RUTAHUFFPOST
24/02/2018 5:04 AM CST | Actualizado 24/02/2018 5:04 AM CST

Huexca, una comunidad arrollada por la electricidad

Este poblado morelense vive a la sombra de uno de los proyectos de energía más ambiciosos que la Comisión Federal de Electricidad construye en el país.

Huexca no parece el sitio donde alguien esté invirtiendo 700 millones de dólares. Ubicado a 4 kilómetros de la carretera federal 160 que conecta Cuautla con Izúcar de Matamoros, este poblado morelense vive a la sombra de uno de los proyectos de energía más ambiciosos que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) construye en el país. La Central de Ciclo Combinado Centro (CCC Centro) producirá alrededor de 622 megawatts de electricidad cuando inicie operaciones, aunque para sus vecinos el saldo ha sido mas bien de conflicto e incluso violencia.

Jazmín Adrian.

Un documento de la CFE redactado en 2011 describe la CCC Centro como una instalación donde se producirá electricidad por medio de una tecnología llamada ciclo combinado que consiste en la combustión de gas natural y el reuso de los gases producto de dicha combustión para calentar agua y convertirla en vapor. Para Teresa Castellanos, habitante de Huexca, el proyecto figuró en su vida hacia finales de 2011 cuando detectaron la presencia de topógrafos en el predio que antes había sido una pista aérea, "les preguntábamos sobre lo que hacían y nos respondían que eran casas o una subestación eléctrica", recuerda.

La CCC Centro es parte del llamado Proyecto Integral Morelos (PIM), un plan para dotar de energía al oriente del estado, especialmente la zona industrial que rodea Cuautla y donde se ubican instalaciones de empresas como la gigante del vidrio Saint Gobain. Este PIM incluye la construcción de un gasoducto que va desde Tlaxcala hasta la CCC Centro.

Especial.
Fuente: Comisión Federal de Electricidad

El gasoducto ha generado controversias tanto por su paso en zonas cercanas al volcán Popocatépetl, como por el uso de una oscura figura jurídica llamada servidumbre de paso, por parte de CFE, para hacerse del derecho de uso de los terrenos donde se construyó el gasoducto.

Huexca, comunidad dedicada al cultivo de maíz, sorgo y la crianza de ganado lechero no tuvo conocimiento, hasta inicios de 2012, de que la terminal de dicho gasoducto estaría en inmediaciones de sus campos de cultivo, entonces, dice Castellanos, "una compañera que era estudiante fue contactada por otros afectados en Puebla y es cuando nos dicen la realidad del proyecto de la termoeléctrica".

Jazmín Adrian.

El HuffPost contactó a Abengoa, la empresa constructora del proyecto, y hasta el 23 de febrero, no había recibido una respuesta. En 2016, una representante del Pacto Mundial de las Naciones Unidas contactó a la compañía a fin de señalar el potencial daño causado por la CCC Centro, recibiendo la siguiente respuesta:

Especial.
Fuente: Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos.

La asamblea de pobladores de Huexca solicitó a quienes se hallaban en la obra información sobre su verdadera naturaleza, pero sólo recibían respuestas dilatorias. "Nos decían que luego nos mandarían a alguien, pero eso no pasó", explica Castellanos. Era principio de 2012 y durante la campaña del entonces candidato a la gubernatura Graco Ramírez, hablaron con él durante un evento; Ramírez les dijo entonces que si la comunidad no deseaba esa instalación, no se construiría, refiere la activista de Huexca. "Se va a respetar la voluntad del pueblo", les dijo el entonces candidato y hoy gobernador del estado.

Jazmín Adrian.

La activista señala que las cosas ocurrieron en una forma totalmente diferente: "gente de su campaña política vino a decir que la planta traería beneficios, que habría empleos buenos, mucho trabajo y turismo para todos y que quienes estábamos en contra no queríamos el progreso de la comunidad", recuerda. Mientras tanto, las obras seguían con más intensidad, al punto que, el 16 de mayo de 2012, un grupo de habitantes irritados por el silencio de la constructora y del gobierno, cerraron el acceso a las obras de la termoeléctrica.

Jazmín Adrian.

Graco Ramírez asumió la gubernatura el 1 de octubre y 12 días más tarde, la fuerza pública de Morelos se presentó para disolver el bloqueo, "a eso de las siete de la mañana del 23 de octubre mandaron unos 300 granaderos, quienes golpearon a unas treinta mujeres, quince hombres y algunos niños que estábamos en el plantón", rememora Castellanos.

Los pobladores de Huexca hicieron numerosas asambleas para definir el curso de acción, además de numerosas protestas, pero la amenaza de más violencia los hizo desistir de volver a bloquear las obras.

Jazmín Adrian.

Entretanto, la vida de la comunidad comenzó a sufrir otros daños, "algunas personas comenzaron a apoyar a la termoeléctrica porque sentían que podrían tener trabajo y beneficios económicos", dice Castellanos. Estas dos facciones del pueblo se llegaron a enfrentar violentamente por causa de la planta, "se acusaban unos a otros de forma muy fuerte y afuera las familias se dividieron."

En un recorrido realizado por el HuffPost, en torno a la CCC Centro no hubo evidencia de actividades en la planta. Ocasionalmente entra o sale algún vehículo sin aparente resguardo de fuerzas estatales o federales. La central debió iniciar plenas operaciones hacia finales de 2013, pero hasta mayo de 2016 la CFE no la reconocía como planta en servicio.

Y ADEMÁS... SIN AGUA

En buena medida, la poca actividad de la central tiene que ver con el acceso al agua que necesita para operar, alrededor de 245 litros por segundo, de acuerdo con el gobierno estatal.

El agua provendría de una planta tratadora en Cuautla y llevada por una tubería hasta Huexca, a unos 7 kilómetros, pero la suspicacia y la falta de información han hecho que las obras estén semiparalizadas, debido a protestas de campesinos, quienes consideran que en realidad el agua para la central provendrá de pozos en la comunidad de Apatlaco, refiere María Teresa Figueroa, vicepresidenta de la organización no gubernamental Morelos en Movimiento.

"El problema de fondo es que las autoridades no dan información acerca del propósito de los pozos que se están perforando y la profunda desconfianza de la gente hacen que emerjan protestas", apunta Figueroa.

Jazmín Adrian.

Por ahora, la situación en Huexca parece tranquila. Los pobladores se reúnen en la pequeña plaza del pueblo para conversar bajo los árboles. "Ya nos hablamos todos, pero preferimos no tocar el tema de la termoeléctrica para no meternos en problemas", concluye Castellanos.

Además, la promesa de empleos para Huexca resultó magra, pues apenas una decena de personas de la comunidad laboran en la central en tareas de limpieza.

Cuando la CCC Centro inicie operaciones formalmente, las fisuras sociales causadas por el proyecto en Huexca probablemente se hagan nuevamente visibles. Fisuras como las que hoy hacen que una parte de la escuela del pueblo haya quedado inutilizada tras los sismos del pasado 19 de septiembre.