todo eso era muy placentero para ambos. Si la poodle hembra hubiera respondido igual, probablemente me la hubiera tirado.

Para tí, personalmente, ¿la presencia de características humanoides cambiaría tu nivel de atracción?

Yo creo que sí porque, como verás. No me atrae eso del furry art, la expresión que describe al arte que combina características antropomorfas y animales. Lo que me atraía a mí era su atención y la forma en que me retaba intelectualmente, no su apariencia.

Dijiste: "Para mí, el hecho de que ganó el Oscar a la Mejor Película es sorprendente. Demuestra hasta qué grado se trata de una fantasía". Me pregunto si puedes abundar en este punto. ¿Crees que si la relación en la película se hubiera representado de forma menos fantástica hubiera resultado en menor aceptación por parte del público?

Absolutamente que sí. Mientras más acercas el bestialismo a la mente de una persona, más lo va a rechazar por norma general. Guillermo (del Toro) es muy cuidadoso al crear una atmósfera muy fantástica en la película con elementos muy reales, como la vida de Elisa. El laboratorio en sí en donde las mujeres trabajan es una fantasía fantástica. La mayoría de los laboratorios de investigación marina no se parecen a ese. Estoy seguro que muchos de los liberales buenos que me criticaron por hacer el amor con un delfín amaron esta película porque el héroe es un bípedo sin plumas. Si el "objeto" hubiera sido un delfín, no hubiera sido tan popular.

¿Te molesta que la gente solamente acepte estas cosas si son una fantasía o una alegoría? ¿Crees que verás el día en que eso cambie?

Claro que me molesta. No me gusta que la gente me amenace con aplicarme un Lorena Bobbit (quien le cortó el pene a su pareja) porque tuve sexo con un delfín.

¿Que si creo que cambiará esto? ¿Quién sabe?

Me gustaría pensar que la sociedad pudiera ser menos religiosa porque los censores en el Levítico trazan la única base concebible de cualquier ley en contra del bestialismo. No creo que el que yo se la haya pellizcado a mi perro tenga un efecto en la sociedad, bueno o malo, siempre y cuando no le haya lastimado o haya cometido un abuso. Las leyes en contra de la crueldad a los animales deberían bastar sin tener que criminalizar el acto sexual interespecies; algo que organizaciones como PETA quieren lograr.

¿Crees que esta pelìcula sea un paso hacia la aceptación?

No veo que sea un paso hacia la aceptación. Es tan evidente que se trata de una fantasía que la mayoría de la gente no transferirá su buena voluntad a zoófilos como yo. Pregúntame de nuevo cuando haya firmado un contrato para llevar al cine "Diosa húmeda". Eso sí, hay algo que quiero dejar claro: no escribí "Diosa húmeda" para los zoófilos. La escribí para los delfines.

¿Viste alguna de las otras películas postuladas para el Oscar a la mejor?

Yo no voy mucho al cine.

¿Hay algo en particular que se te haya quedado bragado de "La forma del agua"?

Me gustó mucho el hecho de que la Academia le haya dado el Oscar por Mejor Película a una en la que se mostraran senos de mujer. No creo que, debido a la historia, haya algo inapropiado o incorrecto. Sabes, es mucho más obsceno o lascivo sugerir que una mujer tiene sexo con una criatura marina que ver sus tetas.