ESTILO DE VIDA
06/03/2018 9:07 AM CST | Actualizado 06/03/2018 9:23 AM CST

La historia de las mujeres usando pantalones como símbolo de poder

El largo camino que hemos transitado las mujeres por la igualdad y equidad, y no vamos a parar. 💪

Casi todos los años pasa lo mismo: cuando llega la fecha de celebrar el mes de para hacer conciencia de algo, el momento pasa dos semanas después. Pero al igual que el mes de la Historia Afroescendiente en febrero, que tuvo momentos importantes con el lanzamiento de la película Black Panther o con la presentación de los retratos de Barack y Michelle Obama en la Casa Blanca, el mes de la HIstoria de las Mujeres podría tener un impacto más allá de la conmemoración en el calendario.

El movimiento #MeToo y la nueva oleada de feminismo están replanteando la forma en la que las mujeres y los hombres enfrentan personalmente y profesionalmente las dinámicas del poder en muchos niveles, incluyendo la más evidente: la ropa. Durante el mes de la moda para las pasarelas de otoño-invierno de 2018, que termina esta semana en París, los diseñadores cuestionaron lo que el feminismo significa hoy en día retomando los power suits de los 80s y los colores llamativos.

Ann Tylor

Fuera de la pasarela, la tienda de Ann Taylor lanzó el 1 de marzo la campaña "Los pantalones son poder" que, según la compañía, "conmemora la evolución de los pantalones no sólo en la moda, sino como un símbolo de igualdad para las mujeres", y plantea la pregunta de "¿quién lleva los pantalones?" en una relación que es más que metafórica.

Heritage Images/Getty Images
En una foto del Siglo XIX, la actriz Sarah Bernhardt usa pantalones al posar al lado de su escultura.

Obviamente, el que las mujeres utilicen pantalones es algo que recientemente aceptó la sociedad (una sociedad controlada por el patriarcado). Se sabe que Juana de Arco se vestía de hombre, y utilizaba armadura en el siglo 15 para evitar que la violaran, aunque después la quemaron en la hoguera en parte por esta razón. Para 1850, Amelia Bloomer, activista de derechos humanos, popularizó los "bloomers", pantalones de corte abombado que llegaban hasta el tobillo o hasta la rodilla y que creó Elizabeth Smith Miller. Para el siglo 20, los pantalones de mujeres que aceptaban "sólo en ocasiones", como pijamas o para andar en bicicleta, dijo a Yahoo Lifestyle Emma McClendon, curadora asociada de vestido del Museo del Fashion Institute of Technology en Nueva York. Para 1920 y 1930, celebridades se atrevieron a llevar trajes con pantalón a premieres cinematográficas, como Marlene Dietrich con un traje cortesía de Gabrielle Chanel, y "lo más atrevido de Katherine Hepburn" eran sus pantalones.

Getty Images
Katharine Hepburn en una escena de la película 'The Philadelphia Story", en 1940.

McClendon indica que, como celebridades, ambas mujeres podían salirse con la suya y vestir prendas andróginas sin sufrir represalias, pero las otras mujeres podrían incluso ser multadas debido a las leyes que hicieron los hombres. En Francia, las mujeres necesitaban permiso para "vestirse como hombres" para ir a trabajar o para montar bicicletas o caballos, y esta ley permaneció intacta hasta 2013 (aunque no se le tomó en serio durante más de un siglo). En 1939, una mujer en Los Ángeles fue a la cárcel por presentarse en la corte con pantalones, pues el juez señaló que eran una distracción del asunto legal que se estaba llevando a cabo. Las mujeres en el Congreso de Estados Unidos no podían utilizar pantalones en el Senado, hasta 1993 cuando la "Rebelión del Traje de Pantalón" acabó con una regla arcaica.

Sería tonto pensar que el garbo de las mujeres no se controla en el nuevo milenio. En 2009, una mujer sudanesa fue multada, aunque no recibió latigazos, por utilizar pantalones verdes, lo cual violaba las "leyes de decencia pública". Una ley, que se adoptó en 2017 para mujeres golfistas profesionales, estipula que pueden multarlas por utilizar leggings. Y hablando de leggings, algunas personas los consideran los pantalones antipantalones porque son tan apretados como los corsets y los vestidos de gala, según una opinión publicada en The New York Times, que indica que "los pantalones de yoga son malos para las mujeres", opinión que despertó gran controversia. Y esa es la idea.

LEVI STRAUSS CO

También se han dado grandes pasos políticos en la vestimenta que nos han llevado hasta donde estamos ahora. Levi's, la responsable del estandarte de la mezclilla estadounidense y de su imagen del vaquero trabajador, creó "Freedom-Alls" hace exactamente un siglo, y después Lady Levi's.

"Además de referirse a la Primera Guerra Mundial, que terminó en 1918 cuando se crearon los Freedom-Alls, el nombre también implicaba la liberación en la ropa de mujeres, y ofrecía un traje que las mujeres podrían usar para disfrutar las nuevas actividades populares al aire libre, como excursiones y manejar, o para hacer el trabajo de casa", explicó a Yahoo Lifestyle, la historiadora de Levi Strauss & Co., Tracey Panek. "Una mujer utilizó sus Freedom-Alls como traje de novia, y se subió a un caballo después de la ceremonia para recorrer su rancho de borregos en Arizona junto con su marido, Edith Kast Harman de Reno , Nevada, utilizaba Freedom-Alls cuando estaba embarazada, sólo le agregaba un trozo de tela para acomodar su embarazo. Levi Strauss & Co. cambió a pantalones separados cuando introdujo 'trajes de excursión' en los 20's, con pantalones khaki y blusas que hacía juego".

En el mundo de la moda, con M mayúscula, tal vez sea Yves Saint-Laurent el personaje más importante en la liberación de las mujeres de los confines de los vestidos.

Reg Lancaster via Getty Images
Una modelo con un traje de pantalón a rayas de Yves Saint Laurent. El diseño, conocido como "Le Smoking", se convirtió en una pieza emblemática de la firma.

McClendon explica que "no fue sino hasta las décadas de experimentación de los 60s y 70s que se da el parteaguas, el verdadero rompimiento, en términos de la cronología de la moda de mujeres. Yves Saint Laurent se merece una buena parte del crédito del camino hacia el hecho de que las mujeres pudieran usar pantalones en cualquier ocasión, con sus smokings para ocasiones formales al igual que sus vestidos, y los trajes de safari para mujeres. Él fue revolucionario porque no hizo pantalones con diseño femenino. Fue importante porque estaba vistiendo a las mujeres con ropa de hombres, y presentaba diferentes arquetipos de masculinidad y femineidad".

André Courréges, otro diseñador francés, merece reconocimiento por hacer pantalones para mujeres, antes del "Le Smoking" de YSL que debutó en 1966. Para la primavera de 1964, Courrèges presentó a mujeres en pantalones y botas bajas, y propició el look de diario, y no el de ocasiones especiales que describe McClendon.

WHITE HOUSE COLLECTION

Estos pioneros nos llevan hasta los momentos icónicos de la cultura pop contemporánea que todos conocemos: en 1977, Diane Keaton en su traje para "Annie Hall"; Brooke Shields y "mis Calvins" en 1980. De hecho, estos momentos también se está dando un resurgimiento del power suit de mujer, como se ve en los likes que recibe Janelle Monáe. (Y no crean que nos olvidaremos de mencionar al menos una vez a Hillary Clinton).

"La ropa es cada vez más un recurso de activismo político", dice McClendon. "Todos nos damos cuenta de la dinámica del poder inherente a la vestimenta".