UN MUNDO MEJOR
28/02/2018 1:48 PM CST | Actualizado 28/02/2018 3:46 PM CST

Monica Lewinsky: Gracias al movimiento #MeToo, ya no estoy sola

Sigue afectada por el trauma y el concepto de consenso después de 20 años del escándalo con Clinton.

Monica Lewinsky ha tenido que esperar 20 años para que llegara el movimiento "Me Too".

"Me apena tanto que estés tan sola", escribió Lewinsky en un reciente ensayo para la revista Vanity Fair en referencia a un mensaje que recibió de una líder del movimiento. "Esas siete palabras me deshicieron".

En el ensayo publicado en la edición de marzo de la revista, Lewinsky describe cómo batalló con el aislamiento y el trauma luego de que su affair con el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, se hizo público en 1998. No fue sino hasta hace poco, gracias al movimiento "Me Too" en contra del abuso sexual, que Lewinsky se sintió menos sola. Una correspondencia en privado con una líder del movimiento fue en extremo tranquilizador, escribió.

"De alguna manera, al venir de ella, esa especie de reconocimiento a un nivel profundo y espiritual (sus palabras), cayeron sobre sí de tal forma que me abrí y rompí en llanto", afirma Lewinsky. "Sí, en 1998 me habían mandado muchas cartas de apoyo... Pero básicamente me sentía sola. Muy. Mucho. Solitaria. Públicamente sola― abandonada, más que nadie, por la figura principal de esa crisis y de quien, de hecho me conocía muy bien, hasta en lo íntimo―. Concuerdo con todos en que sí cometí errores. Pero sumergirme y nadar en ese mar de soledad fue algo aterrador.

En su texto tan doloroso, Lewinsky describe lo que sintió al ser el personaje principal de la infausta memoria de un escándalo que sacudió a la presidencia de Estados Unidos: la investigación; la arremetida de los medios, y los sketches burlones en 'Saturday Night Live"; su propia madre, obligada a testificar en su contra... y la manera en que se exhibieron detalles de su vida sexual y personal para que los viera todo el mundo.

El viaje de mi trauma ha sido largo, arduo, doloroso y caro. Y no ha terminado.Monica Lewinsky

"My trauma expedition has been long, arduous, painful, and expensive. And it's not over." - Monica Lewinsky

"Seré rotunda: hace varios años me diagnosticaron con trastorno por estrés postraumático debido, más que nada, al sufrimiento de haber sido expuesta públicamente y expulsada de la sociedad", escribió. "Mi experiencia con el trauma ha sido larga, difícil, dolorosa y muy cara. Y no ha terminado".

A los 44 años, Lewinsky dice que su experiencia pudo haber sido diferente de haber ocurrido en esta época. Con el levantamiento del movimiento "Me Too", ella escribió que la hubieran "aceptado de inmediato en una tribu".

El aislamiento es una herramienta poderosa para el subyugador. Sin embargo, no creo que me hubiera sentido tan aislada si todo eso hubiera ocurrido ahora. Uno de los aspectos más inspiradores de este nuevo y energizante movimiento es el enorme número de mujeres que han alzado la voz en apoyo mutuo. Y ese volumen en las cifras se ha traducido en volumen de la voz pública. A través de la historia, ése quien forja la historia (y casi siempre se trata de un ése), le da forma a "la verdad". Sin embargo, este alzamiento colectivo de los decibeles le ha dado resonancia a las narrativas de las mujeres. Si internet fue una bestia negra para mí en 1998, su hija bastarda, o sea las redes sociales, son la salvación de millones de mujeres hoy en día (sin soslayar cosas como el bullying cibernético, el acoso en línea, el doxing (la publicación de información privada sin consenso, o llamar a las chicas putas). Casi cualquiera puede compartir sus historias de #MeToo y, por ello, ser admitidos de inmediato en una tribu.


El movimiento "Me Too" también ha ayudado a Lewinsky a enfrentar su propia historia y encontrar otros matices. A la fecha, continúa buscando en las áreas grises del consentimiento en su relación con Clinton. Si bien ella no cree que lo que le pasó "haya sido un ataque sexual", dice que lo que pasó fue "un burdo abuso de poder".

"Apenas estoy comenzando, sí, comenzando, a considerar las implicaciones de la brecha del poder que era tan abismal entre un presidente y una becaria de la Casa Blanca", escribió. "Apenas exploro la idea de que en tales circunstancias, el consentimiento era algo discutible. A pesar del desbalance de poder y la habilidad para abusar de éste, (el que hecho de que sea discutible) existe a pesar de que el sexo haya sido consensual.

"Quiero pensarlo con cuidado, pero estoy segura de algo: parte de lo que me ha permitido cambiar es saber que ya no estoy sola. Y por eso, me siento agradecida".