RUTAHUFFPOST
23/02/2018 5:00 AM CST | Actualizado 23/02/2018 7:21 AM CST

Jojutla, uno de los municipios más peligrosos para las mujeres en Morelos

De los casi 900 casos de homicidio calificado en contra de mujeres entre 2000 y 2017, el 90% están relacionados con el crimen organizado.

Cuartoscuro.

Ante el alza de crímenes contra las mujeres, hace dos años Morelos se convirtió en el segundo estado en levantar una Alerta de Violencia de Género (AVG).

Sin embargo, en abril del año pasado la Secretaría de Gobernación retiró en un 80 % esta medida y sólo se mantuvo en ocho municipios, de 33 que tiene la entidad: Cuernavaca, Cuautla, Jiutepec, Temixco, Yautepec Emiliano Zapata, Xochitepec y Puente de Ixtla.

De acuerdo con la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos (CIDH Morelos), entre el año 2000 y 2017, se contaron 981 casos de feminicidio, de los cuales, sólo tres resultaron en condenas para los responsables.

El 11 de agosto del 2015, un día después de que se emitiera la AVG, se encontraron los restos desmembrados de dos mujeres; sobre las posibles líneas de investigación, las autoridades señalaron que, previo a los hechos, ambas habían tenido actividad sexual.

De los casi 900 casos de homicidio calificado en contra de mujeres entre 2000 y 2017, el 90% están relacionados con el crimen organizado, con base en datos de la CIDH. En el municipio de Amacuzac, por ejemplo, los pobladores vinculan este tipo de crímenes al cártel de Los Rojos, liderado por Santiago Mazari Miranda, alías El Carrete.

Morelos resulta un punto estratégico para el transporte de drogas, al hacer frontera con el Estado de México, Puebla, Guerrero y Ciudad de México.

UN PROBLEMA DESDE CASA

Cuartoscuro.

La violencia dentro del hogar o la trata continúan siendo dos de las problemáticas que más vulneran los derechos de las mujeres.

Por cada 100 delitos que se comenten, sólo hay cuatro denuncias y algunos casos de feminicidio pudieron haber sido prevenidos y atendidos con antelación, sobre todo, los relacionados con la violencia doméstica.

Muchas mujeres prefieren no denunciar porque temen una represalia por parte de sus parejas o porque el trato que reciben en las instancias judiciales no es adecuado.

EL CASO YAMILÉ

Especial.

Yamilé, de 11 años, fue secuestrada en Jojutla en 2016 y aún se desconoce su paradero.

Recientemente, el caso volvió a llamar la atención, porque los únicos sospechosos del crimen, y a quienes la hermana de Yamilé identificó, fueron liberados: un padre y un hijo, quienes presumiblemente formaban parte de una red de trata de menores.

UNA ESTRATEGIA CON RESULTADOS POCO VISIBLES

Cuartoscuro.

Durante su campaña a gobernador de Morelos, en 2012, Graco Ramírez prometió penas de hasta 70 años de cárcel para los secuestradores y feminicidas. Hasta ahora, la condena más larga es de 30 años para un hombre que mató a su esposa para luego destazarla y quemar sus restos, y quien se presentó a denunciar la desaparición, aunque las pesquisas apuntaron en su contra.

Asimismo, se invirtió en la instalación de equipo de videovigilancia y botones de pánico para 900 unidades de transporte público, lo cual representó un costo de entre 30 y 35 mil pesos, que se traducen en 27 millones de pesos. Sin embargo, la entidad no está por encima de la media nacional en este problema, con base en datos del INEGI.

Por ello, fuentes consultadas por el HuffPost, criticaron la medida, al considerar que ese dinero bien pudo usarse, por ejemplo, para capacitar a los cuerpos policíacos.

Cuartoscuro.

El pasado 14 de febrero, el Instituto de la Mujer del Estado de Morelos (IMEM) protestó en la Plaza de Armas como parte de la lucha por la igualdad y seguridad de las mujeres y niñas del estado.

En la manifestación participaron María Teresa Domínguez, directora del IMEM, y Rosi Orozco, presidenta de la Comisión Unidos contra la Trata, quien en julio de 2017 había señalado que la administración actual había hecho avances en la materia.

Sin embargo, tras la protesta, Orozco reconoció que no iba a haber avances en la entidad, si no se combatían los giros negros.

Hasta ahora, las llamadas zonas de tolerancia siguen operando normalmente. La cabecera del municipio de Jojutla, por ejemplo, tiene uno de los llamados "callejones del sexo" más conocidos en el estado, lo mismo que la población Tlatenchi o El Higuerón.

Para las organizaciones no gubernamentales la denuncia sigue siendo la apuesta para que las cifras de carpetas de investigación sirvan para presionar a las autoridades a realizar su trabajo.