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01/03/2018 1:12 PM CST | Actualizado 04/03/2018 11:18 PM CST

Corea del Sur se une al movimiento #MeToo

La fiscal de Corea del Sur Seo Ji-hyeon inspiró a una serie de mujeres a contar sus historias.


En 2010, la fiscal de Corea del Sur Seo Ji-hyeon denunció ante sus superiores que la había tocado indebidamente Ahn Tae-geun, fiscal del Ministerio de Justicia de Corea del Sur. No se hizo ninguna investigación al respecto. De hecho, a ella se le criticó fuertemente y la bajaron de rango con un cargo que nadie quería, en un pueblo remoto de pescadores.

La semana pasada, Seo hizo pública su denuncia, la cual desató una oleada de declaraciones de mujeres de Corea del Sur que quieren participar en el movimiento "Me Too".

Las mujeres víctimas (de abuso) de todo el país se unieron para decir que no fueron capaces de alzar sus voces en el pasado porque sus atacantes solían estar en puestos más altos que los de ellas. Señalan también que la cultura de la sociedad coreana condena y sospecha de sus intenciones cuando deciden hacer públicas sus acusaciones.

Sin embargo, la confesión de Seo ha hecho que una serie de mujeres de diferentes profesiones cuenten sus experiencias sobre acoso y abuso sexual.

HuffPost Korea.
Lee Jae-jeong.

Seo hizo que Lee Jae-jeong, asambleísta del Partido Democrático de Corea del Sur, dijera por primera vez que hace 13 años también la acosaron sexualmente cuando trabajaba como abogada, pero no pudo denunciarlo.

Lee escribió el pasado 30 de enero en Facebook: "Para respaldar a la fiscal Seo ji-hyeon, escribí y borré este post un par de veces, lo cual revela mis dudas para hacerlo. No fui capaz de hacerlo cuando era abogada. Esto es lo que me cuesta trabajo hacer ahora, incluso siendo una asambleísta". Incluyó los hashtags #MeToo y #WithYou.

Lee dio una larga entrevista el 2 de febrero a "Kim Hyeon-jeong News Show" en CBS y contó los detalles del abuso que sufrió. Sucedió cuando pasó el examen de la barra de abogados y antes de que empezara a trabajar con una firma de abogados.

En el show Lee dijo: "El atacante era el presidente de la firma de abogados con la que quería trabajar. Después de lo que sucedió, el seguía llamándome. No aceptaba mis negativas".

Para él yo no fui ni la primera ni la última.
Aunque otras víctimas indicaron claramente su negativa y evitaron situaciones, no pudieron hacer pública la situación ni discutir el asunto.
Yo era una abogada que valientemente defendía los asuntos de otras personas, pero no pude hablar de mis propios asuntos porque sabía que estaba en total desventaja si quería contraatacar o presentarme a mí misma como víctima.


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Lee Hyo-kyeong.


El movimiento ha logrado que más mujeres hablen sobre el abuso, incluyendo Lee Hyo-Kyeong, asambleísta de la provincia de Gyeonggi-do, quien posteó en Facebook: "Incluso yo, una mujer de carácter fuerte, soy objeto de ataque sexuales. Me llamaron para ir al karaoke a las 10 pm. Alguien me llamó borracho a la 1 am y me dijo que me amaba. Me preguntaron por qué tenía una cadera tan ancha, y oí que algún hombre hablaba del tamaño de mis pechos".

"Hace seis años, después de un taller de la compañía, fui al karaoke y a cenar con mis colegas asambleístas y continúa diciendo que un colega se acercó a ella cuando bailaba y de repente se quitó los pantalones".

"Durante un segundo sentí vergüenza. Me salí de allí y me dirigí a mi cuarto de hotel", dijo. "El año pasado le conté a mi esposo lo que me había pasado seis años antes".

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Mujer coreana mostrando signo que dice ""La valentía de Seo sobre #MeTooha ayudado a brillar acerca del acoso sexual con la fuerza de la policía".

Leí en un artículo que el 70% de las víctimas de acoso sexual abandonan sus empleos. Yo no me arrepiento de haber dejado mi trabajo, pero envidio y admiro la valentía y el juicio de la fiscal Seo Ji-hyeon.
Deseando ya no permanecer en silencio, saqué a la luz una terrible historia que desde hacía tiempo había enterrado en mi mente.


La conversación sobre acoso y abuso en ambientes profesionales llegó ya a las escuelas. Yeon Hak Kang, graduada de la Universidad de Hanyang, publicó en Facebook que estaba resuelta a dejar la escuela a causa del acoso sexual persistente de un maestro, y también por el acoso de un asesor académico.

Contó que su asesor académico la contactaba todo el tiempo diciendo cosas que estaban por encima de los límites de una alumna y un maestro, como "quiero escuchar tu voz" o "considérame tu hermano". Aunque le contó del problema a otras personas, dijo que "experimentó el mismo silencio exasperante y las respuestas cobardes de la gente que estaba a su alrededor".

Yeon señaló en Facebook que cambió su decisión de dejar la escuela cuando otras mujeres le dijeron: "¿Y qué hay de nosotros?".

La discusión actual en Corea del Sur sobre el abuso y el acoso va más allá de las historias individuales. Asiana Alrlines, por ejemplo, es blanco de críticas por asuntos de género entre los sobrecargos.

Se ha reportado que las asistentes de vuelo recibieron órdenes por parte de los ejecutivos de correr y abrazar a presidente Park Sam-koo como parte de la ceremonia de saludo cuando visita a la compañía una vez al mes.

Una persona familiarizada con la situación dijo al periódico coreano Hankyoreh, "Cuando el presidente Park conoció a las sobrecargos, dijo sin pudor: "Vengo aquí por algo de energía". Llamó a las sobrecargos, las abrazó durante 20 minutos o media hora y fue al centro de capacitación, en donde están reunidas las asistentes que reciben capacitación y apenas tienen alrededor de 20 años. Asiana Airlines respondió al periódico que "El señor presidente sólo estaba dando ánimos a las empleadas desde el fondo de su corazón amoroso".

Las declaraciones públicas de Seo Ji-hyeon han logrado que el movimiento "Me Too" llegue a diferentes áreas de la sociedad coreana. Sin embargo, las acusaciones organizadas de abuso sexual se extendieron por toda Corea en octubre de 2016. Hashtags como #sexaulharrasment-in-literary circles, empezaron a surgir, principalmente en Twitter. Finalmente, en mayo una campaña logró reunir suficiente dinero para publicar "No References" (Sin referencias), un libro que contiene historias de acoso y abuso de víctimas de toda Corea.

Este artículo se publicó originalmente en HuffPost Korea.